Con la cadencia del reggae, los años pasaron y la buena vibra entre ellos aún sigue intacta. Hubo cambios notorios, idas y vueltas, como en toda relación humana que perdura, pero Los Pericos siempre fueron a más. Componiendo nuevo material, renovando sus clásicos y girando constantemente. En 35 años de carrera encontraron un sonido propio y  el equilibrio interno para seguir construyendo una carrera sólida y vital.

La pandemia les dio tiempo de parar la pelota y mirar cual sería la mejor jugada. Y Juanchi Baleirón (voz y guitarra), Gastón «Moreira» Goncálvez (bajo), Guillermo «Willy»Valentinis (guitarra), Diego «Chapa» Blanco (teclados y coros), Marcelo Blanco (percusión) y Ariel «Topo» Raiman (batería) optaron por hacer un disco de covers. Viva Pericos! reúne canciones de artistas tan disímiles como Roberto Carlos, Jorge Drexler, Robi Draco Rosa y Daniel Melero, entre muchos otros, pero abordadas con el estilo de Los Pericos.

Todo empezó en 1986, con un grupo de amigos que solo quería hacer algo de música. Y sigue hoy, con una de las bandas más longevas y exitosas de la escena local: «Convivimos mucho tiempo, disfrutamos de estar juntos, es toda una vida la que compartimos. Es un lujo encontrar personas que te permitan desarrollarte. No es sencillo llevarse bien y mucho menos perdurar en el tiempo. Lo logramos con cambios, con momentos difíciles también, pero siempre con ganas y entusiasmo. Es compartir lo que más me gusta, la música, con mis amigos. Somos cincuentones, pero en cuanto a la energía de hacer cosas, tenemos la energía de los 20. Es difícil encontrar compañeros que te entiendan y te lleves bien para tomar decisiones que ayuden a crecer. Me parece que cada cosa que hacemos lo demuestra, sea este disco con canciones de otros o el que vendrá», confiesa y adelanta Juanchi Baleirón, cara y líder de Los Pericos.

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–Empezaron a producir Viva Pericos! durante la cuarentena de 2020. ¿Cuándo surgió la idea de interpretar clásicos populares y joyas escondidas? ¿Pensaron que iba ser difícil o estaban relajados?

–Lo tomamos con calma. Hicimos una selección de canciones que nos gustaban entre un repertorio de más de 500. Nos tomamos el tiempo de escucharlas bien, habremos probado unas 50 y fuimos sacando hasta llegar a las once que salieron a la cancha, las once titulares.

–La mayoría son muy conocidas, pero otras no tanto. ¿Cuál fue el criterio de selección?

–Son canciones que no se esperaría que hagamos nosotros. Hay temas de Soda, de Jorge Drexler, de Draco Rosa, de Andrés Calamaro, de Roberto Carlos, hasta de Julio Iglesias y Marco Antonio Solís. No estamos cerrados a nada. Agarramos canciones que nos gustan y nos mandamos a ver cómo salían. Les dimos nuestra identidad, nuestra forma de hacer música. Quedaron las versiones que más nos gustaron. Hay entre las elegidas canciones populares mexicanas, que acá no son tan conocidas. Nos guió Carla Morrison con algunas propuestas muy piolas. Es probable que la gente las tome como que son de Pericos.

–Grabaron una versión de “Tu cárcel”, de Los Bukis, que Los Enanitos Verdes habían hecho muy bien. ¿Cuál tomaron como referencia?

–Nos sorprendió la original, la probamos, nos quedaba totalmente diferente y nos gustó. A veces no prestás atención y son tremendas canciones de otros géneros, de otros tiempos, de otras latitudes. El universo hispano cantante tiene muy buen material, hay que darle bola. Dejamos de lado los prejuicios y volvimos a jugar con la música. Ampliamos mucho la búsqueda. No sólo nos movemos en lo que nos parece afín o lo que escuchamos. Probamos de todo. No nos convencieron cómo nos quedaban muchas canciones, pero pasamos por Shakira, Jarabe de Palo, Damas Gratis, Caetano Veloso… Fue un rastreo profundo y desprejuiciado, no siempre funcionó y está bien que así sea. Era como probarse ropa: quizás es elegante o canchera, pero no te queda bien. Esta es una movida que nos tentó y nos divirtió hacer antes de un disco de temas nuevos. Fue también una forma de darnos tiempo y preparar el terreno.

–¿Se tomaron su tiempo?

–Claro. Nada nos apuraba, en definitiva. En la cuarentena teníamos tiempos más laxos, no necesitábamos correr. Nos jugó a favor para que se decanten las ideas. 

–Es un disco que dentro de la sonoridad de Los Pericos tiene chill out, reggaeton, rancheras… ¿Querían demostrar que también pueden ser versátiles?

–El disco tiene que ver con eso. Son canciones para que puedas cantar en el auto, de vacaciones, volviendo del laburo… A la mañana para arrancar el día y que te ponga pilas o en un karaoke medio borrachín (risas). Es amplio, hay partes tranquilas, relajantes, cosas más hipnóticas, algo más bailable… El dembow que ahora uno asocia con reggaeton en realidad tiene  que ver más con el dancehall jamaiquino. Y lo quisimos incluir. Son esas licencias que con 35 años de carrera te podés permitir. Cuando renovamos el sonido de Los Pericos con Big yuyo nos dejamos abiertas todas las puertas para poder jugar. Este disco también tiene un guiño electrónico que ya usamos muchas veces, quizás no en los temas más conocidos, pero siempre nos gustó experimentar. Siempre hay cuelgue que va para un lado inesperado. El ejemplo más claro es Mystic Love, en ese disco probamos muchas cosas, pero nos gusta. Hacer un disco de covers te permite jugar con diferentes personalidades musicales. Te predispone para poner un poco de todo. Pero el centro es una sonoridad bien propia.

Foto: Nora Lozano

–¿Cómo te sentís como vocalista y, en este caso, de temas ajenos?

–Yo asumí el rol con tranquilidad y ya no es un tema para mí. Algo que me pasa es que cuando son canciones de otro, me libero todavía más. No sé si será un tema de pudor, pero me animo a más, es como que me sale un personaje distinto a la hora de cantar. Me cuesta menos saber cómo manejarme en lo que se necesite aportar: a un tema le pongo más energía, a otro lo abordo con más suavidad… En las canciones propias trato de ser prolijo y correcto, me cuesta moverme.

–¿Cómo te sentías al cantar las canciones fue determinante para la selección final?

–Fue clave, sí. Hay temas que no terminaban de cerrar, en los que no supe cómo meterme en esas letras. Que quedaran a medio camino, sin ser diferentes del todo, no me gustaba. Mi voz determinó mucho qué temas entraron y qué temas no. Me gusta jugar, pero no siempre se puede. Veremos si gusta, nosotros estamos contentos porque dejamos todo y le pusimos cabeza. Es una manera de trabajar que, creo, nos va a permitir seguir mucho tiempo más. Ojalá. Es lo que más queremos.

–¿Cómo decidieron qué invitados se iban a sumar?

–Las canciones fueron pensadas, pero los invitados surgieron aleatoriamente. «Vete ya» tiene un ritmo que empata con el sonido de La Delio Valdez. No sólo por Ivonne y Pedrito, sino  por toda la banda: percusión, caños, vientos todo lo que hace su características. Y dijimos «dale, llamémoslos». La Delio aportó su sabor y hasta tiró un guiño de «Párate y mira», el riff de caños tan característico. «

Viva Pericos! Los Pericos

  1. «La distancia» (Erasmo Carlos – Roberto Carlos)
  2. «Lágrimas negras» (Miguel Matamoros)
  3. «Tu cárcel» (Marco Antonio Solís)
  4. «Me estás atrapando otra vez» (Julián Infante – Ariel Rot)
  5. «La edad del cielo» (Jorge Drexler)
  6. «Vete ya» (Raúl Enrique Mora)
  7. «El próximo viernes» (Isidro Chávez Espinosa)
  8. «La carretera» (Roberto Livi – Rafael Ferro)
  9. «Penélope» (Robi Draco Rosa)
  10. «Tatuajes» (José Manuel Figueroa)
  11. «Trátame suavemente» (Daniel Melero)



Una charla informal y una idea que se hizo realidad

Viva Pericos! comenzó con una charla informal que la banda tuvo con su amigo, músico y productor, Afo Verde. Allí surgió la propuesta de hacer un álbum de versiones y la decisión del grupo de concretarla. Pero originalmente el plan era otro. “Tenemos un disco nuevo que queremos sacar desde 2019 –detalla Baleirón–. Nueve canciones ya están listas, pero vino Afo, nos tiró la propuesta y optamos por darle para adelante con el disco de covers. En breve retomaremos el álbum con composiciones nuestras. La idea de Afo era dar que hablar, mostrar la vigencia de Los Pericos y nuestra calidad interpretativa, para luego tirar el knock out con las canciones nuevas. Son tácticas que uno como músico no piensa, pero que a veces hay que escuchar. No nos viene mal y lo estamos disfrutando.”
El proyecto tenía como base homenajear canciones emblemáticas, pero terminó dándole a Los Pericos una nueva chance de viajar por nuestro país y el exterior. La gira internacional incluyó nueve fechas en Estados Unidos, tres en México, cinco en España y una próxima visita a Colombia, entre otros destinos.
“Siempre hay tiempo para nuevas canciones. Quizás en los viajes nos inspiramos y metemos alguna más. O nos cruzamos con alguien para que sume un arreglo o alguna colaboración. Lo bueno de este trabajo es que nunca se sabe qué puede pasar”, concluye el cantante.