Fue una mañana de mucha tensión y nervios para Victoria Aguirre quien esperaba desde temprano la resolución de los jueces subrogantes Mónica Azucena García de González, Graciela Ivonne Heppner y Jorge Erasmo Villalba integrantes del Tribunal Penal uno, encargado de determinar el destino de la joven de 24 años y de su ex pareja Rolando Emilia Lovera.

Finalmente, pasadas las 16, se conoció el fallo que causó estupor a la defensa de Lovera y emocionó a la familia de la joven: absolvió Aguirre y condenó a Rolando Lovera por “homicicio simple” a la pena de 19 años de prisión por la muerte de la pequeña Selene Aguirre de 2 años.

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“Le pedía a dios que cumpla mi sueño. Él me prometió que me iba a sacar y lo hizo”, dijo Victoria llorando, minutos después de conocer la sentencia a los medios locales.

El fallo sorprendió dado quela semana pasada la fiscal Estela Maris Salguero de Alarcón consideraba a Aguirre como autora del delito y pedía pena por “homicidio simple agravado por el vínculo y calificado por alevosía”. En el caso de Lovera lo había señalado como responsable de “homicidio simple calificado por alevosía”.

Los hechos

Victoria Aguirre conoció a Rolando Emilio Lovera a los 21 años. Ella cursaba el tercer año del profesorado elemental y ya tenía una hija. Él trabajaba como sereno. Se enamoraron y durante seis meses fueron novios hasta que fines de ese año, 2014, la pareja decidió probar una convivencia en la localidad donde vivían, Oberá, Misiones.

Las primeras semanas transcurrieron felices, hasta que la pequeña Selene Ayelén tuvo una descompensación producto de una deshidratación por la que tuvieron que internarla. Selene, tenía un retraso madurativo y por ese cuadro estaba medicada.

Ese hecho desequilibró a Lovera que comenzó a acusar a Victoria de no de dedicarle tiempo y de quitarle horas de sueño, ya que le molestaba los ruidos de la niña.

Un episodio alertó a Victoria: durante un enojo, su pareja la encerró junto a su hija y le destruyó el celular, con el fin de dejarla incomunicada. Fue cuando decidió irse, preparó los bolsos pero tenía que esperar que Lovera regresara con las llaves. No hubo resultados, la encerró por ocho días, la agredió físicamente a ella y a su beba.

Desde entonces empezaron a desencadenarse una serie de sucesos en los que la violencia aumentaba gradualmente. Durante el día procuraba estar solo y de noche la llevaba a su lugar de trabajo, con el único fin de tener a Aguirre bajo su custodia.

Lovera extorsionaba a Victoria amenazando con golpear a Selene. Si se negaba a mantener relaciones sexuales le pegaba a la niña y hasta llegó a amenazarla con golpearle la cabeza contra el piso. Selene.

Fines de enero, la nena fue internada por un cuadro de convulsiones pero al revisarla, los médicos descubrieron los golpes en el cuerpo de Selene. Cuando Victoria le reclamó eso a su pareja, él quiso sacarla inmediatamente y lo hizo mediante amenazas a la doctora del hospital.

Dos días después, a medianoche, Rolando mató a Selene mientras Victoria dormía. La despertó para que subieran a un auto de alquiler que los llevó a su casa. Allí Aguirre vio que la nena tenía manchas de sangre por lo que pidió ir a un hospital, Lovera no supo explicar cómo se había golpeado Selena y dijo que la había aplastado una computadora.

En el hospital, Victoria tampoco pudo contar qué había pasado. La nena tenía un politraumatismo de cráneo, del que fue acusada ella, sumado a las marcas de violencia en el cuerpito de la niña.

Victoria quedó inmediatamente detenida. Lovera huyó del hospital pero se entregó a las cuatro de la tarde del día siguiente.

La violencia sobre Victoria

Después de las palabras de la defensa de Lovera, el defensor de la joven, Eduardo Paredes, brindó su alegato. “Victoria Aguirre sin duda fue víctima de violencia estatal. Ella es víctima, porque murió la hija, Selene. Y encima la acusan a ella por el crimen”, inició ante el Tribunal Penal de Oberá.

“Esta nena nunca fue víctima de violencia. Estaba bien cuidada. Murió de un golpe y hubo una confusión de la explicación de la mecánica de la muerte”, agregó. “La historia de Victoria la defiende mejor que cualquiera de nosotros. Ella sostenía a su hija, con todo el desgaste y sacrificio que implica cuidar a una hija con discapacidad. Le dio los medicamentos y la alimentación correcta”, afirmó.

El defensor dijo además que se trataba de una hipótesis mal construida con el objetivo de perjudicar a Aguirre y dijo que la primera violencia que sufrió la joven fue haber sido apresada.

También expresó que no se entendió cómo se produjo la muerte y que las cámaras de seguridad constaban que la última persona que vio con vida a Selena fue Lovera.

“Soy inocente, siempre cuidé a mi hija. Quiero justicia para ella y poder hacer el duelo”, manifestó Aguirre cuando tuvo oportunidad de hablar antes de esperar durante dos horas la resolución de los jueces.

El pedido por su liberación

Durante esta semana, se llevaron algunas acciones pidiendo la libertad de Victoria Aguirre, a través de pegatinas en las inmediaciones de la Unidad Regional Dos de la Policía, en cuyo salón de usos múltiples se realizó el debate oral.

Además de la Mesa por la Absolución de Victoria, de la que forman parte organismos de defensa de los derechos de la mujer, apoyan la manifestación dirigentes tareferos e integrantes del Partido Obrero.

“Confío en dios”, dijo Victoria al salir del juicio. “Lo de él no me interesa, él tiene que pagar lo que hizo, si los jueces dicen que eso, lo determinaron ellos. Ahora con mi familia voy a empezar de cero, pero me voy a mi casa”, dijo emocionada.