Hay situaciones que cambian de repente la vida de una persona. Es ahí donde el joven director Leo Damario centra su mirada para contar Resentimental, película que llega a los cines el próximo jueves. Se habla del amor, el desamor, de la traición y la pasión, pero sobre todo se focaliza en la historia de Eva, una excéntrica directora de cine. Para ese papel la elegida fue Lucila Polak.

Más conocida por su vida privada –lleva 9 años de pareja junto a Al Pacino, algo que, dice, «tiene cosas buenas y malas pero un balance súper positivo»– que por su carrera, esta vez tuvo un verdadero desafío: encarnar a esta mujer lesbiana que se enamora de Brenda Gandini. “Fue un placer hacer este papel porque pude demostrar mi capacidad de interpretar”, asegura la ex modelo de Pancho Dotto.

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El film cuenta además con la narración en off de la diva del cine Graciela Borges y las apariciones especiales de Diego Ramos y Edda Bustamante con protagónico de Alejandro Awada. “Es un film que tiene cosas de Almodóvar, es como una parodia, hay momentos bizarros, personajes icónicos y muy estereotipados. Hay que ver la película con mente abierta y no linealmente porque si no, se pierde el sentido”, afirma Polak.

El trabajo actoral en la película tuvo entre sus pilares a María Laura Berch, quien se hizo cargo de la dirección de actores. “Todos pudimos encajar”, cuenta la actriz. “Me gusta preparar con tiempo el personaje, me gusta que me den la libertad de creación o el marco para crear porque siempre prefiero que surja dentro de mí y que sea yo quien pueda hacer una propuesta. Es un arte complejo, que nos hace pensar, nos deleita, nos emociona y tenemos que estar atentos en cómo decimos lo que decimos”, reflexiona Polak acerca de su profesión.

El trabajo que realizó junto a Brenda Gandini fue clave para llevar adelante el film. Según la actriz, era la primera vez que compartían set pero se encontraron en el profesionalismo. “Me gusta trabajar con actrices que tengan ese perfil porque soy muy rigurosa. Brenda y yo pasamos mucho tiempo juntas antes de comenzar el rodaje, ensayando, charlando, conociéndonos. Entonces, cuando llegó el momento de filmar las escenas estábamos muy cómodas la una con la otra”, comenta Polak.

Eva es una excéntrica directora de cine y publicidad que alcanzó la mediana edad y lleva una vida tranquila entre el amor y su profesión. “Me identifico con algunas cosas de ella, su garra para conseguir lo que se propone, la sensibilidad por la belleza y por disfrutar la vida”, asume. «