No todo es brindis, vacaciones, y encuentros con familiares y amigos; el comienzo del año y la temporada estival también se caracteriza por la cantidad de siniestros al volante, la mayoría de las veces como consecuencia del alcohol y la transgresión de las normas de seguridad vial.

El caso más paradigmático fue el de Marcela Claudia Bimonte, la mujer de 62 años fallecida el domingo pasado luego de ser atropellada en Palermo, junto a otras cinco personas, por José Carlos Olaya González. Durante la misma semana murieron cuatro integrantes de una familia de Santa Fe al chocar un VW Gol Country con un Fiat Palio en la ruta 143, a la altura de San Rafael, Mendoza; otra familia entera perdió la vida en Neuquén, en la ruta 237; y Merlo y Santa Fe sumaron otras tragedias viales a un arranque de año signado por imprudencias al volante. Más allá de campañas o controles, dos estamentos deben expedirse para avanzar en un necesario cambio de paradigma social: el legislativo, que tiene para aprobar la nueva ley de alcoholemia cero; y el judicial, que sigue sin contemplar en el código penal la figura de «homicidio vial», en la que podría haberse encuadrado el caso del conductor de los Bosques de Palermo.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Más allá de los últimos sucesos, desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) resaltan que la cantidad de muertos viales viene en baja. Según datos del Observatorio de la ANSV, los jóvenes de entre 15 y 34 años son las principales víctimas viales, y el alcohol es uno de los factores determinantes: está presente en uno de cada 4 siniestros. En 2021 se produjo un aumento de las víctimas fatales respecto al año anterior: 3323 frente a las 3138 en 2020, claro que hay que contemplar la falta de movilidad del primer año de pandemia con la cuarentena. Aún así, lo registrado este año sigue siendo menor a los años anteriores, por ejemplo al 2018 donde hubo 5493 fallecidos, o a los 5582 en 2016.

“Si hacemos la comparativa, 2021 cerró con un 35% menos de personas fallecidas que en 2019, y es la cifra más baja de los últimos trece años”, remarca a Tiempo Pablo Martínez Carignano, director de la Agencia. Ya hubo un período anterior donde se había producido un descenso: en 2008 fueron 5131 víctimas fatales en siniestros de tránsito y, tras mayores campañas de concientización y sanciones, en 2015 se llegó a 4627. Sin embargo, de 2016 en adelante, con el cambio de gestión y de paradigma, la cantidad de muertes volvió a incrementarse. El pico máximo fue en 2017: 5163 personas fallecidas. En 2021 fueron casi 1800 menos.

“Todavía es prematuro para hablar sobre las causas de este descenso de muertes, probablemente tenga algo de arrastre las medidas sanitarias aunque durante 2021 la movilidad fue casi normal, pero sí lo que hay es más controles impulsados por la Agencia con las provincias y los diferentes municipios en el marco del programa Alcoholemia Federal que funciona muy bien”, explica Martínez Carignano. Los operativos de Alcoholemia Federal comenzaron en diciembre de 2020 y, según datos oficiales, el promedio de conductores con graduación cero subió de un 86% en diciembre de 2020 a un 95% en octubre pasado.

Seis de cada diez fallecidos en siniestros viales durante 2021 fueron los de mayor «vulnerabilidad vial» (motociclistas, peatones o ciclistas), que ante un choque es más probable que tengan lesiones de gravedad. El funcionario destacó que los motociclistas son las principales víctimas fatales en siniestros, “en general representan alrededor del 50% y, en particular, en las provincias del NOA y del NEA, donde las motos son el vehículo principal utilizado por las familias, representan el 70% de los fallecidos. Lamentablemente muchas de las víctimas no respetan las normas de seguridad, es por eso que en esta gestión emprendimos el Programa Federal de Cascos. Ya llevamos entregados más de 15 mil y este año entregaremos otros 30 mil cascos en las provincias del NOA y del NEA”, suma el titular de Seguridad Vial. El programa incluye capacitación a los jóvenes que reciben su primera licencia y a las y los trabajadores de delivery.

“Sabemos que falta, no alcanza solo con controles. Por eso, en 2021 junto al Instituto Nacional de Formación Docente capacitamos 20 mil maestros y este 2022 vamos a empezar a trabajar en las aulas con la educación vial», enfatiza Martínez Carignano. Y menciona otro pilar fundamental: la presentación en el Congreso de la Ley de Alcohol Cero al volante.


Homicidio vial

En la Cámara de Diputados hay tres proyectos: el de la Agencia propone que nadie pueda conducir con una concentración de alcohol en sangre superior a cero, modifica el artículo 84 bis del Código Penal y propone castigar con la pena de prisión de 3 a 6 años e inhabilitación para conducir si se provoca una muerte por negligencia al estar bajo los efectos de drogas o alcohol con una concentración superior a cero miligramos de alcohol por litro de sangre. Y también el artículo 94 bis que castigaría con la pena de 2 a 4 años de prisión e inhabilitación si provocó lesiones por manejar bajo los mismos efectos.

Por otro lado está el proyecto de Ley Tahiel Contreras, que lleva el nombre del niño de 6 años atropellado en septiembre de 2020 por Nahuel Olivera, de 22 años, mientras corría una picada en la localidad bonaerense de Laferrere. El proyecto, presentado por el diputado Ramiro Gutiérrez (FdT) crea las figuras de “homicidio vial” y “lesiones viales” y determina que quien mate corriendo picadas tendrá una pena de 8 a 25 años de prisión.

Por último, el documento de ley de Madres del Dolor es el más abarcativo: instala el concepto de alcohol cero; prohíbe conducir a exceso de velocidad y que también sea un agravante conducir y matar utilizando un celular; pide que se considere delito “sin que mates a alguien cuando tenés el doble de alcohol en sangre de lo permitido, por ejemplo si el límite es 0,5 y te paran en un control y encuentran que tenés un gramo de alcohol, que no sea solamente motivo de multa, sino que se considere un delito y que quede un antecedente penal”, explica Viviam Perrone, titular de Madres del Dolor.

Y recuerda: “Se van a cumplir 20 años de esa noche en la que encontré tirado a Kevin sobre avenida del Libertador, luego de que fuera asesinado por Eduardo Sukiassian, que lo atropelló y se dio a la fuga”. Kevin Sedano tenía 14 años cuando fue arrollado el 1 de mayo del 2002. “Todo el mundo me decía, ‘fue un accidente’, y no, no fue un accidente. Por suerte hoy la gran mayoría de la sociedad coincide que si una persona mata con su vehículo por no respetar las normas, no es un accidente, es un homicidio vial”.

En 2002 darse a la fuga luego de atropellar a una persona no era un hecho agravante y desde Madres del Dolor lograron modificar la Ley Vial. «Hoy es agravante si matás con alcohol en sangre o con drogas, si vas a exceso de velocidad, y como Kevin estaba acompañado por dos amigos, por aquel entonces no se consideró abandono de persona; logramos modificar la Ley y aunque la víctima esté rodeada por cien amigos si el conductor se va es un agravante”.

Una bicicleta blanca en Palermo como homenaje a Marcela Bimonte

Este último jueves, familiares y amigos despidieron los restos de Marcela Bimonte, la ciclista de 62 años que murió tras ser atropellada el domingo pasado en los bosques de Palermo. José Carlos Olaya González, el hombre de 32 años imputado de homicidio culposo, encubrimiento y abandono de persona, cuenta con un extenso prontuario que incluye causas por robo y encubrimiento. Por tratarse de una persona con antecedentes, el abogado de la familia de la víctima, Gabriel Becker, dijo que pedirá la prisión preventiva. Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que harán efectivo ese pedido, luego de conocerse que el narcotest al que fue sometido el autor del asesinato dio positivo por el consumo de drogas. El abogado  presentó un escrito para presentarse como parte querellante. La fiscalía lo calificó como homicidio culposo agravado, por tres razones: “Consumo de estupefacientes, por la fuga del lugar del hecho y presuntamente por violar la velocidad permitida en la zona que son 30 kilómetros por hora”.

Durante la semana fueron indagados Olaya González y los tres amigos que lo ayudaron a escapar de los Bosques de Palermo a bordo de una camioneta, acusados por el delito de encubrimiento: son los hermanos Daniel (30) y Lucio (20) Valiente y Fernando Ezequiel Escobar (29). “Están detenidos, y pueden tener una pena de hasta seis años de prisión”, señaló Becker.

Encabezada por el grupo de ciclistas Masa Crítica Buenos Aires hoy se realizará una pedaleada a las 16.30 en el Obelisco para luego marchar hasta el lugar donde fue atropellada Bimonte. El objetivo es “colocar en el lugar de la masacre una bicicleta blanca en su nombre”, adelantó su pareja Luis Ceccato. Señaló que “la convocatoria es abierta, pueden acercarse familias y todas las personas que circulan por las calles. Todos somos Marcela, será el homenaje, están todos invitados a participar, no solo ciclistas, sino también runners, y todos aquellos que practican actividades al aire libre, y todos quienes pudieron haber sido atropellados en la vereda. Invitamos a todos para que este tipo de individuos no sigan provocando estas cosas”.

Qué pasa donde ya se aplica

En Córdoba, Salta, Tucumán, Entre Ríos, Jujuy, Río Negro y Santa Cruz, junto a algunas ciudades como Mar del Plata, Rosario, Posadas, Moreno y Tigre, se implementa la normativa de Alcohol Cero. Solo dos de ellas concentran la menor tasa de siniestralidad fatal: Río Negro y Santa Cruz. Para el Ingeniero Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano “la alcoholemia cero es imposible de cumplir porque no existe medida con tolerancia cero. Lo que algunos países hacen bajo el concepto de ‘Alcohol Cero’ es trabajar, educar, concientizar para que nadie tome alcohol. Suecia, que fue el paladín de todo esto, hizo una Ley de Alcohol Cero con un nivel de alcoholemia de 0,2 para todos, con un margen de tolerancia ante un posible error del sistema de medición. De ahí para arriba quiere decir que vos tomaste alcohol”. Y puso como ejemplo la Ley Emilia de Chile: “Si te encuentran con más de 0,8 gramos de alcohol en sangre se lo considera delito y en un control de alcoholemia vas automáticamente preso y te quitan la licencia”.