Después de haber grabado con Pappo, a mí me llega la oportunidad de tocar con Luis a principios de los ‘70. Pero me acuerdo de que antes de eso zapamos con él y el Carpo una vez, y ahí fue cuando lo conocí. Después de tocar me dijo que le había gustado mi estilo, que había escuchado mis grabaciones y me dio su teléfono para contactarlo en el futuro.

Más tarde, el Carpo se fue a Inglaterra y entonces nos encontramos con Luisito en la casa de sus padres, en la calle Arribeños. Ahí puede decirse que surgió el principio de Pescado Rabioso porque me propuso tocar y enseguida me mostró unos temas, uno de ellos era “Blues de Cris”.

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Junto con Bocón Francino se completó la formación de trío y grabamos Desatormentándonos. Éramos todos unos pibes de 22 años. Creo que fuimos un grupo en esa primera parte de Pescado que tenía lírica y armonías por partes iguales, y fue eso lo que nos permitió tener temas que salían casi solos.

Después vinieron otras etapas de Pescado que fueron lindas. En la que mejor me sentí fue cuando después de la partida de Bocón, y ya con Carlos Cutaia tocando los bajos con los pedales, volvimos a ser un trío muy ajustado. Luisito también era un gran guitarrista de rock, con una experiencia con la que nos llevaba la delantera. De ahí salieron temas como “Credulidad”, “Petiribí”, “Post-crucifixión” y “Poseído por el alba”. Pescado Rabioso representa la etapa blusera y rockera de Luisito, y creo que está muy bien que así se lo entienda. El rock está bien presente y vivo en cada uno de los discos que grabó Pescado, pero también lo está en cientos de covers que podés escuchar hoy en día en las redes sociales. «