A un año de la implementación del Registro Nacional del Programa de Cannabis (REPROCANN), el corazón de la flamante reglamentación de la Ley 27.350 de Canabbis Medicinal, desde el Ministerio de Salud aseguraron que ya hay más de 15.000 inscriptos. Mientras usuarios y organizaciones civiles avanzan en ser parte del proceso de institucionalización, los equipos de investigación continúan analizando y mejorando los productos y los tratamientos, y los diferentes Estados (Nación, algunas provincias y varios provincias) continúan el camino de dar respuesta a una demanda histórica que cada vez se encuentra más sólida en la sociedad civil.

“La Ley se aprueba en abril de 2017 y en septiembre se reglamentan unos pocos artículos. Después, quedó planchada durante todo el macrismo, sin presupuesto, sin una oficina, ni un mail, ni nada”, recuerda la referente de Mamá Cultiva, Valeria Salech, quien celebró que en el gobierno de Alberto Fernández, el entonces ministro de Salud Ginés González García, “con mucho conocimiento de causa, citó a las organizaciones y pidió que ayudemos a armar una mesa de trabajo para la nueva reglamentación y se comprometió a hacer un registro de pacientes que cultiven”.

La semana pasada, la titular de Salud, Carla Vizzotti, encabezó un encuentro del Consejo Consultivo Honorario de Cannabis del que participaron representantes de organizaciones de la sociedad civil, organismos estatales y autoridades sanitarias de diferentes jurisdicciones. “Como decimos desde el primer día y lo volvemos a repetir, la mirada de ustedes es clave para tener retroalimentación, porque son los usuarios y las usuarias quienes están en el territorio viendo cómo funciona la implementación de estas medidas”, expresó la funcionaria durante la reunión, que funcionó a modo de balance.

Allí, el coordinador del Programa Nacional de Investigación sobre los Usos Medicinales del Cannabis, Marcelo Morante, agregó que “hoy los números a los que llegamos, de 15 mil inscriptos, tienen que ver con el trabajo de ustedes articulando con los administradores de los sistemas del Ministerio”.

Foto: @MamaCultivaArg / Twitter

Incentivar la formación

La referente de Mamá Cultiva calificó al REPROCANN como una “herramienta maravillosa”, aunque reconoció que durante unos dos meses el sistema estuvo caído porque no estaba preparado para la gran demanda que hubo. “Empezó a funcionar en marzo una aplicación a través de Mi Argentina, bastante sencilla, intuitiva, fácil, pero con algunas fallas lógicas de un sistema nuevo que se fue perfeccionando. Dejó de funcionar durante un tiempo y eso tuvo que ver con la cantidad de personas que se suscribieron que superaron, por mucho, lo que esperaba el Ministerio”.

“Hoy debe haber unos 16.000 inscriptos y por lo menos 20.000 más en lista de espera”, graficó Salech. Precisó que “las aprobaciones son a cuenta gotas, pero van llegando. Uno se siente más tranquilo, más acompañado por el Estado y menos expuesto. A Mamá Cultiva siempre llegaba gente rebelde, dispuesta a hacer algo prohibido. Ahora el REPROCANN te permite tener en el teléfono el certificado que te autoriza a tener un cultivo en tu casa, o transportar un gotero o flores”.

Parte del cuello de botella en la aprobación de los certificados se debe a la escasez de médicos que indiquen el uso de la marihuana medicinal para tratar a los pacientes. La fundadora de Mamá Cultiva acota que los pocos que lo hacen, se abusan: “Falta formación, no solamente en los profesionales de la salud, sino en la fuerza de seguridad y en las escuelas. El Estado debería incentivar la formación sobre cannabis en todas las facultades: Derecho, Psicología, Medicina, Trabajo Social, porque es una materia transversal a todos los estudios”.

La coordinadora de la Red de Cannabis Medicinal (RACME) del Conicet, la investigadora Silvia Kochen, puntualizó que «aún hay dos frentes que resolver: poder garantizar productos de calidad para los pacientes a precios accesibles y que los investigadores trabajen sin tantas trabas”.

La neurocientífica advirtió que hoy deben importar insumos estándar para trabajar: «Eso se resuelve si, por un lado, se aceleran todos los procesos que involucran al registro que depende del Instituto Nacional de Semillas (INASE); y que así como la ANMAT acaba emitir una resolución que acepta los cosméticos con componentes y derivados del cannabis, que se amplíen esas categorías, como ocurre en otras partes del mundo, para productos terapéuticos que generen una mejoría en la calidad de vida de los pacientes, pero diferenciándolo de los productos farmacológicos”. «

El reclamo al Congreso para que no se frene la ley

Organizaciones civiles, activistas y hasta empresarios del sector se movilizaron este viernes a las puertas del Congreso para que la Ley de cannabis medicinal y del cáñamo industrial sea tratada en Diputados antes de que finalizara el año.

El proyecto, encabezado por el Ministerio de Producción junto a otros organismos del Estado, ya cuenta con media sanción del Senado. Estipula regular la cadena de producción, industrialización y comercialización de la planta. Sin embargo, no fue tratado aún y será puesto a consideración de la nueva conformación del recinto. Si bien se creía que había consenso suficiente para sancionarlo, la oposición optó por postergar las sesiones porque se iba a tratar en conjunto con otros dos proyectos: las leyes de Envases y de Acceso a la Tierra, rechazados por Juntos por el Cambio.