La cantante y compositora argentina radicada en Estados Unidos, rara vez se detiene. Con ese espíritu, Roxana Amed lanzó Unánime, su octavo disco, que incluye diez temas que reflejan la variedad de sus gustos musicales y capacidades expresivas. El álbum contiene referencias –siempre en un contexto de fusión jazzística– a sonidos flamencos, música peruana, brasileña, y folklore  y rock argentino, entre otras expresiones de esta parte del mundo.

Unánime dialoga con mi anterior disco, Ontology (2021) –NdR: por el que recibió el Premio Gardel en la categoría “Mejor álbum de jazz” y se constituyó en la primera mujer distinguida con ese galardón–. En mi cabeza era necesario. Porque estaba pensando mucho en el rol de lo latino en mi música. Quería mostrar todos los colores que tenemos  más allá de los lugares comunes, de sonidos alegres y entretenidos. Puse mi voz a disposición de la música de Perú, Colombia, Venezuela, España y claro, Argentina”.

Amed convocó a invitados de lujo como el pianista cubano Jesús «Chucho» Valdés, hizo un tema de Spinetta con su amigo Pedro Aznar, con el Niño Josele grabó un clásico de Miles Davis y con Chico Pinheiro registró una composición de Egberto Gismonti, entre otros invitados. “Traté de construir un repertorio que muestre lo que no es habitual, porque tenemos otras cosas que decir. Lo primero que me dio ganas es hacer un tema de Miles Davis y reinventarlo, con una guitarra española y mi voz tratando de guiar todas esas influencias. Luego fueron apareciendo los otros, pero busqué que fueran equilibrados. Mi voz es flexible y la usé, pero no para mostrar todo lo puedo hacer, sino para unir esos mundos que las canciones planteaban. Cosas clásicas y elementos abstractos, baladas y cosas tradicionales. Todo tenía que ser respetado. En esta decena de temas intenté reinterpretar el lenguaje del jazz”, destaca la cantante.

La presencia de Aznar no fue casual: “Él es muy importante e inspirador. Colaboramos muchas veces en diversos proyectos. Es amigo pero además representa un tipo de profesional que respeto mucho: es un músico versátil, estudioso, multiinstrumentista, un trabajador incansable que siempre saca música nueva. Es un ejemplo a seguir. Cubría muchos casilleros. Además, le encantó hacer ‘Nueva Luna, mundo Arjo’, de Spinetta Jade. Es un tema que el Flaco hacía en vivo, pero que recién se editó en un disco póstumo, en 2020”.

La cantante considera que hoy en día el público de jazz no es tan cerrado como antaño. “Hay una curiosidad más desarrollada en las personas a las que les interesa este tipo de música. Hay mucha oferta, hay de todo, entonces lo que uno debe intentar es mantener una esencia, una identidad. Pero siempre tratando de, sutilmente, también ayudarlos a descubrir algo más”, señala.

La artista destaca su ética de trabajo: “Siempre estoy  preocupada por mejorar, por hacer cosas. Estoy feliz con tener mucho trabajo y con un camino por recorrer. Empecé a sentirme cómoda  en la música recién ahora. Creo que encontré mi lugar para construir algo sólido. Es un buen momento”.

Foto: Marina Belinco

Desde 2013 vive en Miami (EE UU). Allí mantiene un trajín cotidiano intenso, combinando presentaciones,  trabajos con otros músicos y su faceta docente en el Frost School of Music. “Venir me cambió. Fue importante en muchos sentidos. En la escena de acá me pude vincular con un montón de músicos muy talentosos y crecí como intérprete por sentir el jazz desde su raíz. Profesionalmente fue un gran paso. El proceso de adaptarte a otro país, de tener que contar tu historia a otras personas, también es un paso para el crecimiento personal y eso me  hizo valorar las cosas. No fue fácil, pero miro hacia atrás y sé que evolucioné, desde lo personal, lo musical, lo vocal, lo poético y todo lo que se te ocurra. No es sencillo empezar de nuevo pero creo que estoy en un momento de madurez”, revela.

“El objetivo de escribir y hacer música no hay que perderlo y acá hay un ambiente que colabora para que esa intensidad no decaiga –reflexiona–. El año que viene editaré un disco con poemas de Alejandra Pizarnik. Gané una beca de composición, por lo que tengo también que sentarme un tiempo a sacar ese material. Me gusta lo que hago. Por suerte mi perfil en la escena estadounidense va ganando terreno, así que tengo ganas de tocar cada vez más y llegar a más lugares.” «


Unánime

  1. “Flamenco Sketches” (feat. Niño Josele).
  2. “Nueva luna, mundo Arjo” (feat. Pedro Aznar).
  3. “Agua y vino” (feat. Chico Pinheiro).
  4. “Dos tribus” (feat. Martín Bejerano).
  5. “A veces no, siempre” (feat. Tony Succar & Edward Perez)
  6. “En mi soledad”.
  7. “Los tres golpes” (feat. Chucho Valdés).
  8. “Nostalgia andina” (feat. Linda Briceño).
  9. “Dúo concertante – Primer movimiento” (feat. Julio Reyes Copello).
  10. “Adiós a Cuba” (feat. Chucho Valdés).