En Página/12, desde ya nos sumamos a esta medida de fuerza que consideramos necesaria y urgente.

Todas las medidas que se hagan en unidad tienen una potencia y una fuerza distinta y superadora a las acciones individuales más allá de que las medidas de las asambleas por medios también son colectivas.

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Pero no es lo mismo que el mismo día estén parando Clarín, el Popu, Perfil, Ámbito, El Cronista, Olé, Página y todos los diarios y revistas. Es realmente un paso urgente, necesario y que va en la dirección que tiene que ir el gremio en esta situación.

Nos plegamos como hemos hecho siempre y como haremos cada vez que haya que hacerlo pero, además, resolvimos ampliarlo a 48 horas incluyendo el viernes.

Porque además del atraso salarial profundo, en nuestro caso, se suman varios motivos donde destacan dos en particular.

Al igual que en 2018 la patronal de Página/12 vuelve a escudarse en la no homologación del acuerdo paritario para no pagarlo. La homologación es un trámite administrativo y burocrático. Así lo entienden el resto de las patronales de prensa que lo pagan. Es una canallada para seguir financiando la expansión de su multimedios  a costa de nuestros salarios.

El grupo y el diario nos ofrecen a cambio sumas de $500 por mes. Nuestra respuesta será un parazo de 48 horas esta semana y la semana que viene.

El segundo motivo es la precarización creciente. En Página/12 hay editoras colaboradoras, la gente de redes factura cumpliendo horario fijo y hay cada vez más pasantes que cobran un “salario” de $15 mil. La gente que entró a la web entro bajo una razón social diferente a la del diario.

La Asamblea tiene confianza en sí misma porque siempre ha luchado. La organización gremial en el medio tiene los mismos años que el diario. Confiamos en las herramientas que vamos encontrando para manifestar que así no podemos ni vamos a vivir y que esto tiene que cambiar.

Vamos a seguir peleando colectivamente con el resto del gremio hasta que podamos torcerle el brazo a las empresas y hasta que logremos la dignidad que merecemos como clase trabajadora.