El próximo lunes 29 la Gala Solidaria de ALPI servirá también para que el blues llegue al Teatro Colón, ampliando el repertorio de estilos y géneros populares del gran templo de la música. “Creo que el único antecedente es la presentación de Memphis en 2006”, dice Patán Vidal, el pianista de jazz y blues que ha tocado con casi todo el mundo y que acompañará a la vibrante y profunda voz de Déborah Dixon en una noche que sin dudas será diferente a las que acostumbra la sala. La memoria de Vidal no fue precisa: aquella presentación fue en 2002, y si bien Memphis hacía base en el blues, su repertorio no era tan específico como sí lo será esta vuelta, en la que el género será rey y amo absoluto

“Si bien yo tengo mucha experiencia y estuve en lugares donde hubo muchísima gente como los recitales del Indio, este es el lugar icónico por excelencia”, define Dixon al Colón. “Además el público va a estar dispuesto de otra forma, muy elegante, formal. No estás tomándote un vinito en un lugar. Después hay que ver cómo se da en el transcurso del show, si se puede desestructurar o no. Supongo que de a poco irá sucediendo, porque la música que hacemos tiende a eso. Sólo faltaría que bailaran un poco, pero no creo que se pueda”, ríe.

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Vidal ríe y dice: “Todavía no caigo. Estuve un par de veces para ver cosas de sonido y luces y para ver la dimensión de la sala y es imponente. Nunca creí que iba a hacer un show en el teatro Colón, es un hecho increíble en mi vida. Hace unos años fui a ver a Rick Wakeman, y en el 86 a Astor Piazzolla, pero nunca imaginé tocar ahí porque en general estaba para otro tipo de eventos. Ya desde que entrás al edificio uno se queda con la boca abierta; la arquitectura, la decoración, todo es imponente.”

La Gala Solidaria organizada por ALPI (una histórica asociación civil sin fines de lucro dedicada a la rehabilitación motriz) hasta antes de la pandemia siempre contaba con la función de alguna sinfónica o del ballet estable del Teatro. La Covid 19 que llevó a las políticas de aislamiento trajo consigo la propagación casi viral del streaming, al que convirtió prácticamente en la única opción de los espectáculos, y con ella, para el caso de ALPI, de una gala distinta. El convocado fue Luis Salinas, quien ofreció un gran concierto. Y expandió los límites de los receptores del mensaje de la institución. Fue así que para esta oportunidad se buscaron diferentes opciones musicales, de las que quedó seleccionada la de Dixon-Vidal. 

“Esto nunca estuvo dentro de mis sueños. Creo que hasta que no termine el show no voy a relajarme”, ríe Dixon ante un Vidal más relajado. “Sinceramente no, porque lo que nos ponía más incómodos o inseguros -ahora menos- era el tema de la sala y el sonido. Pero con Deborah el año próximo cumplimos 25 años tocando juntos. Entonces la idea es hacer lo que sabemos hacer y poder pasarla bien. Los nervios y la ansiedad es más que nada para que llegue el día, son nervios por la incertidumbre de saber cómo suena. Pero tocamos en festivales, en bares chicos, teatros. Aparte estamos con una banda de maestros y amigos, porque somos todos como una familia que tocamos en distintas formaciones.”

Esa banda de amigos -y amigos en banda- está formada por Mauro Ceriello (bajo), Baltasar Comotto (guitarra), Bolsa González (batería) y Gustavo Cámara (saxo). Con ellos, Dixon y Vidal ofrecerán un repertorio mayoritariamente en inglés, con algunos temas en español, y “con alguna sorpresita, por supuesto”, asegura Dixon, que el año próximo saldrá de gira europea con Los Fundamentalistas. “Queremos darle un ritmo al show, que sea interesante y variado para un lugar que es muy formal. Yo estoy acostumbrada a un público que o bien está en un boliche tomando algo, cosa que de por sí te hace más descontracturado, o saltando a lo loco en algún lugar cómo puede ser con el Indio o Cosquín. Es una situación diferente pero esperemos que suceda eso que estamos acostumbrados a transmitir, esa idea y vuelta con el público. Porque insisto, el lugar te pone como en un plan distinto. Así que mis expectativas son que la gente salga feliz como si fuera un show en otro lugar”.

“Es una sola muy especial porque está preparada para que suene sin amplificar -explica Vidal-. Creo que hay un par de micrófonos ambientales que están muy arriba que toman todo lo que va sucediendo en el escenario, por eso es muy delicado el tema de la amplificación: cuanto más volumen, más bola se hace. O sea que en general es tocar medio como un unplugged y después subir el volumen muy de a poquito. Pero no es necesario mucho porque se escucha bien desde todos lados. La excelencia es terrible. Por eso hay que hacer todo el tema de la amplificación y de los solos con mucha delicadeza. Habrá temas del blues que son más melancólicos, otros más tipo canción y otros fiesteros, como para terminar tirando todo por la ventana. Con esos acá hay que andar con cuidado. Pero la idea es esa, terminar bien arriba con bluses bien fiesteros.”


El Blues llega al Teatro Colón. Déborah Dixon & Patán Vidal. Gala Solidaria de ALPI. Lunes 29 de noviembre, a las 20.