Ezequiel Radusky empezó a pensar el proyecto de Planta permanente, el primer largometraje en que asume la responsabilidad total como director, durante el proceso de filmación de Los dueños (2013), el film que co-dirigió con Agustín Toscano. Aquel rodaje se desarrolló, según explica Radusky, mientras en el país criticaban duramente a un proceso político que traía beneficios a los sectores más postergados. Muchas veces los señalamientos más duros provenían de capas sociales que crecieron económicamente durante ese período.  

Esa observación fue la génesis de este nuevo proyecto, pero habría más. “Entré a trabajar a la administración pública gracias al favor de una conocida de mis padres en 2006. Cumplía más de 25 horas semanales y todo lo que me pasaba en la vida lo compartía con mis compañeros de trabajo. Pero estar tan dentro del sistema te permite ver esas pequeñas cosas que tienen que ver con lo humano e inevitable. Empecé a notar que los mismos mecanismos que operaban allí se repetían en casi todos los ámbitos de la vida en sociedad. Comprendí que la autoridad se ejerce de maneras muy variadas y que cada persona que pueda ponerla en práctica, lo hará. Entendí que quien pueda sacar una ventaja sobre el otro, cualquiera que sea, así será, y que si alguien logra algo extraordinario tal vez sea aplaudido al principio pero tarde o temprano caerá en las pantanosas aguas podridas de la calumnia y la envidia. Y por eso me pareció interesante hacer esta peli», destaca Radusky.

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En Planta permanente el espectador será testigo del ascenso y la caída de una mujer que quiere transformar su realidad y del modo de operar de personajes que no son ni buenos ni malos, pero que –arrastrados por una extraña inercia– terminan actuando de manera nociva ante una posibilidad de mejora generada por alguien de su misma clase. También se podrá observar que las estrategias para progresar no siempre son inocentes y benévolas. Y es ahí donde radica el punto más complejo de esta historia. En Planta permanente las protagonistas no paran, no aceptan la derrota y se reinventan cada vez que es necesario.

“Siempre me interesó el cine que nos pone en evidencia. En la película me propongo hablar de cómo nos relacionamos y me pregunto si al no cuidarnos entre nosotros nos mantenemos en una constante posición desfavorable ante el sistema. A su manera, las protagonistas necesitan romper con lo que les toca. Luchan contra los obstáculos que se les van presentando, pero también luchan contra los errores que ellas mismas van cometiendo durante su cruzada”, dice el director.

La comedia se vuelve drama a medida que pasan los minutos. Este juego de contrastes hace reflexionar acerca del comportamiento humano ante la ambición, no importa la clase social a la que uno pertenezca. “Creo en el cine que explora la condición humana en todas sus caras y que enfrenta las virtudes con las miserias. Porque parece ser que al ver ciertos personajes de ficción y al reflejarnos en ellos, recién ahí nos enfrentamos a nosotros mismos.  Recién ahí nos preguntamos qué hacemos y cómo nos relacionamos con los demás en una sociedad que parece no encontrar la forma de achicar las diferencias entre sus miembros, sino más bien todo lo contrario. Siempre pasa que algo transforma las tareas cotidianas en una lucha por la supervivencia”, señala.

Hay también en la película una especie de análisis de lo que fue el macrismo (pero sin nombrarlo, aunque fue concebida antes) y  la destrucción del entramado social  por posturas individualistas.

Este film tiene la particularidad de incluir la última participación de Rosario Bléfari, la actriz, cantante y compositora que murió el 6 de julio pasado: “Nos conocimos en Los dueños y nos hicimos muy amigos. Le pase la primera versión del guión de Planta permanente y cuando lo leyó le gustó. A ella también le entristecía mucho el desclasado y le pareció interesante lo que contaba. Yo no tenía un papel para ella, pero me señala un personaje pequeño y me dijo que si lo desarrollaba desde un comienzo ella lo hacía. Fue perfecto. Pudimos crear el código de actuación que finalmente tiene la película: un naturalismo extremo que absorbió elementos de la coyuntura de los años en los que le fui haciendo retoques al guión original.»


Planta permanente. Guión y dirección: Ezequiel Radusky. Con la actuaciones de Rosario Bléfari y Lilian Juárez. Estrena jueves 29 de octubre a las 20 en Cine.ar. Repite el sábado a la misma hora. Disponible en Cine.ar Play desde el 30 de octubre.