El Banco Central desaceleró el ritmo al que realiza sus operaciones de compra en el mercado cambiario, que por su magnitud definen la cotización del dólar oficial. Este martes la divisa se actualizó nueve centavos y cerró a $ 88,26. El lunes (una jornada en que habitualmente se aplica una suba mucho más fuerte para compensar los dos días sin actividad) había subido 17 centavos.

En el mercado corre la sensación de que la entidad resolvió aminorar la devaluación del peso, que en los últimos meses procuraba igualar la inflación interna para evitar atrasos que derivaran en futuras tensiones. Mientras en enero el dólar subió 3,7%, en línea con el incremento de precios, en los primeros nueve días de febrero lo hizo sólo 1,1%.

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Algunos analistas creen ver un hilo conductor entre esta cuestión y el incremento en el nivel de liquidación de exportaciones. El martes se operaron U$S 233 millones, de los cuales U$S 92 millones correspondieron a exportadores de cereales y oleaginosas, según informaron cambistas que se desempeñan en ese segmento. El lunes esos niveles habían sido de U$S 325 millones y U$S 108 millones, respectivamente.

El portal de noticias Infobae se hizo eco de estos números y hasta justificó posibles maniobras para liquidar dólares por otras vías, amparándose en los buenos rendimientos que están logrando los agroexportadores por el alza del precio de la soja. “El problema del atraso cambiario es que alienta la fuga de la soja, por canales alternativos que están armados desde hace tiempo y comienzan a funcionar cuando se atrasa el tipo de cambio o el precio de la oleaginosa está bajo o se aumentan las retenciones. La soja está en niveles elevados y eso da más espaldas para financiar la fuga porque hay una cadena de complicidades que costear”, consignó.

En medio de ese panorama, el Banco Central salió ganando porque entre lunes y martes compró alrededor de U$S 120 millones, según estimaron fuentes del mercado. Las reservas internacionales de la entidad se posicionaron en U$S 39.267 millones y, a ese ritmo, hacia el fin de semana recuperarán el nivel que tenían antes del pago de intereses al Fondo Monetario Internacional (U$S 315 millones), realizado a comienzos de febrero.