Litto Nebbia, uno de los pioneros del rock en español y miembro fundador de Los Gatos, fue intimado por Sony Music luego de que decidiera relanzar el mes pasado toda la discografía de la banda de la que fue parte entre 1967 y 1970, al notar que durante 25 años estuvo ausente de las disquerías. 

“Me pareció que era justicia que el material estuviera nuevamente al alcance de todos, y es mi manera de celebrar este medio siglo de su creación”, expresó Nebbia en una entrevista con Télam sobre el motivo que lo impulsó a reeditar los seis álbumes de Los Gatos. El primero de ellos, Los Gatos, cumple este año el 50º aniversario de su lanzamiento. 

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En la carta documento enviada por Sony Music Entertainment Argentina S.A. el 16 de febrero pasado se expresa que la compañía “es el único y exclusivo titular de derechos de propiedad y de propiedad intelectual sobre los fonogramas interpretados por el conjunto Los Gatos y por usted en su condición de intérprete solista a los que hace referencia en su misiva y, en consecuencia, es el único con derecho exclusivo y excluyente para publicar y comercializar los mismos como lo hemos hecho hasta la fecha y lo seguiremos haciendo en el futuro”. 

Con respecto a ello, Nebbia manifestó que firmó el contrato «cuando era menor, en 1966, con la RCA Victor. Luego, esta compañía fue vendida al sello BMG. Después, pasó a ser BMG/Ariola, y desde hace unos años es Sony. Ellos dicen ser propietarios de toda la obra. Que lo demuestren. Por otro lado, esta discografía no ha sido publicada en los últimos 25 años, un cuarto de siglo”.

En la intimación previa que Nebbia envió el 13 de febrero pasado a Sony, el cantautor sostuvo que se encuentra cansado de que perjudiquen sus derechos autorales y artísticos, «ya que me he visto sometido -como tantos otros músicos- a la arbitrariedad y el maltrato por parte de las compañías discográficas que utilizan la proscripción y la falta de publicación de la obra como una forma de castigo». 

La carta continúa: «Ignoro, por carecer de copia, en virtud de qué atadura contractual vuestra compañía pueda justificar el atropello que significa la falta de existencia en el mercado desde hace 25 años de mis discos. También desconozco, pues nunca lo acreditaron, en carácter de qué, ustedes poseen algún derecho sobre el material discográfico que en su momento salió a a través del sello RCA Victor Argentina SAIC”. 

Por su parte Sony establece en su misiva: “No tiene usted, ni la empresa que gira en plazo bajo la denominación de Melopea Discos, ni ningún otro tercero derecho alguno para comercializar fonogramas de propiedad intelectual de Sony Music Entertainment Argentina S.A. Los dichos y antecedentes mencionados en cada documento no son ciertos ni se ajustan a la realidad, pero aún cuando hipotéticamente lo fueran -y reiteramos que no son ciertos- nada de ello le conferiría derecho alguno a intentar apropiarse de la propiedad intelectual sobre los fonogramas. Usted es autor, intérprete o co-intérprete, pero no es el productor fonográfico ni el titular de la propiedad intelectual sobre los fonogramas que pretende comercializar como si fueran suyos (y, definitivamente, no lo son)”. 

Sobre la acción llevada a cabo por la compañía discográfica, Nebbia remarcó: “La carta documento que envía la empresa era de esperar. Es una falta de respeto total. No solamente me han contestado así, tratándome como un criminal, sino que además han enviado otra carta documento a los dueños de muchas disquerías solicitándoles que no vendan nuestros discos, no solo de Los Gatos sino los míos como solista, o sea que estoy prohibido en 2017. Canciones como ‘Sólo se trata de vivir’ o ‘Quien quiera oír que oiga’ están prohibidas. Es increíble». 

Consultado por la actual ley de Propiedad Intelectual, Nebbia manifiesta que “casi todos los contratos para los músicos tienen falencias, cláusulas leoninas y no se puede pretender que el músico entienda de asuntos jurídicos y mucho menos las cláusulas en letra chica. Debería existir un contrato único que ampare por igual a ambas partes. Después de todo, sería una especie de sociedad”.