Pensado como una instancia donde la performance, los monólogos y las canciones de autor se articulan de manera constante, un grupo teatral le dio forma a un espectáculo que evolucionó a manera de concepto y que por estos días continúa enconstante crecimiento. La conga del buen sufrir, el espectáculo a la gorra dirigido por Laura Eiranova, transita por estos días su tercera etapa en la que las historias de autor, siempre rematadas por un trío musical, exponen una manera diferente y personal de soportar muchas de las vicisitudes que nos atraviesan socialmente.


Se trata de una propuesta que hace gala del aura de los clásicos del café concert, con ocho personajes que se nutren de ricas historias donde no falta la oportunidad de confesarse hilarantemente en público. “Nosotros queremos rescatar esa manera de decir las cosas que tenía el Café Concert, por eso tenemos en escena varios diálogos pero alejados del formato stand up. Nuestro espectáculo se basa en el “buen sufrir”, así que tiene ese condimento extra que pasa por encontrarle la vuelta a nuestro día a día con las cosas que nos afectan”, aclara Eiranova como cabeza responsable de la propuesta.


Este saber sufrir teatral nació tímidamente en 2017 con la primera versión del espectáculo. Hoy la evolución de esa idea transcurre por una tercera etapa que sigue alimentándose del vivo de todos sus personajes. “El drama festivo es algo que me quedó de una misa góspel que presencié en el exterior. Todos los que participamos de la obra cantamos y trabajamos el arte del monólogo, alimentando un concepto de elegancia que nos diferencia del varieté, sobre todo para sacarle un buenbrillo al buen sufrir. Lo que podemos decir es que todo esto se trata de volúmenes, porqueen la actualidad podemos hablar de que nuestra propuesta transcurre por el volumen 2 ½,  así  que en algún momento llegará el tercero”.


En la actualidad el concepto del “buen sufrir”, toda una figura que remite a múltiples interpretaciones y que sólo puede dilucidarse al ver al espectáculo en vivo, se transformó en un night show asentado y de múltiples variantes en escena. “Estamos en estos momentos con una propuesta firme, ajustada y sólida. Van a encontrarse con una serie de monólogos de personajes que cuentan una historia, todo es escrito por nosotros y también con esa dinámica nos autodirigimos, junto a un concepto musical asentado que seguramente irá evolucionando”.


Ese factor musical fue el que más se afianzó en esta nueva etapa. A la faz actoral de los personajes en escena se sumó un trío que interviene musicalmente en las diferentes partes de La conga del buen sufrir. “El humor es muy importante en estos tiempos porque nos permite hacer catarsis con eso. Es lo que nos toca vivir en esta parte de nuestras vidas y queremos usarlo para neutralizar lo negativo. Es vital e importante lo que podamos ofrecer como grupo para tratar de pasarlo lo mejor posible. Notamos en la gente que se va contenta con lo que le ofrecemos y para nosotros eso ya es muy importante. La conga revitaliza, hace bien y nos da buen humor, así que siempre trabajamos sobre esas cosas para lograr lo máximo de bienestar. Por eso también nuestros monólogos están atravesados por nuestra realidad, que son cosas bien reales y nuestras. Para nosotros todo pasa por ponerle fiesta a una instancia teatral pero también al drama. Eso es lo que buscamos y sentimos que lo estamos consiguiendo”, concluye Eiranova.


La conga del buen sufrir. Un espectáculo a la gorra. Idea, coordinación general y codirección Laura Eiranova. Dirección general: María de Cousandier. Dramaturgia: Grupo Laconga. Actúan: María de Cousandier, Hernán Carrera, Lino Diaz, Laura Eiranova, Paula Ortiz, Flavia Sinsky. Dirección musical: Marcelo Heuman. Viernes a las 22:30 en Teatro Gargantúa, Jorge Newbery 3563. Próxima fecha: sábado 10 de agosto en Espacio Carlos Gardel, Olleros 2640.