Araceli González y Fabián Mazzei decidieron jugarse y apostar al proyecto que les presentó José Cicala, el fotógrafo de celebridades y conocido de la pareja de actores, para ser parte de su ópera prima. Se trata de Sola, el largometraje de ficción que llega este jueves a los cines con un relato oscuro, planteado desde un género híbrido que mezcla la intriga histórica con el terror bizarro, algo poco usual en las producciones locales.

El foco está puesto en el encuentro de Laura Garland, viuda y embarazada, con Ricky, un mafioso, y todo lo que ese cruce desencadena. Lo no dicho, los secretos, eso que los seres humanos tendemos a esconder son los horizontes que explora la película, que cuenta también con las actuaciones de Miguel Ángel Solá, Luis Machín, Alfredo Casero, Mariano Martínez, Mónica Antonópulos, Rodrigo Noya, Roberto Peloni y las participaciones especiales de Florencia Torrente y Tomás Kirzner, hijos de Araceli.

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González y Mazzei creyeron tanto en la propuesta que además de sumarse al elenco, se animaron a debutar como productores. “José nos llamó para grabar algo, unas ideas que tenía, pero nos terminó mostrando un guión que venía trabajando también. Hace años lo conocíamos como fotógrafo, y sabíamos que iba a ser muy estético y potente. Quería que Ara tomara el protagónico, y me pareció muy interesante. Así que nos embarcamos en el sueño de hacer una película: ser productor y actuar fue una de las cosas más difíciles que me tocó en mi vida profesional”, cuenta Mazzei.

Con Araceli, dedicaron todo su esfuerzo en complacer los requerimientos técnicos de Cicala, quien a su vez se basó en una idea de Griselda Sánchez, como para que la atmósfera opresiva, la tensión, la intriga, y la paranoia de la historia llegue a los espectadores. Lo extraño, señalan, es que la trama hace referencia al aislamiento que oprime a los protagonistas y sus consecuencias, una coincidencia por lo menos llamativa, ya que el film fue rodado en 2019, antes de la pandemia. “Quizá fue una premonición”, bromea González.

De su paso por los certámenes internacionales, Sola fue reconocida en la categoría Mejor Película de Suspenso en el Festival de Cine Arte de Berlín, y dejó su estela en su paso por Montreal y Los Ángeles. “Es un orgullo lo bien que le fue viajando. Seguirá su recorrido por distintos festivales, pero obvio que esperamos que por lo menos genere buena recepción acá también. Fue mucho trabajo, sobre todo de José y Fabián. Pero todos los que participamos estamos convencidos que era un lindo proyecto”, dice Araceli. Consultada acerca de cómo se convenció de emprender este desafío, la actriz no duda: “Todo se dio en su momento especial: justo había fallecido mi mamá, y me vino bien embarcarme en un proyecto como este para mantenerme ocupada y activa. José me lo propuso, me gustó la idea de que él me dirija, más siendo conocedora de los criterios estéticos que maneja”, recuerda Gonzalez sobre esta aventura que tuvo fue filmada en locaciones de Lanús y en el estudio de Machado-Cicala, en Villa Crespo.

Producir en la Argentina tiene, para ella, “un montón de connotaciones positivas y negativas. Es un rubro difícil, no es muy amplio, de tiempos acotados. Pero cuando uno cree en algo y puede, se tiene que animar. Estuve muy abocada a trabajar el personaje porque cada uno tiene algo especial. En esta película todos tienen una parte oscura. No sabés por qué cada uno es como es.  Y eso pasa en la calle, en el cotidiano. Me gustaba mostrar que muchas veces hay una distancia entre lo que se hace y lo que se dice. Por lo que todos los personajes son interesantes y te dejan pensando”, dice la actriz. “En el guión se habla del destrato, las injusticias, del maltrato psicológico, la mentira. Cada escena tiene un concepto que desarrollar, más allá del cuentito que contamos”, reflexiona González.

Fabián Mazzei reconoce que es una película difícil por su nivel de detalle: “Es de época, pero atemporal. Podes poner la historia en cualquier tiempo, pero hay cosas que te hacen dudar de si es la Segunda Guerra Mundial, del género bélico, de otra dimensión o de un pasado distópico. Ese juego estético es un atractivo más que tiene la película”, reconoce el productor/actor que tiene el papel central de un mafioso que escapa de la ley.

Ese doble rol no fue fácil. “No la pasé muy  bien. Soy más actor que productor. Fue una buena experiencia, aprendí mucho  a tapar agujeros para que la película se termine y el director tenga la cabeza en lo que quiere decir y cómo. Pero al ser actor, sé lo que se necesita para que el equipo esté bien. No quereres cometer errores que te jodieron, querés que todos estén tranquilos para filmar. Pero es tremendo, lograrlo requiere empeño y convicción, y en nuestro país hay mucho talento. Gente que le gusta y sabe mucho. Por suerte pudimos armar un equipo excelente para sacar adelante este proyecto que nos ilusionaba”, redondea, finalmente satisfecho.

“Fue una linda experiencia, aunque cansadora y estresante, sobre todo para Fabián. Él nos contenía, nos acompañaba a todos. La pandemia alargó los tiempos, pero pudimos pulir detalles, escena por escena, casi. En la post, que fue larga, varias veces tuvimos que parar, porque hubo eventualmente que aislarse. Pero acá estamos. El premio es verla en pantalla grande” afirma Araceli. Por estos días, la familia de la actriz que atravesada por la confesión que su hijo “Toto” Kirzner hiciera en el programa Ph, podemos hablar, acerca de un abuso sufrido en su infancia. En este reportaje, González prefirió no referirse a ese tema.

Gonzalez lleva en su espalda todo el peso de la historia, lo cual muestra su madurez actoral. “A medida que pasa el tiempo una está más segura, se conoce más y puede animarse a más”, afirma Araceli. “Es un papel complicado, pero ese es el desafío. No baje nunca la intensidad. Creo que en esta profesión, si vos evolucionas como persona, también lo trasladas a tu trabajo. Cada personaje está encarado de otra manera, pero hay que hacerlos con convicción y compromiso, como todo en la vida”, concluye.


Sola

Ópera prima de José Cicala protagonizada y producida por Araceli González y Fabián Mazzei. Actúan: Griselda Sánchez, Miguel Ángel Solá, Mariano Martínez, Luis Machín, Alfredo Casero, Mónica Antonópulos, Florencia Torrente, Rodrigo Noya, Roberto Peloni y Toto Kirzner. Estreno 4 de noviembre.