El grupo de percusión argentino No Chilla y el multi instrumentista y performer brasileño Sergio Pereré, se presentan hoy en el Teatro Margarita Xirgu en un  recital para el deleite sonoro con tambores.

El recital es el cierre de las presentaciones que tuvieron en San Pablo, Río de Janeiro, Ouro Preto, Belo Horizonte y el litoral argentino. Será además el lanzamiento de Viamão, el trabajo en conjunto que acaban de dar a conocer por estos días. El show contará con la participación del gran maestro de balafón ghanés Saakuu Baaru. «La idea es que la gente pase un buen momento, que re relaje y se deje llevar”, dijo Fernando Laser, integrante de No Chilla desde su fundación, hace 10 años. «La musica es para soñar, para sentir lo mejor que tenemos como personas», afirmó.

El disco, grabado en Buenos Aires y Brasil, es un viaje lleno de matices aportados por el delicado estilo de componer desde la percusión que ha desarrollado el combo argentino No Chilla, al que se suma la intensa calidad interpretativa de Pereré, su versatilidad como instrumentista y su propia poesía, que le da cuerpo a las letras de las canciones. “Fuimos a Brasil cinco o seis veces y en uno de eso viajes nos cruzamos con Sergio y fue un flash. Estábamos en el festival del tambor mineiro y a partir de un amigo en común nos contactamos con él, que es un referente de la región de Minas Gerais. Le copó lo que hacíamos y empezamos el camino junto a él”.

¿Viamão, no es un lugar de Minas?

-Si, en el interior, ese fue el lugar que en 2013 grabamos algo improvisado. En honor a ese primer intento el nombre del disco. Es un lugar de naturaleza poderosa, sierras con muchas cascadas, como si fuera cordoba pero más verde y con más agua. Un lugar que nos inspiró y nos unió.

¿La experiencia de compartir con un músico como Pereré es un aprendizaje fuerte para No chilla?

-Totalmente fue un aprendizaje y un crecimiento. Hubo una conexión muy fuerte que representa la magia de la música. Cuando estuvimos tres años haciendo espectáculos en el teatro ciego nos dimos cuenta que tenemos esa facilidad para generar conexión desde lo sonoro.

¿La idea será  reflotar esos shows para el año que viene?

-Seguramente. Estuvo muy bueno experimentar a oscuras. Pero el verano viene movido, vamos a girar bastante y mostrar lo diferente que tenemos como grupo, que cada uno de nosotros tenemos distintas influencias y mostramos distintas cosas en nuestros instrumentos. La verdad nos conocemos mucho así que se genera algo que está buenísimo. La verdad que nuestra idea es movilizar culturalmente desde el amor por la música y por el compartir con el otro. Desde la música hacer lo que creemos que todos debemos hacer. No cambiar, sino construir desde lo que está hecho, compartiendo con los demás.