La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) decidió este miércoles incrementar las tasas de interés de referencia medio punto, el primer aumento de esta magnitud desde 2000, y las ubicó en un rango de entre 0,75-1% para trata de frenar la escalada inflacionaria, que en marzo alcanzó el 8,5%. Se trata de la mayor suba mensual en los últimos 40 años.

El comunicado oficial emitido al término de una reunión de dos días del Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) adelantó que en el futuro cercano «se justificarán» nuevas alzas en la tasa que regula el costo del dinero.

Además, el organismo comenzará a reducir su tenencia en bonos desde junio y advirtió que la guerra en Ucrania y los confinamientos en China agravan la inflación, consignó la agencia AFP.

Para la FED, la inflación volverá gradualmente al objetivo de 2% que se dio el organismo a medida que suba el costo del crédito. Dijeron que permanecerán «muy atentos a los riesgos inflacionarios».

El FOMC también constató el «altamente incierto» impacto de factores externos, incluyendo la invasión rusa de Ucrania que está «creando presión adicional sobre la inflación y pesará en la actividad económica».

Los confinamientos en China para combatir el covid «probablemente aumentarán las perturbaciones en las cadenas de suministro», añadió.

La reducción de sus activos supondrá liberarse a partir del primero de junio de US$ 47.500 millones en bonos y títulos al mes, para duplicar la cifra luego de tres meses.

La FED acumuló US$ 9 billones en bonos del Tesoro y otros títulos entre sus activos, como forma de inyectar liquidez al sistema financiero durante la pandemia.