Con los datos del Censo 2022 difundidos días atrás por el Indec llegaron las primeras certezas: el tercer cordón del Conurbano y la Costa Atlántica fueron de las zonas que más crecieron en población en territorio bonaerense. Y eso tiene efectos concretos: por ejemplo, en la coparticipación. San Vicente fue récord, con un 66,4% más de habitantes. También hubo muchísimo flujo de gente que, sobre todo con la pandemia y la virtualidad, eligió alejarse del ruido e irse a vivir a la playa. Pinamar y Mar Chiquita son los mayores exponentes, con un 56% más de población en la última década. Mar Chiquita, por caso, tuvo un 64% más de viviendas que en 2010.

En diálogo con Tiempo, el director de Estadísticas del Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Provincia, Diego Rusansky, habla de «una cuestión migratoria», de la diferencia de crecimiento poblacional entre CABA (que sólo fue del 7%) y el distrito bonaerense, y argumenta: hay «muchos porteños que deciden venir a vivir a la provincia porque hay una vida relativamente distinta, con más espacios verdes, más tranquila».

–Por las características de la Provincia, el Censo debe haber demandado un trabajo previo esencial

–Sí, fue bastante complejo, y por primera vez se le dio mucha importancia. Tuvimos una instancia cartográfica en base a imágenes satelitales, trabajamos con un equipo grande de 25 cartógrafos; una segunda parte que fue la salida a campo, donde confirmaron o modificaron lo que teníamos del Censo 2010, y a partir de ahí lo que hicimos fue desagregar el territorio en pequeños segmentos de entre doce y cincuenta viviendas, según el territorio que había que cubrir. En barrios populares, que son más complejos, donde se tenía que hacer el operativo más temprano; y en aquellas zonas más turísticas donde sabemos que hay muchas viviendas de temporada.

–¿Cuáles fueron los datos más relevantes del censo en la provincia?

–En principio, la información más importante, donde podamos sacarle mucho más jugo a todo el megaoperativo que se hizo, va a venir en los próximos meses. Hasta ahora los resultados provisorios con información asociada a cuántas personas somos, nos permite confirmar algunos comportamientos demográficos: nacimiento, defunciones, o la movilidad de las personas. Gente queriéndose ir a vivir a lugares más tranquilos o más verdes en el tercer cordón del Conurbano; o hacia la Costa, que es algo que ya veníamos notando y que vimos mucho en el operativo pre-censal. Estimamos que más o menos a mitad de año se publicarán los datos definitivos para poder hacer un análisis más preciso, pero ahora empezarán a salir informes asociados a la caída de la vivienda, a las necesidades básicas insatisfechas, a la identidad de género que por primera vez se indagó en el censo. Tuvimos en este primer resultado la novedad de la X, con un 0,02% de la población que no se identifica con ningún sexo.

–¿Con los datos definitivos se van a pensar políticas públicas para ese sector?

–Sí, tal cual. El objetivo del Censo es publicar información desagregada en fracciones o en radios censales, como para pensar qué es lo que se necesita en cada espacio específico, con políticas determinadas para cada sector del territorio, desde la estructura y acceso a servicios públicos, hasta por ejemplo conocer quiénes son los que no están pudiendo acceder a la educación porque no tienen una escuela cercana.

–En esta primera entrega de datos ¿se pudo determinar si aumentó considerablemente la población estudiantil?

–El análisis previo que podemos hacer es que en realidad hay una redistribución del territorio donde hay que hacer más escuelas en ciertos sectores. Por ejemplo en el tercer cordón del Conurbano y la Costa, o en algunos partidos del interior o del primer cordón del Conurbano donde esperamos contar con una sociedad un poco más envejecida, con una tasa de natalidad cada vez más baja que, por ahí, ya no sea tan necesario construir más escuelas en las zonas que bordean la Capital Federal, pero sí en las zonas que están más alejadas. Por ejemplo en la tercera corona del Conurbano que es la que más está creciendo y la que más necesidades va a tener a partir de ahora. Esto es un análisis personal de lo que podemos llegar a encontrarnos.

–San Vicente tuvo un fuerte crecimiento ¿Eso fue por natalidad o por migración?

–Fue un poco de las dos cosas, pero principalmente entendemos que hubo una cuestión migratoria. El 66,4% entre el Censo 2010 y el 2022 es un crecimiento muy alto que se supone que es por migraciones. Lo vemos en la cantidad de viviendas construidas. En el operativo pre-censal ya habíamos identificado casi un crecimiento del 100% en términos de viviendas construidas.

–¿A qué se puede deber lo poco que varió la población de CABA en estos 30 años? ¿Se puede decir que hay un alejamiento de personas de la Ciudad hacia otros lugares?

–Creo que está asociado con distintos fenómenos que confluyen. Hubo un crecimiento de la natalidad, pero también vemos, o creemos, que hay mucha gente que se está yendo de la Ciudad de Buenos Aires hacia zonas más tranquilas, y también hay quienes desde el interior se mudan allá, lo que generó este pequeño crecimiento, sobre todo en estos últimos años que hubo muchos inmigrantes que llegaron a la Ciudad de Buenos Aires. Pero muchos porteños deciden venir a vivir a la provincia de Buenos Aires porque hay una vida relativamente distinta, con más espacios verdes, más tranquila. Distinta. En la Provincia vive el 38,2% de la población del país y el distrito aporta el 35% del PBI, por ende necesitamos un mayor presupuesto.

Respecto a la polémica que surgió con las cifras de personas en situación de calle ¿Cómo se analiza esa situación?

–En este punto está bueno aclarar la metodología. Hasta el Censo 2010 la instrucción era que si un censista se encontraba durante su recorrido con una persona que estaba en situación de calle la censaba en el momento. Ahora hicimos toda una tarea previa, identificar zonas donde suele haber personas en situación de calle, y dos noches antes del 16 de mayo fuimos a buscarlas e identificarlas. Aquellas que pasaron esa misma noche en una institución, en un refugio o iglesia eran censadas por el operativo de viviendas colectivas que se hacía el día siguiente. Hasta ahora los datos que se publicaron son de las personas que se identificaron en la calle la noche del 16 de mayo, falta que incluyamos a las que pasaron esa misma noche en una institución. Los datos provisorios arrojaron alrededor de 960 en situación de calle, pero tengamos en cuenta que la noche del 16 de mayo fue una noche fría, es decir, muchas personas estaban resguardándose.

Tierra del Fuego, la número 1

Entre las provincias, la que más creció en estos diez años fue Tierra del Fuego con un aumento poblacional del 49,86%. Le sigue Neuquén con el 31,8% y en tercer lugar se encuentra San Luis, con el 25,1%.

Tierra del Fuego fue, a su vez, la que mayor porcentaje de censados digitales tuvo: un 20,5%. Equivale a más de 15.600 familias.

La Patagonia es la región con más crecimiento poblacional en la última década: Santa Cruz, por ejemplo, fue la cuarta que más subió, con el 21,7%. Luego recién aparecen dos del norte: Corrientes y Santiago del Estero. Córdoba, apenas por encima del 20%, lo atribuyó a una mayor población rural.

La que menos creció fue CABA (7,97%). En la provincia de Buenos Aires, la suba llegó al 12,44%, pero con una tasa inferior en el Gran Buenos Aires (9,59%) respecto a los partidos del llamado «interior bonaerense» (17,43​%).

Qué partidos bonaerenses son los más poblados

De los 135 partidos que componen la Provincia, los más poblados son La Matanza (1.837.774), La Plata (772.618) y Lomas de Zamora (694.330). En comparación al 2010, los departamentos que experimentaron un mayor crecimiento poblacional fueron San Vicente (66,4%), General Rodríguez (64,2%), Pinamar y Mar Chiquita (56,4% en ambos casos). En cambio, los partidos que menos crecieron fueron Lanús (0,6%), Tres Lomas (1,4%), Chascomús y Guaminí (1,5% en ambos casos). Esas diferencias se deberán traslucir en las próximas coparticipaciones, aunque las decisiones finales y negociaciones amagan con ser extensas y conflictivas.

Tiempo récord

Diego Rusansky destacó la celeridad en la entrega de los datos del Censo 2022, en comparación con ediciones anteriores. “Si todo sale como esperamos y los datos definitivos se publican en junio o julio, realmente sería un tiempo récord para resultados definitivos de un censo en Argentina, incluso teniendo en cuenta la región. Hay que tener en cuenta que los censos anteriores arrojaban los datos definitivos varios años después”, destacó el funcionario y recordó que en nuestro país hubo experiencias bastante complicadas durante los censos: “En 2001 previo a la crisis, con paros potentes y fuertes disturbios; en 2010 fue justo el fallecimiento de Néstor; el del 2020 estaba planificado para octubre de ese año y nos cayó una pandemia en el medio”.

Respecto a la experiencia del censo digital, Rusansky valoró esta nueva modalidad y afirmó que “aminoró mucho la carga de trabajo de los censistas, sin embargo generó muchas complicaciones para el análisis posterior. La demora en los datos provisorios estuvo asociada a eso, poder validar los datos digitales que es un laburo de hormiga, identificar uno a uno, pero que finalmente se pudieron saldar”.