Se firmó el acuerdo petrolero para la provincia de Chubut que replica el alcanzado dos meses atrás en Neuquén para las tareas en el yacimiento de Vaca Muerta. El acuerdo chubutense modifica los convenios colectivos de trabajo 605/10 y 611/10, que involucran a todo el personal que realiza tareas petroleras, incluidos los servicios periféricos como vigilancia.

El acuerdo fue firmado este martes en la sede del Ministerio de Energía y Minería al mismo tiempo que se discutía la situación en Rincón de los Sauces, donde un bloqueo impide el envío de crudo a la refinería de YPF de Luján de Cuyo, en Mendoza.

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El Marco de Entendimiento para la Sustentabilidad de la industria Hidrocarburífera de Chubut se compone de 26 páginas, cinco capítulos y 34 artículos, además de un anexo. Fue firmado por Jorge Ávila (Sindicado de Petróleo y Gas Privado del Chubut), José Lludgar, José Uribe, Luis Villegas y David Klappenbach (Sindicado de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral), y los representantes del sector empresario representados por la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales y la Cámara de Empresas de Servicios del Golfo San Jorge.

Al igual que con el acuerdo de Vaca Muerta, el convenio petrolero de Chubut flexibiliza los convenios colectivos vigentes para favorecer a las empresas operadoras. Modifica aspectos tales como la modalidad de trabajo y los ritmos, y establece límites para las medidas de acción directa.

Entre los cambios se incluyen:
-Se incorpora el adicional por zona desfavorable al tratamiento del impuesto a las Ganancias que tienen el adicional por vianda y por traslados.
-Exime, además, un monto adicional del 10% de las remuneraciones totales brutas del pago de Ganancias.
-Se establece que ante un conflicto debe intervenir la Comisión Especial de Interpretación, a la que se dotará de los mecanismos adecuados para ello. Habrá una negociación de 10 días antes de que la parte sindical pueda encarar una medida de fuerza.
-En caso de paro, los sindicatos deben “garantizar la permanencia de dotaciones mínimas para evitar la interrupción de la producción de hidrocarburos”. Asimismo, deben permitir la libre circulación y el acceso a las instalaciones.
-Si el paro genera “pérdidas económicas significativas”, los sindicatos deben garantizar la continuidad de los equipos.
-Los sindicatos se abstendrán de reclamar salarios caídos por días de paro.
-En el caso de las operaciones, las tareas se deben mantener así falte personal, salvo que se ponga en riesgo la integridad del personal.
-Se establece una matrícula para ciertas tareas: los que las desempeñan deben rendir examen dos veces por año.
-Se modifica la conformación de equipos, que ahora compartirán a los técnicos mecánicos, eléctricos y de soldaduras.
-Se eliminan las horas taxi.
-Se establecen nuevas velocidades para el ritmo de trabajo. Por caso, una línea eléctrica de 1000 voltios debe avanzar a un ritmo de 1 kilómetro cada 10 días.
-Las partes se comprometen a establecer controles para erradicar “cualquier tipo de abuso” en el ausentismo.