Miguel Grinberg murió hoy a los 84 años. Fue periodista, ecologista, escritor y tuvo una formidable influencia en el rock local. Era una figura respetada y querida, y su legado será recordado.

«Comunicamos que nuestro querido amigo y jardinero espiritual Miguel Grinberg ha fallecido hoy, ya es alma de diamante entre nosotros. Gracias Gracias Gracias es nuestro mantra sin fin celebrando su vida intensa», informó la asociación civil en su página de Facebook.

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Nacido el 18 de agosto de 1937, Grinberg realizó innovaciones en el mundo local del arte, la literatura, el periodismo y la ecología desde sus comienzos, cuando recién comenzados los años ’60 encabezó la revista Eco Contemporáneo, tradujo a los poetas beat que estaban cambiando la cultura estadounidense y promovió a artistas que se volverían ineludibles para comprender la historia del rock argentino. Luis Alberto Spinetta entre ellos. Sus fotos con Pescado Rabioso, grupo icónico liderado por ‘El flaco’ Spinetta, o con Palo Pandolfo se replican ahora en las redes sociales.

Referente del primer pensamiento del rock en el país, Grinberg fue crítico de música y de cine (escribió para diarios y revistas como La Opinión, Canta Rock, Hurra y Rock Superstar) y también fue un locutor que marcó su época, participando en programas emblemáticos de Radio Municipal y Radio Nacional. Se encargó en Buenos Aires de la publicidad de grandes sellos cinematográficos, como la Columbia Pictures y la 20th Century Fox y fue el centro de una reciente película de Federico Rotstein, Satori Sur, que puede verse en la plataforma Cine.ar.

El beatnik argentino -aparece citado por Martin Scorsese al final de su documental sobre Bob Dylan-, fue además cofundador de la Red Nacional de Acción Ecologista y del Pacto Eco-Social de América Latina, así como director de revistas como Eco Contemporáneo, Contracultura, Cine & Medios y Mutantia; y entre los libros que escribió se encuentran «Un mar de metales hirvientes: Crónicas de la resistencia musical en tiempos totalitarios (1975-1980)», «Ecofalacias» y «Beat Days».

Su emblemático «Cómo vino la mano» es un clásico de la historia del rock argentino que escribió como protagonista y testigo de los comienzos del movimiento, a mediados los 60, y publicó en 1977 con conversaciones de primerísimas y activas figuras como Charly García, Spinetta, León Gieco, Moris, Gustavo Santaolalla, Litto Nebbia y Claudio Gabis o el productor y editor Jorge Álvarez.

Interesado por el concepto metafísico denominado ecología espiritual, escribió también «Somos la gente que estábamos esperando», donde desarrolla los alcances de ese concepto, una suerte de herramienta para indagar los potenciales latentes de la persona, en armonía con una vocación de paz y en busca de una sociedad donde no predominen calamidades destructiva.

Entre los medios en los que trabajó figura la agencia nacional de noticias Télam. Durante una década trabajó vinculado a las Naciones Unidas para la célebre conferencia cumbre ECO 92. Recibió muchos premios como el N’Aitún 2008 de Chile «por su labor de difusión del paradigma emergente humanista y holístico». En 2015 fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Todo eso y mucho más fue Miguel Grinberg, una figura fundamental en las últimas décadas del movimiento alternativo.