El silencio profundo no logra tapar el murmullo lejano de las olas. La noche está salpicada de estrellas persistentes y el viento se presenta en forma de remolinos entrecortados. Son poco más de las 4 y media de la mañana y Jorge Serrano se prepara en su casa de Villa Gesell para disfrutar –una vez más– de un momento único. No se trata de los ecos festivos de otro show ni del corolario de una noche interminable. El cantante, guitarrista y compositor se levanta todos los días a esa hora –sin mediar la intervención de ningún despertador– para sacar a pasear a sus perros por la playa. Por estos tiempos la población canina con la que convive alcanza a siete cuadrúpedos, pero suele fluctuar por adopciones recurrentes y partidas no deseadas. Esas caminatas diarias entre la arena y el mar, la noche y el amanecer, constituyen un acto de amor y, al mismo tiempo, una experiencia imposible de medir en palabras. Una de las caras más visibles de Los Auténticos Decadentes y su máxima usina creativa encontró en esas excursiones crónicas a contramano de la sociedad uno de los ejes que organizan su vida. En un tentador juego de contrastes, arriba de los escenarios enciende fervores y multiplica la fiesta de multitudes; en la playa desierta de humanos, mientras los perros ladran, corren y juegan, conecta con emociones más sutiles e intangibles.

“Todo empezó casi de casualidad. Tenía un perro muy grandote y medio nabo, que se peleaba mucho con otros perros. Nunca les terminaba haciendo nada porque era un poco torpe y los otros tenían tiempo de rajar. Pero era un asunto para manejar con cuidado. Entonces se me ocurrió sacarlo a la playa a la mañana, como para estar solos y tranquilos. Pero ahí me di cuenta que la mañana puede ser casi un horario pico en la playa. Que siempre hay algo de gente y sobre todo otros perros que van y vienen. Entonces decidí salir más o menos 45 minutos antes de que amanezca, la hora varía según la época del año. Terminé encontrando un espacio único que cuando estoy de gira extraño. La pandemia me permitió disfrutarlo todos los días durante más de un año y medio. Caminamos en la noche, vemos como amanece y ellos hacen lo que quieren sin problemas”, revela el músico.

Por estos días la ceremonia cotidiana que creó Serrano está en pausa. La mejora de las condiciones sanitarias en la Argentina y la región permitieron que la maquinaria de Los Auténticos Decadentes retome toda su dinámica. En estos momentos la banda se encuentra de gira por México, en el marco de los festejos por sus 35 años de vida y se preparan para un gran cierre de año con un show al aire libre en Obras, este 4 de diciembre. Pero falta más. En tiempos en los que la gramática de los consumos musicales parece estar restringida a los simples, los Decadentes idearon un disco de covers triple, con múltiples invitados y sorpresas varias. Su nombre es ADN y A, el primer disco, ya está disponible en múltiples formatos –CD, vinilo, plataformas–. Incluye la participación de Attaque 77, Los Pericos, Bandalos Chinos, Santaferia (Chile), Rubén Rada (Uruguay), Panteón Rococó y Natalia Lafourcade (México).

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Foto: Martín Bonetto

–Hoy por hoy es casi una audacia editar un disco y ustedes grabaron tres.

–(Risas) Sí, no lo pudimos evitar. Somos «Deportivo Hacer lo que nos Pinta». No calculamos nada. Lo que pasa es que si te ponés a grabar un disco de temas propios, a lo sumo podés hacer un doble. Podés componer más, pero es difícil encontrar canciones que te gusten y te dejen satisfecho para ir más allá de eso. Pero un disco de covers puede ser infinito. Imaginate, para gente apasionada como nosotros, cuántas canciones nos gustan a lo largo de toda nuestra vida. Así que hicimos un triple porque dijimos basta. ¡Pero pudo ser un cuádruple, quíntuple o más! La idea fue celebrar canciones y grupos de diferentes países que nos influyeron y conmovieron. Y sumar invitados, como para que la cosa sea más singular también. Ahora salió el primer volumen, pero se vendrán dos más. Desde Sumo a Los Tigres del Norte, por citar sólo dos ejemplos, hay un montón de grupos que nos marcaron y nos siguen marcando.

–¿Lo tenían grabado antes de la pandemia?

–Gran parte sí. Pero el hecho de no poder tocar en vivo nos dio tiempo y todavía más ganas de laburar detalles, sumar ideas…. Casi todos tenemos equipos para grabar en nuestras casas y las nuevas tecnologías nos permitieron darnos más de un gusto.

–¿Cómo fueron organizando el tema de los invitados?

–A los tumbos (risas). Por afinidad, insistencia y algo de casualidad (más risas).

–Ahora los featuring son casi una obligación, parte de estrategias de marketing con data de focus group…

–Claro. Pero nosotros ni ahí. Seguimos siendo los mismos impresentables de siempre, pero ahora dormimos la siesta porque estamos más viejos (risas). Te cuento una anécdota: estábamos en un estudio de México para grabar y charlábamos muy efusivamente. Se ve que hicimos tanto despelote que vinieron del estudio de al lado para ver si podíamos gritar más bajo (risas). Resulta que era la gente de Natalia Lafourcade. La verdad que no lo podíamos creer. Así que nos presentamos, nos conocimos y se dio naturalmente la onda de grabar juntos. Es casi el modus operando de nuestra vida. Casualidad, suerte y mucho laburo. Así hicimos estos tres discos. Por suerte contamos en la banda a Moska, que es un intrépido y tiene o consigue el celular de todo el mundo. Pero siempre priorizamos la onda. Nos gusta invitar a gente que pone la mejor y nosotros hacemos lo mismo. Hasta ahora nunca nos dijeron que no, ni vinieron sólo para cumplir. Nunca llamaríamos a alguien desagradable, por más talentoso o famoso que sea. Nos pasó desde que convocamos a Alberto Castillo, allá por principios de los ’90. Nosotros no éramos nadie, Castillo le puso toda la onda y no pudo salir mejor. 

–En aquellos años era casi una herejía que una banda nacida de la cultura rock invitara a grabar a Castillo.

–Siempre hicimos lo que quisimos. Nunca calculamos nada. Y creo que esa onda sana que le ponemos a lo que hacemos nos las sigue devolviendo el público y otros artistas.

–En esos tiempos tampoco era común que un grupo como ustedes tocara cumbia, murga y/o boleros, géneros despreciados por cierta parte del público. ¿Sentís que los Decadentes ayudaron a ensanchar los límites de lo “aceptable” en el rock?

–Me gustan esas palabras. Te agradezco. Creo que sí, que nuestra falta de prejuicios nos ayudó mucho a nosotros, pero seguramente también a otros que nos escucharon. Somos parte de la cultura rock, sí. ¿Pero qué es el rock hoy? Fue la música joven, pero mirá hoy a los Rolling Stones… Jóvenes no son. A nosotros también nos marcó el punk. Eso de hacelo vos mismo, como se pueda, pero hacelo. Con el tiempo creo que nos convertimos en una banda de pop, te diría, enfocada en la canción y totalmente degenerada. Al principio tuvimos cierto rechazo de los sellos y hasta de algunos del periodismo especializado. Pero creo que con los años quedó claro por dónde vamos, lo que proponemos y la verdad que valoramos mucho que somos muy bien recibidos en todos los lugares donde vamos. 

–¿Cómo lograron mantenerse juntos 35 años?

–Creo que la clave es que somos un grupo de amigos de la adolescencia. Casi todo el mundo se mantiene fiel a su grupo de pertenencia de esa edad y nosotros también lo hacemos y con la música que nos gusta. Nunca caímos en buscar el mejor bajista, el guitarrista que tuviera tal o cual data… Éramos nosotros y entre nosotros nos las arreglamos para salir adelante. Después, obviamente, entre algunos hay más afinidades que entre otros. Pero hacemos lo que nos gusta y tratamos de disfrutarlo y valorarlo al máximo. Y hay peleas o discusiones, obvio. Pero tratamos de ignorarlas, no darles entidad y/o barrerlas debajo de la alfombra. Lo que recomendaría cualquier psicólogo responsable (risas). Encontramos ese método y nos funciona, pero por favor no lo repitan en sus casas (más risas).

–Pero más allá de la amistad, casi siempre aparece la tentación de alguno de hacer una carrera solista y obtener más reconocimiento personal. ¿Cómo eludieron esas tentaciones?

–Lo nuestro es el poliamor. Somos como una pareja abierta. Yo hice un disco solista para darme el gusto. Otros chicos de la banda también. Pero creo que todos sabemos cuál es nuestro lugar, lo disfrutamos y entendimos que los Auténticos Decadentes son mucho más que la suma de las partes. Trabajar como cooperativa y que cada uno tenga sus responsabilidades también nos hizo bien. Pero creo que lo más importante es que mantenemos el espíritu de nuestros comienzos. Somos la venganza de los perdedores. «

¿Cuándo?

Los Auténticos Decadentes festejan sus 35 años de carrera y despiden al 2021. Sábado 4 de diciembre en el Estadio Obras Outdoor, Av. Del Libertador 7395.

LOS AUTÉNTICOS DECADENTES ADN – Capítulo A

  1. «Los viejos vinagres» (Sumo) ft. Panteón Rococó.
  2. «Golpes en el corazón» (Los Tigres del Norte) junto a Natalia Lafourcade.
  3. «Ay, qué dolor» (Los Chunguitos) ft. Attaque 77.
  4. «Luna de miel en la mano» (Virus) ft. Bandalos Chinos.
  5. «Seguir viviendo sin tu amor» (Luis Alberto Spinetta) ft. Los Pericos.
  6. «No te enamores nunca de aquel marinero bengalí» (Los Abuelos de la nada) ft. Santaferia.
  7. «Ayer te vi» (Rubén Rada) ft. Rubén Rada.
  8. «Live is life» (Opus).


Pandemia y pausa

La pandemia impactó muy fuerte en todo el mundo. Pero no todos la vivieron de la misma forma. Jorge Serrano confiesa que no la pasó mal: “Me da un poco de pudor decirlo porque fue una desgracia terrible para muchísima gente. Se perdieron vidas, trabajos, relaciones… Fue una bomba atómica en todo el mundo. Por eso me da un poco de vergüenza comentarlo, pero a mí me permitió descansar. Los Decadentes nunca estuvimos casi un año y medio sin salir de gira. Ese parate sin culpa, porque fue obligado, me permitió tomar aire, recobrar fuerzas y poder volver ahora con más ganan que nunca.”

Serrano también destaca que poder quedarse más tiempo en su casa le permitió vivir cosas que de otra forma le hubieran resultado imposibles. “Teníamos un perro muy grandote que estaba muy enfermo y requería asistencia para casi todo. Mi esposa no hubiera podido manejar sola la situación porque era muy grandote y pesaba mucho. La pandemia me dio la oportunidad de estar con él y acompañarlo hasta su último día. Fue otro de esos raros privilegios que me ofreció esta situación tan extraña para todos.”


Canciones, interpretaciones y desacuerdos

Un video realizado por el grupo feminista Colectivas Deseantes incluye a “Vení Raquel”, el clásico de Los Auténticos Decadentes, en un lote de canciones señaladas como machistas. Jorge Serrano, autor del tema, no está de acuerdo con ese punto de vista.

«Me dio pena esa interpretación y no la comparto. Es la historia de un grupo de hombres bastante gansos que intentan seducir a una mujer que siempre imaginé como empoderada. Le proponen un encuentro consentido y fracasan tristemente. Es una historia de perdedores. Entiendo que las canciones pueden ser interpretadas de diferente forma, pero creo que es injusto para con la canción y para con nosotros que se la tergiverse y pretenda relacionar con un abuso. Creo que no es necesario que aclaremos que estamos a favor de la igualdad de derechos para las mujeres. También nos preocupan ciertos señalamientos que pueden terminar en cancelaciones y/o autocensuras. Se ve en muchos rubros del arte, inclusive en el humor. Nosotros vamos a seguir tocando “Vení Raquel” porque es una canción que le gusta a todo el mundo y expresa una historia risueña con la mejor buena fe.»