Tal como se preveía, la devaluación y las altas tasas de financiamiento le asestaron un duro golpe al mercado automotriz, que cayó un 18,2% en junio, después de 14 meses de números positivos. 

Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en el sexto mes del año las concesionarias patentaron 64.140 vehículos, lejos de las 78.396 unidades que se contabilizaron en el mismo mes del año pasado.

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Pero también se registró una caída del 17,2% respecto a mayo de este año, cuando se vendieron 77.417 unidades.

A pesar del bajón del sexto mes, entre enero y junio las concesionarias despacharon 500.500 unidades, un 10,4% por encima del mismo período de 2017, un tramo en el que la actividad cerró con 453.463 vehículos vendidos.

Como pasó también con otros indicadores de la economía, a partir del segundo trimestre los números del mercado automotriz empezaron a mostrar signos de desaceleración que sucedieron al boom de ventas que se apreció entre marzo de 2017 y marzo de 2018, basado en importaciones de autos fundamentalmente brasileños. 

Los empresarios del sector destacaron la paradoja de que el mejor semestre de la historia haya finalizado con una caída tan importante en junio.

El titular de ACARA, Dante Álvarez, explicó las caídas interanual e intermensual del sexto mes a partir de dos factores: “El primero, el impacto que la devaluación de la moneda ha tenido, con un fuerte aumento en el precio de los vehículos, especialmente el de los importados que son el 73% de los patentamientos mensuales, y el segundo esta relacionado a la estrepitosa caída de la financiación bancaria, por el aumento de las tasas de interés, que la ha reducido prácticamente a cero, algo que a nuestro sector complica de sobremanera”.

Pero la llegada de autos desde Brasil sigue a paso firme por lo que Alvarez agregó que “los concesionarios tenemos hoy un nivel de stock que es el más alto de la historia, debido a la gran oferta de modelos, y a una demanda que se ha vuelto escasa y selectiva, y es algo que tenemos la necesidad imperiosa de solucionar”.

En ese contexto, las empresas intentarán recuperar el terreno perdido el mes pasado con un programa de precios “sensiblemente inferiores”, adelantó el titular de ACARA, quien reclamó en ese marco “atender el acoso impositivo, principalmente en algunas provincias y municipios, que debe ser analizado para que podamos tener operaciones con márgenes básicos de rentabilidad y asegurar nuestra subsistencia”.

Cada vez más caros

El cambio de condiciones macroeconómicas redundó en un encarecimiento de los vehículos, que a partir del segundo trimestre se volvieron menos accesibles para los asalariados.

Un informe de la consultora Invenómica explicó que en los primeros meses de 2018 “se había registrado un mínimo histórico en cantidad de sueldos necesarios para adquirir un vehículo” en virtud de los descuentos que sostuvieron en ritmo las ventas de las concesionarias, un factor que se combinó positivamente  con los aumentos paritarios.

En el arranque del año “se alcanzó un mínimo de 10,6 sueldos para comprar una unidad pero esta tendencia se revirtió fuertemente a partir de abril”, indicó la fuente. A partir de ese mes “el dólar comenzó a registrar una fuerte volatilidad y con ello las terminales comenzaron a aumentar precios de lista y reducir bonificaciones”.

Invenómica destacó que a fines de 2017 la categoría de pequeños hatchback, en la que están contenidos  modelos como el Volkswagen Gol Trend, el Renault Sandero, el Volkswagen Fox, el Fiat Argo, 208, el Toyota Etios y el Chevrolet Onix, costaban $294.000 promedio incluidas las bonificaciones mientras que la remuneración promedio de los trabajadores registrados del sector privado según el Ministerio de Trabajo se ubicaba en torno a $26,400.

Pero los precios de los autos pequeños  aumentaron cerca del 15% entre mayo y junio a contramano de los salarios. Actualmente –señaló la fuente- el precio promedio de los pequeños hatchback alcanzan los $360.000 con bonificaciones, con lo que la cantidad de sueldos para comprar un vehículo trepó a 12,8 unidades.

Para Horacio Larghi, director de Invenómica: “Este es el principal motivo que explica el freno de las ventas” porque “si los salarios no acompañan los aumentos de los bienes durables las ventas se contraen de manera casi automática”.

El economista agregó que: “Hasta tanto no se terminen de aceptar nuevos ajustes de sueldos en unas paritarias que parecen abrirse, los precios de los vehículos seguirán creciendo, internalizando la reciente devaluación y el ratio se sueldos necesarios para adquirir un vehículo promete seguir engrosándose”.