Se cumplen 50 años del último disco que grabaron los Beatles. La efeméride nos indica que Abbey Road fue publicado oficialmente el 26 de septiembre de 1969 (en Estados Unidos se lanzó el 1 de Octubre), dándole un marco formal y de finalización definitiva en un estudio de grabación a la relación creativa entre John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison. Como producto de todo ese encuentro, no exento de tensiones casi permanente, surgieron un paquete de canciones (17 para ser más exactos) que no por casualidad por estos días es celebrado en todo el mundo.

Como obra, Abbey Road es considerado uno de los discos imprescindibles de la historia del rock y del mundo de la música. El álbum en ese contexto ostenta varias composiciones míticas como parte de un recorrido que encontraba su pico creativo en tracks (“Oh! Darling”, “Come together”, “Something”, “Here comes the sun”, o el celebérrimo medley de despedida) que se transformaron en clásicos inmediatos de varias generaciones.

Originalmente el disco no iba a llamarse tal como hoy lo conocemos. Según varios historiadores del fenómeno Beatle, el nombre casi definitivo era el de “Everest”, en homenaje a la marca preferida de cigarrillos de Geoff Emerick, uno de los más reconocidos ingenieros de sonido de los estudios Abbey Road. Descartando algunas ideas que enarbolaban la tesis de realizar una tapa entre alguna parte de China y Nepal, finalmente la dirección artística de la banda optó realizar una sesión de fotos fuera del estudio de grabación y no mucho más lejos de ese lugar para continuar trabajando en el álbum.

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El responsable del diseño de tapa en la que los Fab Four cruzan la calle -conocido globalmente como El paso de la cebra, espacio geográfico en pleno centro del barrio St. John´s Wood- fue John Kosh,director creativo de Apple Records y diseñador de tapas de discos de Rolling Stones y The Who, entre varios otros. Quien se encargó de tomar las imágenes que ilustrarían el diseño del álbum fue Ian MacMillan, que durante una sesión de sólo 10 minutos consiguió la serie de fotos de la que saldría la mítica tapa del disco.

Más allá de su hasta hoy recordado aspecto exterior, lo cierto es que la grabación del álbum no estuvo exenta de controversias, disputas y una guerra sostenida por el control artístico de la producción. Cientos son las versiones que dan cuenta de un deterioro final durante este periodo en la relación entre Lennon y McCartney, situación que llegó al extremo erosionando el ambiente entre los otros miembros de la banda, su productor George Martin e incluso alcanzando al ingeniero Geoff Emerick. Este último literalmente abandonó las sesiones de grabación del álbum, cansado por el clima belicoso entre las dos figuras prodominantes de los Beatles, aunque más tarde y por pedido expreso de Martin regresó a su rol técnico. En definitiva,fueron esas últimasinstancias las que muchos señalan como las responsables de quebrar para siempre la relación que la banda había construido en el pasado, dándole lugar a la separación formal que sucedería un año más tarde.


Pero lo que terminó prevaleciendo entre tanta guerra interna fueron las canciones. Si bien Lennon y McCartney ya habían ratificado una y otra vez su poder como escritores de los temas clásicos del grupo, quien ya había probado que podía estar a la altura de ellosera George Harrison. Entonces, si en otros discos de la banda lo insinuó, con Abbey Road no deja duda alguna sobre su talento como compositor, aportando alguno de los clásicos más significativos del cancionero Beatle. Ahí estaban la sensibilidad climática de“Something” (que llegó al N°1 como single en múltiples países, incluido Estados Unidos) y el poptimismo de“Here comes the sun”, señalado como un himno del hippismo para toda una generación.

A todo eso también fue Harrison el que agregó un aspecto técnico de vanguardia para la época con el ingreso del Moog a la galaxia Beatle. Se trataba de un sintetizador avant garde que funcionaba como fetiche electrónico y que en esos momentos era utilizado por pocos en el contexto del pop. “Escuché hablar por primera vez del Moog en Estados Unidos. Al mío me lo fabricaron especialmente, porque el señor Moog acababa de inventarlo. Era enorme, con cientos de conexiones y dos teclados. Pero tener uno era una cosa y hacerlo funcionar otra. No había ningún manual de instrucciones, y aunque hubiera existido probablemente habría tenido dos mil páginas. Creo que ni siquiera el señor Moog sabía cómo sacar música de la máquina, y que para él era algo más técnico”, se sinceró Harrison en The Beatles Anthology, el documental que narra el nacimiento y caída de la banda editado en 1995. El sonido del en ese entonces experimental instrumento se deja escucharen “Here comes the sun”, pero también en el estertor de los7:47 minutos de “I want you, (she´s so heavy)”,el tema que cerraba el lado A de Abbey Road.


Para muchos piedra fundamental de la discografía Beatle, mientras que para otros es decididamente el mejor de su discografía, lo cierto es que Abbey Road a 50 años de su lanzamiento todavía es recordado. Días atrás en el Paso de la cebra, miles de personas se congregaron para tener su foto conmemorativa, generando un caos de tránsito que obligó a la policía de Londres a intervenir toda la zona. Y lógicamente -porque los discos de los Fab Four nunca dejaron de venderse desde su separación hasta la fecha- por estos días vuelve a estar disponible con una nueva mezcla, en múltiples formatos y donde prevalece su edición en vinilo original. La fecha obligó a McCartney y Starr a reunirse en los míticos estudios junto a un selecto grupo de amigos para recordar cómo y en qué lugares específicos le dieron forma a uno de los discos más celebrados de la historia de la música.