Estudiaba para ser maestra y jugaba al fútbol. Tenía 25 años y era oriunda de Estación Sosa, un pueblo del distrito de María Grande, en Paraná, Entre Ríos. Tenía 25 años y fue asesinada a golpes el sábado. El principal sospechoso es su exnovio, ya detenido. Desde la escuela donde Belén Olote se formaba para aprender a enseñar convocaron a marchar esta tarde en reclamo de justicia ante el femicidio: el primero del que se tenga registro en la última década en el pueblo.

La iniciativa surgió del Centro de Estudiantes de la Escuela Normal Superior «Victorino Viale», en María Grande, que convocó a “acompañar en el dolor a la familia de Belén” desde las 18 en la puerta de la escuela. Con la consigna de llevar una prenda lila para visibilizar el reclamo de justicia. La escuela, donde Belén estudiaba para ser maestra primaria, cerró por duelo este lunes. El Club Social y Deportivo Sosa, donde Belén jugaba al fútbol, también la despidió y se sumó al reclamo de justicia.

En la noche del sábado, una denuncia vecinal alertó a la policía tras escuchar una discusión a los gritos cerca de un terreno baldío en Carlos Gardel e Intendente Taborda. Allí fue hallado el cuerpo de la joven, con fuertes golpes en la cabeza y otras partes del cuerpo, propinados por un elemento contundente.

«Belu», como llamaban a la víctima, y Leonardo “Lorito” Rochi, de 49 años, detenido por presunto femicida, «convivieron durante un año, pero hace un mes que rompieron la relación», dijo a la prensa local el jefe de Homicidios de la Policía de Entre Ríos, Horacio Blasón.

El hombre permaneció 15 horas prófugo, luego de ser buscado sin éxito en todos los lugares que frecuentaba, hasta que fue hallado en un auto, con un corte en el cuello. Quedó detenido y fue internado para recibir atención médica. Fue encontrado gracias a un llamado que alertó sobre un hombre “tirado en un corral”, en un establecimiento rural ubicado a unos tres kilómetros de María Grande.

“María Belén estudiaba para ser maestra, quería educar a otras generaciones, sobrado valor habrá tenido para elegir esta profesión que también abrazo. Era jugadora de fútbol en su Sosa natal, rompiendo con las estructuras patriarcales que siempre han tratado de encolumnarnos detrás de determinados intereses. Seguro estaba llena de objetivos por cumplir, de amor para dar, de amigos, de vida. No hay nada que hoy pueda suceder, para creer que habrá justicia por ella, porque Belén ya no volverá”, expresó la concejala de Viale Yohana Fuks.

Lucía, quien jugaba al fútbol con Belén, dijo a la agencia Télam que «era muy buena compañera» y que «siempre estaba con una sonrisa en la cara». Y agregó: «Recuerdo sus carcajadas cuando le pifiaba a la pelota o su ´enojo´ cuando el entrenador nos gritaba para que corriéramos más fuerte. Pero siempre los entrenamientos o partidos terminaban en risas». Contó además que la víctima había comenzado a jugar junto a su hermana a mitad del año pasado y que retomó en el último tiempo luego de dejar de entrenar «por problemas personales», aunque «era muy reservada» respecto a su vida privada .

«Lo único que nosotros queremos es que se haga justicia por Belén y por todas las mujeres que pasan por esto», remarcó Lucía. «Era un sol como persona, era muy humilde y amaba a su familia más que nada a su hermana, se merecía cumplir todas sus metas», lamentó.