“Despenalizar el aborto”; “Machismo es fascismo”; “Violación es tortura”; “Si los platos limpios son de ambos, que los sucios también lo sean”; “El placer es revolucionario”. Son algunas de las consignas que marcaron la movilización del 8 de marzo. ¿De 2019? Sí, pero la foto que ilustra (y motiva) este artículo es de 1984.

Hace 35 años, el 8 de marzo de 1984, la democracia argentina estaba en pañales. Las fuerzas militares tenían aún una fuerte injerencia en la política argentina. Eran días de transición. En la opinión pública, recién comenzaba a asomar el debate sobre la Ley de Divorcio. Como se aprecia en la imagen, cientos de mujeres se dieron cita en la Plaza de los Dos Congresos para reclamar lo mismo que reclaman las mujeres de esta generación.

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Tiempo charló con Mónica Hasenberg, autora de la foto. “Venía sacando fotos desde la dictadura con mi marido Brunno Quaretti. Pero a la marcha de mujeres fui sola. Ese día para mí fue indispensable ir. Todavía no había cumplido 30 años. Nunca había participado en ninguna actividad feminista. No era habitual en mí estar en ese contexto, pero sí tenía consciencia de las diferencias y el feminismo estaba dentro de mi inquietud”, recuerda con emoción.

Para Hasenberg, “lo más impactante fue el tema de las consignas; fue muy fuerte”. En ese entonces, “había un lenguaje en el que no se podía decir siquiera que uno militaba políticamente ni que tenía ideas políticas. No se hablaba de eso. Por tanto, este despertar público de las mujeres fue muy movilizador para mí”.

No había Twitter ni Facebook ni WhatsApp. Tampoco la agenda feminista estaba instalada en los medios. No era fácil comunicarse con otros activistas ni acercarse a otras personas porque “era difícil saber bien con quién estabas hablando”. “Siempre pensé que en esos años uno se refugiaba en la pareja. Pienso que están los exiliados, los desaparecidos, los presos y están también los exiliados internos, que nos refugiábamos en nuestras casas”, plantea.

Hasenberg y Quaretti trabajaban en publicidad. No pertenecían a ninguna organización y tampoco tenían mucho dinero con el que sostener el trabajo. “Era ir a las marchas, sacar las fotos, guardar las cámaras e irnos. Si nos chupaban, nadie se iba a enterar. Y por el tema económico no podíamos revelar todas las fotos. De hecho, la mayoría no las vi hasta que las digitalicé hace unos años”. En ese sentido, la vida cotidiana y el arduo trabajo de estar siempre cerca de las movilizaciones sociales hace que algunas memorias se diluyan. Por eso, “cuando me reencontré con las fotos de ese 8 de marzo fue muy emocionante. Es tremendo ver las consignas”.


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(Foto: Mónica Hasenberg)


Mónica también recuerda que ese mismo día, “hubo una representación de la comunidad homosexual”. Menos de un mes después, el 16 de abril, se creó oficialmente la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), de la mano del activista Carlos Jáuregui.

“Mujeres son las nuestras” es la muestra que Hasenberg inaugura este sábado, desde las 19, en el Centro Municipal del Arte de Avellaneda. “Con esta muestra quiero evidenciar que esta lucha viene desde hace muchos años. La lucha es mucha y consecuente, no es de un día para el otro. Y es reconfortante ver cómo las chicas de hoy levantan las mismas banderas”.

Otras imágenes se estrenarán en una muestra más amplia, de distintos fotógrafos, en la ex ESMA, el 16 de este mes. Mónica opta muchas veces por exponer versiones gigantes de sus fotografías, “para que se vean bien las personas que están ahí”. La idea es ir “en contra de la idea de demonizar al militante; esto hace que mucha gente no se acerque a militar por distintas cuestiones. Somos gente común y silvestre los que participamos en política”.

Además, la fotógrafa acaba de donar todo su archivo a la Facultad de Filosofía y Letras. “Digitalicé 6 mil fotos, pero tengo 45 mil. Vamos a digitalizar todo con los estudiantes”.

Finalmente, expresó: “No se vuelve atrás de este tipo de movilizaciones. Marcan el rumbo por generaciones. Las tengo hace muchos años publicadas y explotaron en estos años. Somos conscientes de que estamos ante algo importante y que lo tenemos que poner en valor”.