El 20 de febrero fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Mundial de la Justicia Social para visibilizar que el desarrollo social es fundamental para el mantenimiento de la paz.

Ahora bien, alcanzarlo solo será posible si se promueve la igualdad de oportunidades para todas las personas. Desde Grow reflexionamos sobre la situación actual.

El desempleo en tiempos de pandemia

La desigualdad de oportunidades no es novedad, sin embargo, la crisis sanitaria por el COVID-19 y las medidas de aislamiento aplicadas por la mayoría de los gobiernos, la profundizaron. Según la OIT (2021) se proyecta que para el 2022 el número de personas desempleadas en el mundo llegará a los 205 millones, cifra que supera ampliamente los 187 millones alcanzados en 2019.

Este escenario es más crítico para las mujeres: en 2020, el empleo femenino se contrajo en un 5%, mientras que el masculino lo hizo en un 3,9%. La OIT (2021) señala que las mujeres no solo quedaron en mayor medida que los varones fuera del mercado de trabajo, sino que, además, son ellas quienes más pasaron a la inactividad. Esto quiere decir que no tienen ni buscan trabajo.

A su vez, la CEPAL (2021) advirtió que nuestra región fue la que experimentó la mayor reducción del empleo de las mujeres como resultado de la pandemia y que la pronunciada caída en 2020 puso fin al crecimiento sostenido que en los últimos 30 años había permitido reducir las brechas de género en la participación en el mercado laboral.

Entre las distintas razones que explican esta situación pueden mencionarse que son las mujeres quienes se ubican en las actividades más afectadas por la crisis económica derivada de la pandemia, que tienen mayores índices de informalidad laboral y que sobre ellas recaen en mayor medida las tareas de cuidado. Nos centraremos en este último punto.

Eso que llaman amor

Durante la fase más restrictiva de la pandemia, que implicó el cierre de escuelas y el aislamiento social obligatorio, se incrementó la cantidad de horas que las mujeres debieron dedicarle al cuidado de hijos/as y personas a cargo, profundizando una distribución de responsabilidades que ya era inequitativa.

En Argentina, según una encuesta de uso del tiempo realizada por Grow en contexto de pandemia (2020), las mujeres les dedicaron a las tareas de cuidado y domésticas no remuneradas 10h 24’ por día, mientras que los varones destinaron 6h 48’.

En 2021, se repitió la encuesta para conocer cómo había sido el impacto de la flexibilización de las medidas de aislamiento y la vuelta gradual a la presencialidad en las escuelas, y si bien el tiempo disminuyó, se mantuvo la desigual distribución: las mujeres destinaban 7,5h diarias y los varones 3,9.

Vale mencionar que, cuanto más tiempo necesitan dedicarles a las actividades reproductivas, menos tiempo disponible les queda para destinar a un trabajo remunerado. Las estadísticas y las propias experiencias de las mujeres dan cuenta de la necesidad de avanzar hacia un desarrollo social que tenga como uno de sus objetivos principales la igualdad de género.

Desde Grow trabajamos con distintas instituciones promoviendo no solo la corresponsabilidad del cuidado sino también el compromiso de gobiernos, sindicatos y organizaciones empleadoras para mejorar las condiciones de acceso al empleo de todas las personas, con mayor énfasis en quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad