Son tiempos de defender lo hecho para Santiago Moraes, exintegrante de Los Espíritus, la banda a la que perteneció desde 2010 a 2019. Por estos días, Moraes acaba de lanzar su tercer disco como solista (sucesor de Transeúntes, de 2019) al que bautizó bajo el nombre de Hogar y que ya puede escucharse en plataformas musicales. Los nuevos temas del cantante y compositor fueron editados bajo el sello uruguayo Little Butterfly Records, su nueva casa discográfica, que para el primer trimestre del próximo año tendrá lista una edición física en vinilo.

Este nuevo álbum de Moraes fue grabado en Córdoba, Buenos Aires y Uruguay, donde todo comenzó a tomar forma con la ayuda de músicos locales como Nacho Echeverría (en bajo), Patuco López (batería), Mato Bello (guitarra) y Fede Anastasiadis (en percusión), entre otros. El lanzamiento de este disco es para mí como haber parido algo importante. Estuve un tiempo alejado de la música y volví a la actividad recién el año pasado. Primero volví a tocar en vivo, a girar, básicamente, y luego llegó este presente”, dice Santiago Moraes, ahora sí, a pleno.

Hogar surgió después de la pausa obligada de la pandemia. Así lo recuerda: “Todo 2021 me la pasé trabajando por fuera de la música, porque no podía tocar. Entonces Pamela Rudy, una amiga de Córdoba, me invitó a pasar unos días allá. Al llegar, enseguida me dijo que tenía una jornada en un estudio y que me la cedía para grabar junto a su grupo, Nautilus. Fuimos, les pasé unas canciones y grabamos unas cosas. De esa sesión quedó el tema ‘Giselle’. Hacer eso me recordó mi amor por la música, ya que estaba alienado, trabajando en otra cosa. Con esa chispa y de vuelta en Buenos Aires, me dieron ganas de grabar lo que hacíamoscon mi banda anterior, Transeúntes, sobre todo para tener guardado su sonido. El grupo se estaba empezando a desbandar y quería tener un registro, así que grabamos en el Centro Cultural Richards algunas canciones. Después, en diciembre del año pasado, me fui a Uruguay con mi guitarra y empecé a armarme shows en Montevideo y la costa uruguaya, tocando cinco veces por semana. Eso me conectó de lleno con la música, así que todo ese recorrido terminó siendo un nuevo disco”.

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El periplo que menciona Moraes no sólo lo reactivó, sino que también le permitió materializar algo muy esperado: “En Uruguay comencé tocando solito en el escenario, pero terminaba siempre tocando de a cuatro, porque fui conociendo a gente que se iba sumando a mis shows. Entonces me di cuenta de que podría permitirme cumplir el sueño de grabar con músicos uruguayos, creaciones de ellos. En el disco hay una cuerda de tambores y candombe, una milonga también, porque tenía intenciones de que algunas cosas sonaran a lo Zitarrosa, así que la tercera parte del disco se grabó en Montevideo”.

En tren de descripciones, Santiago se anima a contar algunas características de Hogar: “Creo que este es un disco de canciones que van recorriendo lugares. No es solamente un disco de rock, y quizás para la mayoría de la gente quedé encasillado en ese lugar del músico de rock, por haber estado en una banda de ese tipo muchos años, pero acá entran otras cosas como la milonga, el candombe y varias canciones a las que venía cantando desde hace mucho junto a Transeúntes. Hay algunas que fueron surgiendo paulatinamente, e incluso en este viaje uruguayo también salieron algunas de ahí”.

Haber recorrido diferentes ciudades terminó repercutiendo en el concepto general de Hogar: “Puedo decir que este es un disco viajero que lleva las marcas de distintas ciudades y de los diferentes músicos con los que toqué y grabé. Mi intención primaria era grabar a Transeúntes, pero el proyecto se fue transformando, la vida me llevó para otro lado y terminó siendo este disco, que es un poco más ecléctico y donde hay otros músicos y sonidos. De todas formas, la mayor parte del disco tiene el sonido de Transeúntes, así que para que me ayudase con algunas cuestiones conceptuales le pedí ayuda a Juan Ravioli, sobre todo para que en la mezcla hubiese una unidad sonora. Creo que a partir de ahora mis discos van a tener algo de los lugares por los que pasé haciendo música. No digo que sea algo para siempre, pero en este momento no estoy mucho en ningún lado, así que en cada lugar al que voy suelo encontrarme con personas con las que genero cosas”, cuenta Moraes. “Por ejemplo, estuve tocando hace poco en Junín de los Andes y toqué con una banda de allá, si voy a Córdoba tengo banda del lugar y lo mismo pasa si voy a Uruguay. Y en Buenos Aires se repite la historia. Con cada grupo pasan cosas distintas, que se meten en uno. En definitiva, cada disco registra y a la vez refleja un momento, musicalmente hablando”.

El plan de Moraes es tocar las canciones de Hogar lo más que pueda: “Estoy tocando todo el tiempo, siempre solito con la guitarra, pero también sumando gente en el camino. La idea es presentar el disco más adelante, porque es la primera vez que laburo con un sello, que es la gente de Little Butterfly Records, una casa de Montevideo. Me acerqué a ellos porque quería que el disco tuviera formato físico, en vinilo concretamente. Es muy importante para mí que el material que hago pueda tocarse, olerse, leerse, así que la presentación oficial, tanto en Montevideo como en Buenos Aires, será para marzo o abril de 2023, que es el tiempo en el que el vinilo estará listo para llegar a la gente. Mientras tanto seguiré tocando como siempre”, concluye el músico.




Hogar
Nuevo álbum de Santiago Moraes. Disponible en plataformas digitales.