El próximo martes la Unión Industrial Argentina (UIA) redactará una lista de propuestas de políticas que luego planea acercar al presidente, Alberto Fernández. La entrevista ya fue solicitada pero al cierre de esta nota seguía sin confirmación. La entidad convocó a su Comité Ejecutivo y a su Junta Directiva a un Zoom para empezar a definir la agenda del sector a futuro.

El flamante presidente, Daniel Funes de Rioja, anticipó a Tiempo que el objetivo será poner en común propuestas de perfil tributario, laboral y otras alineadas con el reclamo preexistente de condiciones macro para mejorar la competitividad del sector y alentar las inversiones y las exportaciones. Una segunda intencionalidad, no manifestada por el recién asumido titular, es dar una primera señal de fortaleza en la relación con el Poder Ejecutivo; es una de las razones por las que se lo eligió como sucesor del agroindustrial Miguel Acevedo, que en su período al frente de la entidad cultivó un perfil receptivo en relación a la administración nacional.

Funes de Rioja señaló que el proyecto que se plantea como horizonte la nueva conducción tiene características federales y productivistas y aseveró que apuntará a la integración y a la sustentabilidad, con interés en la inclusión de actores sociales y económicos. “Vamos a construir sobre la base del documento que la UIA sostiene desde 2020 aggiornado a las características del panorama actual”, señaló el también titular de la federación alimenticia Copal.

Las políticas que se propondrán, anticipó, serán “de largo plazo en todos los aspectos que hacen a la vida industrial, lo laboral, lo tributario, la necesidad de una mayor competitividad interna y externa, las contradicciones de lo regulatorio entre jurisdicciones, entre otros temas para evitar que la carga tributaria excesiva y lo burocrático afecten el desarrollo de la industria. Hay toda una agenda a construir”, consideró.

Se trata de un temario conocido que las patronales mantuvieron relativamente en segundo plano durante 2020 por la crisis del Covid-19 pero que paulatinamente recuperó espacio en el discurso de los lobistas hasta reflejarse recientemente en un consenso amplio de las cámaras de todos los sectores.

El jueves la UIA envió una nota formal pidiendo una reunión a Fernández. Un día antes, Funes de Rioja se cruzó con el mandatario en la reunión de empresarios que organizó el gobierno en el marco de la visita del presidente español, Pedro Sánchez. Allí le comunicó informalmente el deseo de conversar sobre la agenda de las empresas.

Trasciende que en el gobierno no cayó bien el nombramiento del nuevo titular de la UIA, pero el abogado consignó que ese primer encuentro fue en buenos términos: “La distancia la inventan ustedes –acusó- porque con el gobierno hay espíritu de diálogo”.

Diferencias

Funes de Rioja negó asimismo que haya habido una discusión con el empresario textil José Ignacio de Mendiguren, quien acusó que el nuevo presidente primero le aseguró un lugar en el Comité Ejecutivo de la entidad para borrarlo a último momento por presiones de la empresa Techint.

En la semana varios medios dieron cuenta textualmente de la protesta de Mendiguren en la asamblea industrial y de las respuestas de Cristiano Rattazzi, de Fiat; Eduardo Nougues, de Ledesma; y Adrián Kaufman Brea, de Arcor.  Sin embargo, Funes remarcó que “no hubo discusión de ninguna índole con de Mendiguren” y dio el tema por terminado.

En el gobierno admitieron por lo bajo que hubieran preferido un dirigente “con empresa” pero pusieron por delante la voluntad de consenso. De todas maneras no trascendió si Fernández concederá la reunión o no.

Por ahora las pocas señales de Balcarce 50 muestran acercamientos y distanciamientos. El mismo día del nombramiento del referente alimenticio, Desarrollo Productivo anunció el fin del resisitido programa Precios Máximos, al tiempo que se lanzó una versión achicada de Súper Cerca, el nuevo plan de control de precios. Y el viernes el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, logró una foto importante con los secretarios generales de los sindicatos industriales, que respaldaron la orientación de la política industrial oficial.

 Voltear el “triple cepo laboral”, primer objetivo de gestión

En la rueda de prensa virtual que ofreció el martes después de su asunción como presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja apuntó los cañones contra la prohibición de despedir trabajadores, la de suspender trabajadores y la obligación de pagar doble indemnización en caso de despido.

La eliminación del “triple cepo laboral”, sugirió, sería el primer paso en el camino que llevará a una hipotética recuperación de la confianza de las empresas, en el desembolso de inversiones y en la creación de empleo genuino.

El vicepresidente primero de la entidad, Miguel Angel Rodríguez, planteó que en esas condiciones en el último año cayeron 9930 empresas y con ellas 140 mil empleos, con lo que buscó definir que las políticas del oficialismo tuvieron el efecto contrario al esperado.

Es casi seguro que la eliminación de las medidas aplicadas por la pandemia ocupará los primeros lugares en el texto que suscribirán las empresas en la reunión del próximo martes y un desafío para el gobierno en el año electoral.