El ministro de Economía, Martín Guzmán, adelantó a los empresarios que “no vamos a hacer ningún salto devaluatorio” y ratificó la continuidad del cepo cambiario como una política clave del gobierno. También rechazó, de manera elíptica, los pedidos para cambiar el régimen de indemnización a los trabajadores en caso de despidos. Lo hizo a través de una entrevista grabada que fue difundida en la jornada de apertura del Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de Argentina), uno de los eventos que más interés concita en el mundo de los hombres de negocios.

El foro, que entre sus ejes centrales puso la generación de empleo en el sector privado, se desarrolla en momentos en que la eventual derogación de las indemnizaciones se coló en la agenda política. Ese fue uno de los reclamos que planteó el selecto grupo de empresarios que el martes almorzó en la Casa Rosada con el presidente Alberto Fernández. La cuestión también fue recogida por Juntos por el Cambio y ya se planteó en proyectos de ley como el que presentó el senador Martín Lousteau.

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Sin embargo, Guzmán antepuso la necesidad de contar con una macroeconomía ordenada y en crecimiento como factor para crear empleo. “Esto no quita que la legislación del mercado de trabajo tenga que ir evolucionando. La forma no es sobre la base de debilitar o quitar derechos, (sino) facilitar la creación de nuevos empleos. Hay una secuencia de medidas que se han tomado en esa dirección”, dijo el ministro. También negó que las leyes en vigencia conspiren contra ese objetivo. “La destrucción de empresas y empleo fue a partir del inicio de la crisis macroeconómica de 2018 y con la misma legislación laboral, Argentina tuvo períodos donde creció el empleo y el número de empresas. Guarda con cómo contamos los datos”, advirtió.

En el reportaje grabado antes de viajar a Washington, donde asiste a la reunión conjunta del FMI y el Banco Mundial, Guzmán también defendió el cepo cambiario y las restricciones para la compra de dólares. El tema inquieta a los industriales, que se quejan de complicaciones para la adquisición de insumos necesarios para la producción y para pagar deudas a sus proveedores extranjeros.

“Hoy Argentina tiene controles en la cuenta de capital que tienen una naturaleza principalmente defensiva, para evitar que haya una salida de golpe de los capitales que entraron a fines de 2015 a aprovechar oportunidades de retorno financiero de corto plazo y que cuando cambiaron las expectativas, en abril de 2018, se empezaron a ir. Hay buena parte de esos capitales aún están atrapados y los controles lo que hacen es evitar que se vayan de golpe”, explico Guzmán. “Está claro que eso tiene un costo, por eso trabajamos para construir regulaciones macroprudenciales, que fomenten la entrada de capitales para la economía real y la producción y que desalienten los ingresos abruptos de flujos financieros que buscan rendimientos de corto plazo. Lo que vamos haciendo es adaptar los controles en la medida en que se puede. Va a necesitarse un tiempo para normalizar las regulaciones”, dijo el ministro.

De todas maneras, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante para enfrentar los rumores de un posible ajuste del tipo de cambio para después de las elecciones. “Tenemos claro que no vamos a hacer ningún salto devaluatorio. La política cambiaria va a seguir en la línea de lo que se ha planteado. Cada quien se forma sus propias expectativas, nosotros tenemos confianza en esta política”, insistió.

Además, Guzmán confirmó que el Estado seguirá de cerca el proceso de fijación de precios. En los últimos días hubo cambios en la cartera que concentra los programas de control y el nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, mantenía este miércoles una ronda de reuniones con representantes de la industria alimenticia. “El Estado juega un rol coordinador de expectativas. En ese sentido se marcan las políticas de precios e ingresos. Es lo que los economistas llamamos equilibrios múltiples: todos miramos lo que hace el resto y si todos pensamos que el resto va a subir los precios, posiblemente subamos más los precios. Por eso es importante que el Estado tenga un rol para reducir la inercia del proceso inflacionario”, agregó.