Esta madrugada balearon a un chofer de colectivos en la zona de Isidro Casanova. 
Mauro Iván Montenegro se trasladaba a bordo del interno del interno 146 de la línea 242, de la empresa La Cabaña y fue herido en un intento de robo cuando realizaba su recorrido habitual por Isidro Casanova. El conductor se encuentra fuera de peligro a pesar de haber recibido un impacto de bala.

A partir de ese episodio se decretó un paro de colectivos de la empresa La Cabaña, de La Matanza y las líneas afectadas son: 172, 174, 242, 298, 317, 635 y 624. La medida de fuerza es por tiempo indeterminado. 

Montenegro recibió un disparo en el metatarsiano del pie izquierdo y fue llevado a la Clínica Solis, de San Justo, debió ser intervenido quirúrgicamente pero está fuera de peligro. Su agresor se mantiene prófugo


Este no es el primer hecho de inseguridad que viven los choferes de colectivos, quienes desde hace tiempo exigen seguridad para poder trabajar. En septiembre de este año un conductor de la línea 324 que hacía su recorrido por la zona de Villa Domínico también fue baleado. En esa ocasión los agresores simularon ser pasajeros pero rápidamente sacaron sus armas y amenazaron al conductor para que les entregara el dinero. Como no tenía nada para darles le pegaron un tiro.

En junio, también de este año, un colectivero de la línea 88, de la empresa Línea Expreso Liniers SRL fue herido de un balazo por un delincuente durante un intento de robo en la localidad bonaerense de Virrey del Pino. En esa oportunidad Arnaldo Maza manejaba el interno 37 de la línea que une Plaza Once, en el barrio porteño de Balvanera, con la ciudad de Lobos. Al llegar a la altura del kilómetro 31 de la ruta 3, se subió un ladrón y amenazó a todos con un arma. Forcejeó con el delincuente y recibió el disparo. «Desvió el tiro con la mano», contaron sus compañeros.

Episodios de este tipo comienzan a hacerse cada vez más comunes y el reclamo es el mismo desde hace meses: más móviles policiales y cámaras de seguridad en las unidades.