En la primera semana del año los faltantes de productos en el programa Precios Justos, como el aceite, volvieron a motivar protestas de las entidades de defensa de los consumidores.

El listado de referencia es una de las grandes apuestas de la administración nacional, en particular del ministro de Economía, Sergio Massa, para bajar la inflación al 3% en el primer trimestre del año.

El gobierno reconoció un nivel de faltantes del 25% al promediar diciembre, pero las entidades de defensa del consumidor manejan otros datos. Por caso, la asociación Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco) midió en grandes cadenas de supermercados instaladas en La Matanza un nivel de cumplimiento que promedia el 20%.

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Los faltantes les meten distorsión a los planes del ministro y su secretario de Comercio, Matías Tombolini. Esta última dependencia desplegó en la semana un operativo de fiscalización del programa con 370 inspectores que chequearon 336 sucursales de la cadena supermercadista Día en el AMBA y en Entre Ríos, Salta y Santa Fe.

Tras el operativo, reportó «más de 75 imputaciones y tres clausuras» de locales de Avellaneda, Quilmes y Bernal, en sur del conurbano bonaerense.

A la par trascendió mediáticamente que la oficina a cargo de Tombolini estaba definiendo acuerdos con fabricantes de insumos para la construcción y con las empresas de artículos para el hogar, con la presunta intención de reforzar la propuesta de Precios Justos y contrapesar los casos de desabastecimiento, que parecen plantear dificultades especiales.

Un referente del sector de insumos para la construcción informó a Tiempo que el gobierno convocó a una primera reunión hace dos semanas y que no se volvió a hablar del tema, si bien dan por hecho que se producirá un segundo llamado.

En el gobierno fueron más cautos y no confirmaron las reuniones. Llamativamente, en la semana también trascendió que hubo avances con las compañías que producen insumos difundidos pero los voceros oficiales le bajaron el tono a las versiones. Consultados por este medio, consignaron que unas 15 empresas firmaron los acuerdos que auspició el oficialismo, pero no pudieron informar qué empresas en concreto.

En la semana también se creó el Consejo Federal de Comercio, que tendrá, entre otras, la función de «proyectar políticas en materia de precios».

Índice

El jueves, cuando el Indec publique el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, se sabrá si la inflación quedó por debajo del 5% como cree el gobierno o por encima como dicen los empresarios. También se conocerá el acumulado de un 2022 que quedará en la historia por la escalada de los precios minoristas, especialmente de los alimentos.

La expectativa oficial es que el IPC se mantendrá en la línea de noviembre, en un nivel levemente inferior al 5%.

Las empresas esperan algo más que eso. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central en base a encuestas al sector privado, proyectó una inflación del 5,5% para el último mes del año y un acumulado anual del 95,9%.

Otra fuente muy escuchada por las privadas, la consultora Orlando J. Ferreres y Asociados, reportó un aumento de los precios minoristas del 6% en el último mes de 2022. Ese dato aportó a un acumulado anual del 93,7%. Según esta consultora, Alimentos y Bebidas fue el segundo rubro con menor aumento, sin embargo, volvió a ser el de mayor incidencia con 1,5 puntos porcentuales.

Entre otros informes, la entidad Consumidores Libres midió en diciembre un aumento de 4,28% en su canasta de 21 productos alimenticios. La suma acumulada en 2022 fue del 85,8% promedio; los precios de almacén aumentaron 111% en los doce meses.

Y la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (Adduc), que coteja una canasta de 51 productos en Capital y Gran Buenos Aires, registró un aumento del 5% en diciembre. La canasta alcanzó con ese salto el valor de $ 25.402, lo que supone que una familia tipo necesita mensualmente $ 101.608 para cubrir alimentos y artículos de limpieza.

Finalmente, el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), que sigue los precios de 900 comercios de cercanía en 20 localidades bonaerenses, dio cuenta de un aumento interanual de la canasta básica de alimentos del 101,36% al pasar de $ 31.849,95 en diciembre de 2021 a $ 61.922,21 un año más tarde. «