Pese a que están entre las empresas que tienen permiso para ajustar sus ingresos en función de los altos niveles de inflación, las prepagas cada vez contratan menos personal y la tendencia se afirma de cara al futuro, según datos de las compañías y el gobierno nacional.

 Un informe de las cámaras empresariales ADECRA y CEDIM precisó que el número de asalariados registrados presentó en 2018 una variación positiva del 1,8% después de haber subido el 3,9% en 2016 y el 3,4% en 2017.

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Aunque las empresas pudieron adecuar sus valores un 40,8 por ciento el año pasado la contratación cayó y según las fuentes consultadas todo indica que seguirá cayendo.

El empresario Miguel Blanco, director General de Swiss Medical, reconoció el cuadro que pintan los números. En diálogo con Tiempo consignó que las prepagas “venimos creciendo al 3% pero el 60 por ciento de los afiliados hoy son corporativos y solamente el 40 por ciento es gente que viene por fuera de los contratos con empresas”.

En los últimos años “las firmas no solo no han contratado personal sino que tampoco repusieron las bajas. La razón es que las afiliaciones del sector corporativo cayeron mientras que en el mercado directo está pasando que la gente no puede acceder a los planes y pide descuentos”, explicó el directivo.

Para Blanco la decisión de no contratar tiene que ver con un problema de costos. Según dijo a este medio “la crisis está impactando mucho por el encarecimiento de los costos médicos. La mano de obra es el 60% de los costos pero también es importante la medicación importada, las prótesis que también son importadas en su mayoría, los equipos de electromedicina que están dolarizados, el software también y si adicionamos que  la extensión de la vida de la gente aumentó tenemos que decir que es un valor positivo pero que tiene costos grandes”.

El referente de Swiss Medical alistó también los costos de los medicamentos y la carga impositiva. A partir de todo el combo, aseguró, “lo que se está viendo es todavía más grave que lo que se vio en 2018”.

La solución, sin embargo, no aparece a la vista. Las empresas tiene una mesa de negociación con el gobierno nacional pero el objetivo del déficit cero hace que las chances de medidas impositivas parezcan muy difíciles.

Sin perjuicio de ello, los aumentos del servicio pueden seguir. “Los últimos incrementos que hubo están relacionados con el aumento de salario de 2018 pero la paritaria de salud es en julio y no se descarta que haya que volver a remarcar a partir del aumento que se defina”, concluyó la fuente.