Sol Meléndez es una artista joven, de tan solo 19 años, que adoptó el nombre de Solme y que aprovechó el contexto pandémico para lanzar su primer single: “Llueve dentro”, una muestra de lo que quiera hacer como solista. Se trata del inicio de un camino que no sabe dónde la llevará, pero que sabe que es el que quiere recorrer.

“El proceso creativo fue extraño, poco habitual a lo que yo acostumbro hacer. Pero me gustó que surja naturalmente. Justamente por eso me parece bien que sea lo primero que muestro. La  canción está basada en un sueño. Entonces, a partir de eso que me apareció una noche de cuarentena del  año pasado, escribí la letra al levantarme. Fue automático. Me desperté acordándome de ese sueño y sintiéndome que era algo que tenía que poner en algún lado”, recuerda la joven de Colegiales.

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“Fue muy significativo para mí porque era plena cuarentena y tenía unos sueños muy extraños. Y este fue claro, era muy alegre, muy esperanzador y la canción salió prácticamente sola. Aproveché que tenía una secuencia de acordes que me estaba gustando mucho y que venía repitiendo hace un par de días en la previa, ya que venía practicando mucho para aprovechar el tiempo muerto de confinamiento. Salió eso, me alegró mucho la cuarentena en general, porque luego estuve varios meses ocupada para adornarla”, destaca Solme, que también es licenciatura en Música de la Untref.

“Me pasaba como muchos, en una realidad que no me gustaba para nada. El contexto mundial pandémico, encerrada en la casa de mi papá… Yo quería estar en otro lado, con otras personas, salir, tener mi vida habitual. Este sueño que tuve me disocio de esa situación en la que  me sentía incomoda y me puso en un lugar que me encantó. Desde mi experiencia la música es libertad total y experimentación, es vivir otra realidad, cada canción es un mundo diferente. Cuando escuchas música te subís a la imagen  que alguien te propone. Y bueno, yo propongo esto”, comenta.

Solme creció rodeada de una familia abocada a la música, entre salas de ensayos, shows y estudios de grabación. Su abuela  fue parte del reconocido grupo Viva La Gente, su papá Diego era compositor y guitarrista, y su tía  fue parte de un grupo llamado Nafta. Con 8 años, a modo de juego, comenzó a escribir sus propias canciones: “La música es para divertirse y escaparse un poco de la realidad. Para mí es un break de la vida cotidiana. Freno y expreso lo que me pasa de manera musical para canalizarlo. Es terapéutico, es catártico. Por eso me gusta escuchar de todo.”

Por esas vueltas del destino, Solme nació en Miami, EE.UU. (su mamá fue a probar suerte allí durante dos años), pero fue criada en la Argentina. Su música tiene influencias variadas y su primer tema tiene un fuerte tono onírico. Cuando era más chica, le encantaba Frank Sinatra. No paraba de escucharlo. De hecho su torta de los 15 incluyó el icónico rostro de Frank Sinatra. “Luego se me dio por bandas mexicanas como Caloncho, Bengala, Zoé, Los odio, Los Byrons, Siddhartha o Thermo. Después me fui  más a Córdoba: con Hipnótica y Rayos Laser. De ahí pasé al indie en inglés, con artistas como Kate Bollinger y Men I Trust. También pasé por el indie local. Escucho de todo”, señala.

Tiene sentimientos encontrados con respecto a su carrera musical porque, como muchos jóvenes, la incertidumbre es protagonista: “A pesar del entusiasmo y las expectativas, hay una parte que no sabe si vas poder lograr lo que querés. Pero trato de agarrarme un poco de eso para  ir por el lado de las ganas de hacer cosas, de la alegría. No tener expectativas altas, pero sí tener un objetivo claro. Usar de base el miedo para salir para delante, agarrarme de esos temores para dar todo. Y que me vaya como me tenga que ir. Sé que lo hago por amor y con ganas, eso me hace  feliz y creo es lo importante”.

Llueve adentro

Primer single de Solme. Grabado y producido por Nicolás Manikis y Alejandro Manikis. Disponible en plataformas musicales.