Tras una  movilización del sindicato metalúrgico de la UOM  de Vicente López en reclamo por unos 700 posibles despidos en la fábrica de computadoras PC Art Argentina (Banghó), amenazada por la apertura de las importaciones de computadoras, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, decidió abrir un cuarto intermedio hasta la semana que viene, para sumar a la mesa de discusión a su par de Producción, Francisco Cabrera, que participa del foro económico de Davos, en Suiza.

En ese contexto, las empresas del sector justificaron que el resto de las fabricantes locales “tomarán las medidas que haya que tomar frente a decisiones sin retorno” y el gremio de la UOM advirtió que “ya no se puede ser más prudente” ante las decisiones del gobierno nacional. 

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Con la política aperturista del gobierno nacional en el horizonte, la firma empezó a preparar el levantamiento de líneas de producción que se traducirán en despidos en el futuro cercano. Con todo el personal en vilo, la firma otorgó 15 días de vacaciones, una decisión que motivó la movilización de hoy a la cartera laboral.

Un vocero de la UOM lamentó tras la reunión con el titular de Trabajo que “para el gobierno la decisión está tomada”. “Triaca abre un cuarto intermedio para que participe Cabrera pero nosotros como gremio ya hicimos propuestas para arribar a una solución que salve los puestos de trabajo y no logramos que el gobierno las escuche”, lanzó. 

Aun con mal pronóstico, el sindicato que dirige Antonio Caló irá a la reunión con el titular de Producción entre el miércoles y el viernes de la semana próxima. “Vamos a agotar todas las instancias y después veremos qué hacer si la respuesta es negativa. No nos vamos a quedar con los brazos cruzados, el gobierno tiene que entender lo que está pasando: solamente en electrónica de capital la UOM ya tuvo 80 despidos Novatech y 40 en BGH” de un total de 220 despidos en distintas empresas.

En la UOM sostienen que con el arancel cero a las importaciones peligran entre 3 mil y 5 mil empleos en toda la industria electrónica entre puestos directos e indirectos, sin considerar los empleados que están fuera de convenio y los que están encuadrados en otros convenios colectivos. En Banghó, la UOM tiene 200 afiliados de la plantilla de 700 trabajadores que la empresa tiene en distintas plantas. Por lo pronto, hoy la empresa dio de baja 35 contratos de agencia pero la sospecha es que “irán por toda la planta productiva que incluye 300 puestos de trabajo en Vicente López, y otros 400 entre las plantas que la firma tiene en Capital y una sede de Mendoza.

Una política que golpea

La noticia de Banghó sacudió a la opinión pública, como viene sucediendo con la política laboral del gobierno desde hace poco más de un año. La UOM, que a nivel nacional mantuvo una posición contemplativa en el primer tramo del gobierno de Cambiemos que produjo cerca de 200 mil despidos en doce meses, ensayó una crítica al discurso presidencial. “Esta es una empresa que invirtió más de 10 millones de dólares en los últimos años. Macri dice que quiere traer inversiones al país y mata a los que invierten acá. A la vez, los trabajadores tienen un promedio de 25 años y un 70% tiene acá su primer empleo. O sea que todo lo que dice que quiere traer lo destruye”.

Los voceros gremiales lamentaron que lo del gobierno “es una decisión tomada” y advirtieron que “no se puede ser más prudente cuando a nivel nacional el gremio tiene más de 10 mil despidos y 20 mil suspensiones”.

El desaliento aparentemente cunde también en el empresariado sectorial. Guillermo Freund, directivo de la Cámara de la Industria Electrónica, Electromecánica y Luminotécnica (CADIEEL) coincidió con la UOM y le bajó varios cambios a la reunión con Cabrera: “siempre hay reuniones y actitudes comprensivas que después se diluyen. Cabrera ya asumió compromisos que luego no cumplió. Lo único concreto que tenemos es la comunicación de noviembre de (el secretario de Comercio, Miguel) Braun de que la política administrada vence en marzo”.

El empresario contó que incluso tras ese anuncio hubo muchas reuniones informales con empresas convocadas por el propio gobierno. En esas reuniones, aseguró, las firmas presentaron alternativas para bajar los aranceles a niveles que permitieran seguir con la producción nacional. Sin embargo, Braun pateó el tablero y anunció en forma imprevista el levantamiento absoluto de los aranceles, anulando todas las conversaciones que estaban en marcha.

Freund justificó en ese contexto la decisión de PC Art Argentina de despedir al personal de Banghó y adelantó que el resto de las empresas locales pueden seguir con decisiones similares: “Las empresas tomarán las medidas que tengan que tomar frente a decisiones que son irreversibles. No se puede competir contra un producto chino con arancel cero, menos en tecnología”.