A los seis años, Mauro Eyo -operador y editor artístico- conoció la radio a través de un álbum de Jazzy Mel. Fue un descubrimiento colateral: una vez que terminó el tape del rapero uruguayo, se dio cuenta que podía seguir escuchando música con solo girar un botón. “Es trillado, pero nunca me imaginé trabajando en la radio, y a la vez es una compañía que está conmigo hace mucho. Cada vez que me sentaba a dibujar, cuando estaba contento o cuando estaba triste”, cuenta en la entrevista en vivo de Instagram mientras la audiencia no para de escribir las frases que él dispara desde su botonera en el programa Pasaron Cosas. Aunque Eyo es mucho que una ingeniosa botonera. 

“Me tocó trabajar en lugares donde valoran el espacio del operador y me dan rienda suelta para jugar. Siempre tuve esa suerte”, dice uno de los operadores más reconocidos que trabajó en Rock & Pop y Radio Kabul, entre otros medios. Empezó en una radio barrial en la que hacía todo: operar, sacar a la gente al aire, producir y grabar el programa en vinilo. “Eso te da una gimnasia y cuando llegas a la radio convencional ya solo te dedicas a operar”, cuenta. 



Hoy, además, realiza Porro, un Podcast de cannabis que conduce junto a Mike Urrere. “Me pregunté: ‘¿Qué pasa si empiezo a aplicar el conocimiento en algo que a mi me guste?’ Y me gusta el porro, cultivar, su cultura y decidí hacer algo. En Porro me involucro con el guión, pongo la cara y es zarpado. No ganamos un mango pero lo disfrutamos un montón”, describe. “El acceso al instrumento es un limitante y en ese sentido el podcast viene a democratizar las posibilidades”, opina sobre este formato al que define como pariente de la radio. 

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-¿Cómo es hacer radio durante la pandemia?

-Es difícil porque es más fría. Mis compañeres no están y los veo en una pantalla. Me costó mucho adaptarme. Es muy importante como fluye la energía y encontrarla a través de los cables de internet es mucho más difícil. Igual teníamos todo muy aceitado en Pasaron Cosas y se dio de manera natural. Quisiera que estén en el estudio, pero nos tenemos que cuidar. 

Lo que el covid-19 no modificó fue el lugar de la botonera y las voces de otros que interactúan con el programa conducido por Alejandro Bercovich. “Son muchos botones y muchos audios. Es difícil incluso acordarse dónde están. Por eso tengo mis yeites, como rotular con la frase exacta, tal como sale. Me gusta mucho saber la musicalidad del audio”, cuenta sobre una herramienta central de Pasaron Cosas. 

Eyo se describe como un obrero radial. Se reconoce como laburante en un medio en el que no siempre aparece esa identificación. Y esa idea cierra la entrevista por Instagram. Los 100 años de la radio en Argentina coinciden con las problemáticas que trajo la pandemia: estudios caseros, con los periodistas en sus casas sin los elementos técnicos básicos. “La radio no se va a morir porque los que trabajamos la metemos mucho para que no pase eso. Somos los que buscamos que el medio se mantenga fresco. Si fuese por los dueños, envejecería mucho más rápido. Habría que ver en estos 100 años cuánto se hizo en términos de inversión para que la radio no muera. Me encantaría aprovechar este momento para que desde arriba empiecen a repensar la radio en muchos aspectos. Como invertir para que suene lo más parecido a la radio desde cualquier casa”.