La compañía de la radio es constante, y más en pandemia, pero el perfil de los programas periodísticos de fin de semana es, sin duda, distinto al resto de la semana. Sobre todo los sábados, cuando los programas analizan la compleja realidad y cuentan las noticias de una manera, que sólo este medio lo permite. 

Lo que pasó en la semana y lo que vendrá es la base de los programas de los sábados, espacios que dejan el lugar para explorar el lenguaje radiofónico con mayor soltura que otros. Uno de ellos el que conduce Alfredo Zaiat, Cheque en blanco (sábados de 9 a 12). O de un emblema en ciclos de actualidad un sábado como Marca de radio, el histórico programa de Eduardo Aliverti que se escucha en radio La Red todos los sábados a las 10.

Eduardo Aliverti considera que el atractivo de los programas de fin de semana tiene su fundamento en que “conceden un mayor reposo analítico que en la vorágine diaria, que se disfruta, como cuando hice Sin anestesia en la emblemática Radio Belgrano del 84 o la primera mañana en Radio Buenos Aires en el 96. Es otra dinámica, otro ritmo informativo” dice.

Marca de radio, su programa, lleva 23 años al aire: del 97 al 2006 en Rivadavia, para luego pasar a La Red, donde se escucha hasta hoy. “Se mantiene el cuidado por la estética, el uso de los recursos, pero en la semana es muy complicado eludir  la dirección de las agendas que  marcan  aún hoy los diarios.  Con un buen equipo de producción el fin de semana podés ir por otro lado armando tu propia senda informativa”. Para el conductor esos “lujos” sólo se logran el fin de semana, donde se puede ir más al hueso, sin estar limitado con el ritmo de un programa diario.

“Salir de la lógica del vértigo te permite no privilegiar demasiados temas, aunque suene a oxímoron, pero sirve para profundizar, ir por pocos temas pero a fondo, sin estar sumido en agendas de terceros. Además descubrí con los años que el programa es una profundización noticiosa por parte de la gente”. Para Aliverti una de las trampas del fin de semana es dar por supuesto que la gente ya está informada: “La  experiencia me mostró que la gente en la semana oye y  elige escuchar  en programas como el nuestro.  Nosotros por eso le decimos escuchas a la gente que nos sigue, y muchas veces me marcan si di por sentado algo. El fin de semana es para los atentos, no para el mero oído, aunque  los ritmos, con cortes y creación de suspenso o manejo de las entrevistas no debería variar.” La pandemia complica por no poder ver al entrevistado y perder el registro de la mirada, o por los problemas de las comunicaciones  por celular pero aún así  los programas de fin de semana, se mantienen como un espacio de análisis distinto.

“La radio cumple 100 años con más vigencia que achaques, y aunque ha sido empardado en la velocidad, sigue siendo de los tradicionales, el medio más libre y democrático porque es el negocio más chico, por lo tanto el menos controlable. Hay muchas radios y muchos programas, y nuevas formas de hacerla, pero la ontología radiofónica mantiene su vigencia. Las audiencias masivas, según varias corrientes analíticas, están coptadas por las grandes corporaciones multimediáticas, pero  simultáneamente crece y lo va seguir haciendo la suma de pequeñas mayorías, de nichos de audiencias de gusto especializados, de selección segmentadas”.

Gimena Fuertes participa, -junto a Fernando Cibeira y el humorista Pesky- del programa El especial del sábado, a las 9, en El Destape Radio. “Hoy está todo el mundo muy conectado a todos los medios pero la radio te da más libertad para hacer otras cosas, para que esté de fondo contándote algo que pasa eso es inmejorable e irremplazable”, expresa. “La radio se adapta sin problema y ahora te perdés un programa y lo podés buscar en alguna plataforma, eso es novedoso”, agrega. 

“Los sábados a la mañana históricamente es un horario periodístico, los domingos temprano también. Pero el primer día del fin de semana es ideal para hacerlo. Se luce más lo que es hacer radio, se pueden producir mejores informes, y mejores contenidos que en la vorágine de la semana no se pueden hacer y el oyente tampoco lo puede disfrutar”, comenta Fuertes.

El  periodista Mariano Martin está al frente del programa Toma y daca desde hace 15 años, que ahora se escucha los sábados de 10 a 13   en la radio AM 750. Martin reconoce que la lógica siempre es la misma: no dar una puntada más sobre la agenda sino buscar alguna arista que no se haya visto sobre un tema de actualidad o proponer otra cosa, y el fin de semana te lo permite. “Hasta cambian los entrevistados, porque no es lo mismo en el vértigo de la semana, que un día en el cual quizás esta más relajado o en su casa con la  familia. Además las estructuras son distintas porque con más horas, con mas extensión, se tiene más tiempo para ser más claro en lo que se cuenta. La segunda mañana no es lo mismo que la tarde o la noche. Y un día de fin de semana a la mañana da lugar para hacer los programas que se hacen de perfil periodístico. Con los oyentes nos hacemos compañía, les damos bola a los llamados, y a la reacción si se enojan o se ponen contento con lo que dijimos”, dice el conductor. “Creo que más allá de las tecnologías y las modificaciones actuales, en esencia es lo mismo, es algo insustituible, hay una familiaridad que se genera de los dos  lados que uno siente que sirve y vale la pena, más que otros formatos”.

Diego Genoud hace un programa de análisis y entrevistas llamado Fuera de tiempo, los sábados a la tarde por Milenium 106.7, de 18 a 19. Considera que “por fuera de la mañana quizás hacer un programa periodístico es algo que tiene su público, pero lo tenés que ir a buscar, sobre todo en estos tiempos.  Es un buen momento para charlar de manera distendida con políticos, economistas, analistas  y escritores, como gente común que puede contar algo más de la compleja realidad, y eso intento. Me parece que está bueno tirar una botella al mar y buscar ese descanso en la escalera de la semana, para apartarse del minuto a minuto. Me parece que no hay que buscar hablar del tema de la semana ni con el protagonista ni seguir a los grande medios, sino darse la chance de repensar lo que pasó o pasará”.