El 26 de julio de 2017 Johana Ramallo salió de su casa a las cinco de la tarde. Pensaba volver para la cena, pero no regresó. Esa misma madrugada, su mamá, Marta Ramallo, salió a buscarla. Lo hizo durante meses. Recién en agosto de 2018 tuvo las primeras noticias de su hija: habían encontrados sus restos en un playón en las cercanías de Berisso.

En su búsqueda, Marta denunció ante dos policías que tuvieron como respuesta risas y burlas. Luego lo hizo ante una fiscal que la trató con desprecio a ella y a Johana. Intentó reunirse con la entonces gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, pero jamás quiso recibirla.

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Hoy, a cinco años de la desaparición de Johana, su mamá encabezó el homenaje que se realizó en La Plata, donde se señalizaron las calles 8 y 50 de la ciudad frente a los tribunales federales platenses. Allí permanece el expediente de la causa, de casi 50 cuerpos.

“Significa mucho para lo que es la familia, para lo que soy yo como mamá y va a significar muchísimo para mi nieta”, dice Marta a Tiempo Argentino. “Creo que es algo que le seguimos debiendo a todas nuestras Johanas, no dejar de homenajearlas, no dejar que su nombre quede en el olvido, sino que que quede remarcado en cualquier de la ciudad de la Plata. Que fue la ciudad que Johana se crió, vivió parte de su infancia, la vio crecer. Pero también la vio y la dejó morir un Estado ausente de esta ciudad, cuando nosotros reclamábamos aparición con vida a una gobernadora mujer como María Eugenia Vidal que nos dio la espalda”.

Un extenso expediente con un solo imputado

Luego de años de dar una profunda lucha, Marta recibió la información sobre un implicado en la desaparición de Johana: Carlos “El Cabezón” Rodríguez. El detenido está bajo prisión preventiva acusado de los delitos de “comercio de estupefacientes en concurso ideal con explotación económica de la prostitución en la ‘zona roja’ de la ciudad de La Plata, y promoción, facilitación y explotación económica de la prostitución ajena agravados por el abuso de la situación de vulnerabilidad en tres oportunidades”, entre ellos el caso de Johana.

Luego de meses de investigación esa detención se dio a fines de junio e implicó un avance más que importante dentro del caso. “Recibimos esa noticia con el mismo dolor que venimos atravesando hace años, desde la desaparición y posterior femicidio de Joha. Los logros que viene teniendo hoy la causa es un gran paso que dimos entre todas y entre todes porque venimos plantándonos con la bandera de lucha de justicia por Johana”, afirma Marta.

El procesamiento de Rodríguez fue tras la declaración de 27 personas, entre ellas varias trabajadoras sexuales y algunos testigos de identidad reservada, que aseguraron que el acusado se aprovechaba de “la situación de vulnerabilidad” de las víctimas (entre ellas Johana Ramallo) para someterlas a abusos con la promesa de suministrarles drogas.

El procesamiento fue dictado por el juez federal en lo Criminal y Correccional 1 de La Plata, Alejo Ramos Padilla y el fallo tiene 144 fojas. De acuerdo a lo informado por Télam, el caso se aborda con perspectiva de género en particular, la situación que atraviesan las trabajadoras sexuales en la “zona roja” platense que se ubica en el barrio “El Mondongo”, entre las avenidas 1, 60, 122 y 72.

El magistrado dispuso un embargo en los bienes del imputado en 10 millones de pesos y solicitó al Programa de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas por el Delito de Trata de la provincia de Buenos Aires y la Dirección General de Acceso a la Justicia del Ministerio Público para que asista a otras víctimas que eran supuestamente sometidas por el imputado.

“Estos logros se podrían haber dado al poco tiempo de la búsqueda”

Para Marta y su familia fue empezar a ver una pequeña luz de justicia en el caso, pero reconocen que falta mucho. “Son sentimientos confundidos. En medio de una batalla que venimos dado, con una justicia tan lenta, sin perspectiva de género, que hoy a cinco años un juez federal como Alejo Ramos Padilla se haya plantado en la causa como lo viene haciendo estos últimos tiempos es importante. La causa viene dando muchos giros y avances, lo venimos logrando, pero estos logros se podrían haber dado al poco tiempo de la búsqueda. Quiero creer, quiero pensar, quiero hacerme una idea que la causa nos va a sorprender con muchísimas cosas más”, enfatiza.

Y agrega, “no quiero creer que este va a ser el único detenido e investigado por la desaparición y el femicidio de Johana. Sabemos muy bien que esta persona no está siendo detenida por la causa, sino porque se manejaba en la zona de regenteos. Quiero creer en que luego de leer la causa Ramos Padilla tome las medidas suficientes. Durante la investigación y todos estos años, remarcamos desde un principio lo que es la zona roja, cuál es la complicidad de la policía bonaerense, cómo funciona la complicidad de una DDI de personas desaparecida cuando a nosotros nos siguen tomando el pelo o el tiempo como familiares víctimas” describe Marta.

“Ramos Padilla asumió el compromiso en la causa con perspectiva de género y creo que lo está haciendo. Nosotras nunca dejamos de remarcar la complicidad y la ruta de la impunidad que se sigue manejando en la zona roja, hoy a cinco años de la desaparición y muerte de Johana”.

Recordar a Johana

La señalización en La Plata es una de las acciones del programa Mariposas de la Subsecretaría de Políticas contra las Violencias por Razones de Género del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires.

“Es algo que lo veníamos trabajando junto con el Ministerio de las Mujeres y Política de Género y Diversidad Sexual de acá de La Plata acompañada muy profundamente con Flavia Delmas, Estela Díaz, con las compañeras de la Asamblea de Justicia por Johana, por mujeres, por pibas, por vecinos y vecinas que veníamos laburando con estos homenajes y señalizaciones a nuestras pibas víctimas de femicidio transfemicidio”, cuenta.

La actividad consiste en la realización de actividades artísticas y culturales que promuevan la construcción de la memoria colectiva en las comunidades en torno a las víctimas de femicidios, travesticidios y transfemicidios.

“Estamos viviendo estos 5 años un momento distinto, porque es la primera vez que tenemos una persona detenida en la causa. Es una diferencia sustancial respecto a donde estábamos y es posible gracias a Marta, a Flavia y a todas las compañeras que fueron parte del reclamo de justicia”, expresó la ministra Estela Díaz durante el homenaje a Johana. “Es el compromiso, la participación, el Estado presente y la organización que luchó por justicia por Johana lo que nos ha permitido llegar hasta acá, es por el camino por el que tenemos que seguir”.

Por su parte la subsecretaria Flavia Delmas señaló: “Cuando vemos la foto de Johana con la remera del Ellas Hacen, lo que estamos viendo es la política pública, presente y activa, que sabe muy bien a quién tiene que estar dirigida y qué transformaciones produce en esas vidas. Un Estado que se retira deja a la intemperie a nuestras pibas, a nuestras mujeres, a nuestros niños, a nuestras abuelas y, durante esa época tan difícil, lo que hicimos fue juntarnos, armar un colectivo y tomamos la decisión de buscar justicia” refiriéndose al contexto de la desaparición de Johana en 2017 y añadió: “Hubo dos meses en los que pudimos haber encontrado a Johana si la justicia hubiera tenido una línea de investigación.”

“Un 26 de julio (de 2017) mi hija me daba el último beso sin saber que era la última vez que me besaba en la frente. Y qué iba a saber yo que era la última vez que la veía cuando me dijo: ‘Metete adentro que está lloviendo’. Hoy vuelve a llover y no me voy a meter adentro, yo salí en búsqueda de mi hija, como salimos todas las madres de femicidio”, recordó Marta durante una jornada en memoria de la joven, en el Anexo de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.

El homenaje comenzó con un diálogo abierto entre Marta Ramallo y Rosa Bru, mamá de Miguel. También la acompañaron familiares de víctimas de femicidios, entre ellos Marta Montero, mamá de Lucía Pérez.

Cinco años de extrañar y de luchar

La vida de Marta cambió para siempre. Su lucha por Johana se transformó en la lucha por las pibas que día a día desaparecen. “Hoy tener un homenaje a Johana es revivir”, dice.

“Johana significó mucho para muchas chicas. Sigue significando muchísimo para las mujeres en situación de prostitución, en situación de vulnerabilidad, en situación de consumo. Creo que la bandera de lucha que venimos llevando en estos cinco años tiene que tener un significado. Johana no puede quedar en el abandono o en el olvido de la ciudad de La Plata. Aprendimos mucho, lamentablemente estas cosas sirven a la sociedad, a la ciudad de La Plata. Nuestras pibas no desaparecen, sino que están siendo desaparecidas para ser prostituidas”.

En 2019, cuando se cumplieron dos años de la desaparición y muerte de Johana, Tiempo Argentino realizó este video.