Como pasó cuando asumió Silvina Batakis, el mercado recibió a Sergio Massa, flamante ministro de Economía, con un fuerte aumento de precios de alimentos y bebidas.

Justo en la previa de las reuniones del equipo económico con las empresas del sector, se supo que los precios de esos rubros subieron 2,1% en el arranque del octavo mes del año, con una aceleración de 1,1 puntos porcentuales respecto a la semana previa.

El informe de la consultora LCG indica que, en las cuatro semanas entre la primera de julio y la primera de agosto, los alimentos y bebidas experimentaron una suba de casi el 7% y que todos los productos de la canasta tuvieron un aumento por mes.

Con el escenario caliente, el secretario de Comercio, Matías Tombolini, iniciaría mañana una agenda de reuniones en las que intentará convencer a las empresas de aceptar un «empoderamiento» del programa Precios Cuidados, con revisiones intensivas de sus costos, y con controles para frustrar los artilugios que emplean para burlar los precios convenidos en las mesas de negociación.

Esa sería la agenda, según lo dicho por el secretario en entrevistas. A primera vista coincide en forma con la que intentaron aplicar los funcionarios que lo antecedieron en el cargo, con los resultados de público conocimiento.

Tombolini confía en que esta vez existe una articulación clave con la Aduana y Banco Central que hará la diferencia. «La Secretaría de Comercio ahora también será de Comercio Exterior, por lo que vamos a tener la información sobre importaciones», explicó el funcionario en un cruce radiofónico. Y agregó: «Eso nos permite tener una botonera más amplia, ver los costos y las situaciones de cada empresa». El secretario señaló que la coordinación asegurará una mayor eficiencia a la actuación del Estado y aseguró que la hoja de ruta del nuevo ministerio y la «vocación de coordinar» serán señales adicionales para propiciar el compromiso de precios que se busca.

Pero, al cierre de esta nota el gobierno tenía dificultades para consensuar la designación del economista Gabriel Rubinstein como viceministro de Economía, y las mismas dudas se replicaban en torno al comando del área de energía, dos hechos que justamente ponían en duda la capacidad de coordinación de la administración nacional.

Convocados

Entre los primeros llamados a negociar está un sector importante del supermercadismo. Al cierre de esta nota esperaban la confirmación de una reunión que suponían que se hará este lunes.

Una de las cámaras empresarias representativas del sector adelantó a Tiempo que irán a la mesa de diálogo con un nuevo pedido para que los supermercados que adhieran a Precios Cuidados reciban los productos al precio acordado y sin limitaciones en las cantidades. Y lo mismo para los cortes de carne a precios consensuados.

También llevarán una propuesta de controles de precios segmentados según un seguimiento por categorías: «Un control temporario y excepcional hasta tanto se regularice la situación pero que luego debe desaparecer», aseguran.

El sistema propone que los productos con aumentos descontrolados «tengan luz roja» y «sólo puedan aumentar previa autorización de la Secretaría de Comercio». Los precios menos problemáticos recibirán una «luz amarilla», para que estén bajo observación y puedan aumentar, pero siempre informando previamente a la Secretaria. La luz verde sería para «la mayoría de los precios» para que «sean vigilados, pero no tengan restricciones» de ningún tipo.

Desde el sector industrial de alimentos y bebidas informaron que aún no fueron convocados ni a título particular ni a través de la federación alimenticia Copal por el nuevo secretario de Comercio.

La UIA, que preside el referente del sector, Daniel Funes de Rioja, sí recibió la invitación para participar de una mesa con la CGT en la que se negociará un bono para los trabajadores del sector privado, también con el fin de reducir en alguna medida el impacto de la suba de los precios en el salario.

A la espera de las conversaciones, siguen abiertas varias preguntas, si está pensado llamar a los comercios de barrio y a los de la colectividad china, y cuáles son los planes para los fideicomisos del trigo y el aceite, entre otras. «

La expectativa de inflación, en el 90,2 por ciento

En el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica el Banco Central, correspondiente a julio de 2022, el promedio de las respuestas sobre la inflación de este año arrojó un pronóstico 14,2 puntos porcentuales superior al estimado en junio, llevándola al 90,2% para todo este año.

El REM se construiyói esta vez sobre la base de las respuestas de 26 consultoras y 13 bancos. El informe indicó que para julio se espera una carestía del 7,5%. El Indec dará a conocer el dato oficial el próximo jueves.

Los participantes del trabajo también revisaron las previsiones de inflación para 2023, ubicándola en 76,6%, unos 12 puntos porcentuales que en la estimación del mes anterior. Asimismo elevaron la consideración sobre la inflación de 2024 al 60%, 9,8 puntos porcentuales superior.

Respecto del crecimiento de la economía para este año, el promedio de los pronósticos arrojó una expansión del 3,4%, dos décimas de punto porcentual más que lo consignado en junio pasado.