Hay dos esferas de la Ciudad de Buenos Aires. La del discurso público, en el que la educación es prioridad, sosteniendo la presencialidad aun en un pico de casos. Y la otra, la del día a día, donde esa intención se diluye. El espejo es concreto: mientras el gobierno porteño, en plena pandemia, le recortó a Educación más de 870 millones de pesos, le destinó ese mismo monto a Seguridad y le agregó unos 3400 millones más para la Policía.

Durante el último año cruzado por el Covid-19, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta gastó unos 4300 millones de pesos en la Policía de la Ciudad mientras desfinanciaba a la educación pública. Todo arrancó en mayo del año pasado, con el decreto 213/20: una licitación para contratar un servicio de mantenimiento de todos los edificios de la Policía porteña, por $ 1.303.188.944. Dos meses después, mediante la Resolución 138/SSGA, Ciudad adquirió accesorios para los teléfonos celulares de la Fuerza, por $ 31,77 millones. En ese mismo mes de julio compró chalecos, gorras y placas por $ 46.199.880. En octubre el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, habilitó la compra de vehículos blindados por casi 300 millones de pesos en la Resolución 219/SSGA.

Las publicaciones en el Boletín Oficial con gastos millonarios en Seguridad se extienden hasta diciembre de 2020: alrededor de 104 millones de pesos para la compra de municiones de armas de fuego; 20,2 millones en alimentos para canes entrenados de la Policía; 563 millones para mantenimiento de patrulleros, y otros $ 1.041.930.181 en un servicio de mantenimiento integral para edificios de la Policía de la Ciudad, entre otras resoluciones. Junto con gastos menores y adiciones a contratos vigentes, la gestión de Larreta llegó a la suma de 3410 millones de pesos solo hasta diciembre.

Pero a esta cifra, que supera lo destinado por el Gobierno de la Ciudad como “ayuda” a los sectores afectados por la pandemia, debe sumarse el último gasto publicado en el llamado a licitación 2900-0593-LPU21, difundido por el Observatorio del Derecho a la Ciudad. Se trata de la compra de 150 patrulleros y alrededor de 70 camionetas blindadas para la Policía porteña, por un monto superior a los 861 millones de pesos. Sumado a lo del año pasado son 4271 millones solo para Seguridad.

Ya en 2019, como informó Tiempo, Larreta consignó 3400 millones de pesos para construir nuevas sedes policiales y 2900 millones para infraestructura escolar. La historia continúa.

Entre noviembre de 2020 y abril de este año, la gestión de Rodríguez Larreta dio de baja nueve contratos para obras escolares por alrededor de 870 millones de pesos.

En febrero de este año, la ministra de Educación, Soledad Acuña, le quitó a la educación pública 476 millones de pesos asignados a obras y refacciones en escuelas. Primero dejó sin efecto la licitación 2333/MEDGC/20 que establecía la finalización de la Escuela de Danzas N° 2 “Jorge Donn”, por 241,7 millones; y luego desafectó $ 214 millones que iban a ser destinados a la construcción de la Escuela Primaria de Creación “Estación Buenos Aires”, ubicada en el Distrito Escolar N° 5. En ese mismo momento Acuña dio de baja otros 20,5 millones de pesos para trabajos de instalación eléctrica en la Escuela Nº 33 DE 18; y para obras de restauración, interior y reparación de carpinterías de la Escuela Nº 1 DE 16 “Delfín Gallo”, ubicada en Fernández de Enciso 4451.

Unos meses después, otras obras públicas fueron desafectadas: un contrato que incluía trabajos para adaptación y traslado de aulas modulares en el Jardín de Infantes Integral N° 10 en la Comuna 4, por un monto de $ 1.491.329, publicado en la Disposición 153/20; la instalación eléctrica y aislación térmica en el Jardín de Infantes Nucleado B del DE 19, también en la Comuna 4, que  necesitaba una inversión de $ 4,9 millones; el contrato de la empresa Baubensof SRL por $ 1,58 millones, dado de baja, y que debía realizar la obra de Refuncionalización en la Escuela Media N° 1 DE 20, en la Comuna 8. La extensa lista de recortes incluye también a la obra que había sido concedida a la empresa Constructora Gamer SA por $ 4.999.141 para la “Extensión de red de agua y cloaca” en la Escuela Inicial de Creación del Distrito Escolar 5.

Otros tres contratos que sumaban 8,6 millones fueron dados de baja por el Ministerio de Educación porteño. Apuntaban a trabajos de instalación eléctrica en la Escuela Normal Superior 6, la ampliación de la Escuela Inicial N° 14 en la Comuna 8 y el “Proyecto de Rehabilitación” del Jardín Inicial N° 3 del Distrito Escolar 21.

A mediados de enero de este año se conoció uno de los mayores ajustes llevados a cabo por la cartera educativa de la Ciudad: le quitaron al área 371 millones de pesos que estaban presupuestados para la entrega de computadoras a miles de estudiantes porteños, en plena pandemia, donde la educación virtual es clave, aunque en CABA este año decidieron prescindir de ella. Esos 371 millones fueron destinados a la Dirección de Educación de Gestión Privada. Aunque, desde esa área dejaron trascender que tampoco recibieron ese dinero.   «

Estado policía

“El Estado Policía que día a día profundiza el gobierno de Larreta tiene su máxima expresión en estos hechos reales que, sin disimular, le quita dinero a la Educación pública y la gasta en ‘Seguridad’. Es todo un mensaje: Para Larreta la Policía es más necesaria que la Educación”, afirmó a Tiempo la diputada porteña Lorena Pokoik, vicepresidenta de la Comisión de Educación de la Legislatura. “No es la primera vez que esto pasa y lamentablemente tampoco será la última, porque la idiosincrasia del Pro es esa: al hambre, a la pobreza, a las desigualdades sociales no las combaten con trabajo y educación, sino con más represión”, agregó Pokoik. Estado policía

“El Estado Policía que día a día profundiza el gobierno de Larreta tiene su máxima expresión en estos hechos reales que, sin disimular, le quita dinero a la Educación pública y la gasta en ‘Seguridad’. Es todo un mensaje: Para Larreta la Policía es más necesaria que la Educación”, afirmó a Tiempo la diputada porteña Lorena Pokoik, vicepresidenta de la Comisión de Educación de la Legislatura. “No es la primera vez que esto pasa y lamentablemente tampoco será la última, porque la idiosincrasia del Pro es esa: al hambre, a la pobreza, a las desigualdades sociales no las combaten con trabajo y educación, sino con más represión”, agregó Pokoik.