Los resultados de las PASO del último domingo volvieron a dejar en evidencia las diferentes lecturas del gobierno y los mercados sobre la situación económica y los posibles caminos para salir de la crisis. Mientras en la Casa Rosada se evalúan medidas para “poner más dinero en los bolsillos de la gente”, según la muletilla que se hizo carne en los principales allegados al Presidente, entre las agencias de inversión se ilusionan con una autocrítica oficial que incluya un visible cambio de rumbo.

Un informe del JP Morgan, reproducido por el portal especializado Ambito Financiero, resume los motivos del optimismo entre los operadores del sector. Para el analista Diego Pereira, autor del documento, los números que dejó la votación “deberían ser interpretados como una ponderación de la tolerancia media de los votantes para el actual marco de política económica, información que resultará relevante a la hora de calibrar la plantilla de política económica más probable que se aplique en el mediano plazo, digamos los próximos dos a seis años”.

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El paper señala que el resultado electoral “probablemente inducirá un alza en las valoraciones de activos (dejando a un lado el tipo de cambio oficial) al darse cuenta de que el votante medio está exigiendo una marco de política económica”. Y conjetura que “en nuestra opinión, el votante medio exige una inflación más baja (la vieja receta de aumentar la recaudación de impuestos por inflación comienza a resultar políticamente costoso) y la relacionada estabilidad cambiaria, un entorno favorable a la inversión y, por lo tanto, creación de empleo de calidad. Por lo tanto, en el mediano plazo, el marco de políticas debería finalmente respetar la demanda promedio de los votantes”.

Esa mirada explica, en parte, el curioso fenómeno de que las acciones dieran un salto justo al día siguiente del mensaje adverso de los votantes hacia las autoridades. El lunes, el Merval subió 5,5% y los certificados de las empresas argentinas en Nueva York (ADR) tuvieron alzas de hasta 17%, mientras que el dólar blue bajó hasta $ 181. El riesgo país cayó por debajo de los 1.500 puntos como producto de la mejoría en la cotización de los bonos.

A contramano de esa expectativa sobre posibles reformas market-friendly, en el gobierno se guían por una lectura diferente: que la derrota en las primarias se debe al fastidio de la población ante la caída sin fin de sus ingresos. Por eso, los trascendidos indican que lejos de pensar en cambios estructurales, las medidas inmediatas buscarán recomponer la situación de los sectores más postergados.

“Hay que tener en claro cuál fue el eje central que determinó el resultado. Me parece que tenemos que recomponer el ingreso, para eso la gente vota al peronismo, para que haya un mango para enfrentar la situación. No podemos abandonar nuestras ideas y nuestra doctrina”, dijo el referente de La Cámpora, Andrés Larroque.

Mientras tanto, el candidato oficialista en CABA, Leandro Santoro, anticipó que el Presidente hará “anuncios importantes” el jueves. Se cree que estarán centrados en los beneficiarios de jubilaciones, pensiones y AUH, que recibirían un incremento adicional al ya pautado por ley. A ellos se sumaría la revisión del salario mínimo, vital y móvil: el Consejo que lo fija tenía una reunión prevista para el 30 de este mes pero su actualización podría adelantarse. Como si fuera poco, en las últimas horas volvieron a activarse rumores sobre el regreso de un IFE similar al que se otorgó durante la pandemia para auxiliar a los desocupados y trabajadores informales, aunque algo más acotado.

Por de pronto, fue significativo que la primera actividad presidencial después de conocerse la derrota en las PASO haya sido la presentación de una Ley de Compre Argentino que privilegia a las empresas nacionales y en especial a las Pyme. También lo fue que en la primera fila estuvieran sentados dos ministros de áreas estratégicas como Economía (Martín Guzmán) y Desarrollo Productivo (Matías Kulfas), encargados de fijar las prioridades en el gasto público y en la relación con las empresas. Todo indica que la mirada del gobierno para salir de la encerrona política es bastante diferente a la que esperan los mercados.

Moody’s advierte

La agencia internacional de calificación de crédito Moody’s Inverstors Services, una de las más importantes del mundo junto con Fitch Ratings y Standard & Poors, analizó por medio de su vicepresidente Gabriel Torres que la alianza gobernante “sufrió una gran pérdida” que podría anticipar el resultado final de la contienda.

“Los resultados de ayer señalan que el gobierno podría perder el control de una o ambas cámaras legislativas en las elecciones generales del próximo 14 de noviembre” declaró Torres, quien agregó: “La falta de una mayoría legislativa propia obligará al Gobierno a depender del apoyo de otras coaliciones para la aprobación de leyes, lo que requerirá una formulación de políticas basadas en el consenso”.

El referente de Moody’s se refirió también a la reacción “positiva” de los mercados y consignó que los inversores consideran ese posible escenario como un horizonte favorable. “Pero una decisión del Gobierno de impulsar un mayor gasto y financiamiento del Banco Central antes de las elecciones de noviembre podría empeorar los ya severos desequilibrios macroeconómicos del país y complicar las futuras negociaciones con el FMI”, remarcó Torres.