Facundo Astudillo, de 22 años, se fue de su casa de Pedro Luro el 30 de abril, en plena cuarentena, hacia lo de su exnovia en Bahía Blanca con quien había terminado la relación en febrero. Nunca llegó a destino. Se estableció que fue demorado en un retén y fue trasladado a la comisaría de Mayor Buratovich, donde presuntamente fue liberado unas horas después.

La mamá de Facundo, Cristina Castro, radicó la denuncia recién el 5 de junio, tras el fracaso de la búsqueda del chico a través de las redes sociales. La investigación quedó en manos de la Ayudantía Fiscal de Villarino por “averiguación de paradero”.

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Unos 10 días después, la oficial Xiomara Flores declaró en la comisaría de Mayor Buratovich que aquel 30 de abril había llevado al joven hasta la entrada de Teniente Origone, a 25 kilómetros de allí. A las dos semanas de su desaparición, otro policía declaró que había demorado a Facundo en Teniente Origone aquel día y que lo había visto subirse en una camioneta, aunque luego se desdijo.

Los abogados que representan a la madre, Luciano Peretto y Leandro Aparicio, avanzaron en una denuncia ante la justicia federal por desaparición forzada. En tanto, el 8 de julio la subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires pidió que fuera separada de la investigación la policía bonaerense.

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Finalmente, el 10 de julio, la justicia ordinaria de Bahía Blanca se declara incompetente y el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez y la jueza Gabriela Marrón se hacen cargo del expediente.

Al mismo tiempo, a instancias de la Comisión Por la Memoria y la familia de Facundo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA solicitó información al ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina sobre el caso. Finalmente esta semana, el organismo ordenó una serie de medidas cautelares y pidió al Estado argentino adoptar todas “las acciones necesarias para proteger la vida e integridad personal” de Facundo Astudillo Castro. 

El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, estuvo presente en los allanamientos a las sedes policiales, pero para la familia de Facundo el gesto no es suficiente. También el presidente Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof se comunicaron con Cristina Castro y se pusieron a su disposición.

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Esta semana, distintas fuerzas federales realizaron intensos rastrillajes en algunas zonas rurales a la altura del kilómetro 780 de la ruta nacional 3, donde encontraron zapatillas, una mochila y ropa, pero que no habría sido reconocida por la familia. Además, durante una inspección en el destacamento de Teniente Origone se encontró una especie de amuleto de Facundo, que se lo había regalado su abuela y lo llevaba siempre consigo.

Sin embargo, el hecho más importante fue el hallazgo de un objeto que pertenecía a Facundo en un destacamento donde hasta ese momento no se conocía que había estado el joven. En un peritaje con perros, se encontró un objeto de Facundo Astudillo Castro en un calabozo usado como basurero en destacamento policial de Teniente Origone. Se trata de una sandía de madera, que Cristina, madre del joven desaparecido hace más de tres meses, reconoció. “Era un regalo de su abuela que llevaba siempre con él y mi otro hijo tiene uno igual. También hallaron manchas de sangre que serán analizadas”

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