El consumo de leche por habitante cayó 4,4% en los primeros cinco meses del año, indicó un estudio del Observatorio de la Cadena Láctea de la Argentina (OCLA).

En litros de leche, la cantidad cayó este año de 72 litros promedio per cápita después tras haber sido de 75,3 litros en el mismo tramo de 2018.   

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Los números tienen lugar en el marco de la fuerte caída del consumo en general que se prolongó después del límite temporal del ente especializado en el sector lácteo. Este martes el Indec informó una caída de las ventas en supermercados del 13,5% en términos reales (ver nota aparte) y los lácteos en particular esta semana aumentaron hasta un 25%, según pudo comprobar Tiempo en diálogo con supermercadistas.

El cuadro del balance lácteo del OCLA informa que el stock inicial que en el primer tramo de 2018  había sido de 965 millones de litros fue este año de 797 litros (-17,4%). En el mismo tramo la producción retrocedió un 6,3%, con 3.756 millones de litros contra los 4.010 millones de enero-mayo de 2018.

A la par, las importaciones cayeron un 3,1%, con lo que la oferta total de leche retrocedió de 5.001 millones de litros en el primer tramo de 2018 a 4.578 millones en el arranque de 2019 (-8,5 por ciento).

A ese número hay que restarle 707 millones de litros que se fueron en exportaciones. Así, la oferta doméstica total entre enero y mayo fue de 3.871 millones de litros, un 9,1% menos que en el mismo período de 2018.

El consumo total en ese tramo fue de 3.234 litros de leche, un 3,4 por ciento menos que los 3.349 millones de litros de enero-mayo de 2018.  

En retroceso

Otro cuadro significativo del OCLA informa sobre las existencias de productos de mayo, un indicador que cuantifica la sumatoria total de la producción que reciben procesan y venden las industrias lácteas. Es una muestra representativa de hasta el 90% del total y las diferencias de inventario son decrecientes con una caída del stock del 30% en los primeros meses del año.

La información dice que el stock de leche en polvo descremada cayó 68,5% en los primeros meses del año; el de leche en polvo entera y semidescremada se contrajo otro 58,2%; y el de leches no refrigeradas bajó otro 48,3%, para tomar solamente tres productos de la lista.

En total, el stock de la industria cayó 33,9% entre enero y mayo.   

“Conviene tener en cuenta que en 2018 las exportaciones crecieron mucho porque habían sido bajas el año anterior. Se vaciaron las estanterías y en 2019 había un 10% menos de producción, con lo cual se pudo reponer poco el stock” destacó Jorge Giraudo, coordinador de los estudios del OCLA.

El cuadro está hecho con información formal de las empresas pero “hay muchas ventas que se hacen en proceso de crisis o de precios altos que se canaliza mucha mercadería por el circuito informal y se escapa como consumo”, señaló Giraudo. Y agregó: “También hay un incremento de las ventas de productos sustitutos, como los productos ‘a base de’ o los rayados, que no están contemplados en la muestra, o sea hay una serie de fenómenos que atemperan ese 13% menos en producto o 10% en litros equivalente al 4,4% de caída en consumo per cápita que también es significativo”.