Un equipo de investigadores de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata obtuvo la concesión del Ministerio de Antigüedades de Egipto para explorar la tumba de Amenmose, localizada en la ribera occidental de la actual Luxor, la antigua Tebas, Egipto.

La doctora Andrea Zingarelli, directora del proyecto y docente de la Facultad de Humanidades, aseguró que “esta tumba tiene más 3.500 años antigüedad y sus pinturas y relieves, hasta nuestra primera campaña en 2020, nunca fueron restaurados ni estudiados en profundidad”.

La tumba capilla del “trabajador de la necrópolis de Amón” Amenmose consta de dos salas y tiene forma de T. Actualmente, la entrada a la tumba es a través de un túnel y un agujero de 50 por 37 cm, desde una tumba vecina. Debido a esto, es necesario encontrar la entrada original para efectuar los trabajos de conservación.

Las ocho paredes de la tumba de Amenmose están pintadas con motivos figurativos, mientras que las jambas y el dintel de la entrada al pasaje y la pared sur de este último están talladas en bajo relieve. “Durante la primera campaña en el 2020, se realizó una evaluación de las condiciones generales, de sus pinturas y relieves, por un equipo interdisciplinario que incluía profesionales egipcios”, describió Zingarelli.

Foto: foto UNLP

“Los grupos de trabajo –continuó la especialista- tuvieron diferentes objetivos, con el fin de registrar descriptivamente y a través de fotografías, los diferentes niveles de daños en el monumento, con el fin de planificar acciones para preservar los muros y estructuras”.

La científica destacó que “los principales objetivos de esta campaña 2022 han sido desarrollar trabajos de conservación (identificar emergencias, informar acerca del control de la temperatura y la humedad, continuar con los trabajos de pre-consolidación y limpieza iniciados en la temporada 2020), continuar con la restauración de textos, la documentación de todo el monumento a través del dibujo epigráfico digital, medir y registrar la composición de la epigrafía y realizar un nuevo relevamiento fotográfico”.

Durante la campaña 2022 se completaron en un 90 % las tareas de pre-consolidación de áreas frágiles o vulnerables a desprenderse, tanto en la capa pictórica como en el soporte de piedra. Para continuar con los trabajos de limpieza, se aplicó limpieza mecánica en seco con esponjas Wishab® amarillas medianas y duras en áreas cubiertas de hollín y polvo en áreas específicas. “En general, el tratamiento tuvo resultados positivos. Los colores aparecen inmediatamente por ejemplo en el techo, y no será necesario probar la limpieza química. En la capa de hollín junto a la entrada original, aunque surjan algunos colores, el hollín restante se eliminará con la limpieza química en las próximas campañas”, adelantó la directora del proyecto.

Los textos jeroglíficos están pintados en azul o tallados y rellenos también con pigmento azul. Se ha trabajado en la identificación de los signos y los registros. Se ha avanzado en la identificación de frases y signos en la última campaña (2022) con la ayuda del programa Dstrecht y con luz ultravioleta. Por ejemplo, en una de las escenas de banquete, Amenmose, Henut y su pequeña hija se encuentran sentados frente a una mesa de ofrendas y el texto reza: “Que el corazón se alegre, al ver el lugar bello, al recibir ofrendas de comida en el interior de su capilla, con ofrendas de comida en tu mesa de ofrendas; trabajador de la necrópolis de Amón, Amenmose, justo de voz. Su esposa, la señora de la casa, Henut, justa de voz”.

Los dibujos digitales han sido corregidos y completados durante la campaña 2022. El trabajo se llevó a cabo en diferentes etapas. En primer lugar, se realizó la reconstrucción de cada pared a partir del registro fotográfico realizado en la campaña 2020 mediante el uso del software Adobe Photoshop. El método utilizado para cada una de las paredes y el techo de la tumba fue en secuencia de izquierda a derecha, superponiendo aproximadamente el 50% de cada pintura con la anterior.

Luego, se realizaron dibujos preliminares a través de un dibujo vectorial sobre la reconstrucción de la pared fotográfica en CorelDRAW 2020 que permite trazos seguros y definidos. Esta aplicación de dibujo digital se realiza rastreando los diferentes elementos (inscripciones y escenas en pintura y bajorrelieve) teniendo en cuenta sus contornos y detalles internos. En la tercera etapa de trabajo realizado in situ, fue posible corregir y completar aquellos sectores con buena definición y en buenas condiciones de conservación.

Según se informó, se hicieron copias de todas las paredes en papel tamaño A3 para ajustar y cotejar datos in situ y otras copias para distribuir al equipo de trabajo. La pre-consolidación y limpieza del monumento fueron documentadas en estos planos murales. También se realizaron copias sectorizadas de cada pared en papel A4 para optimizar los detalles para el registro de mediciones, conservación y epigrafía.

Durante la campaña 2022 se registraron las medidas de cada uno de los componentes figurativos y textuales del monumento. Las medidas de altura, anchura y longitud de cada una de las tipologías de forma, color y fondo de cada escena se basaron en las mediciones tomadas durante la temporada 2020. Se centraron en los componentes estructurales de las paredes, techos y soportes (jambas y dinteles). Este trabajo preliminar fue acompañado por la búsqueda de paralelismos iconográficos contemporáneos con la tumba de Amenmose, lo que permitiría llenar algunos de los vacíos y establecer una visión general del contenido de las diferentes escenas.

Se registró la composición iconográfica y epigráfica de casi todo el monumento. Se reconocieron motivos iconográficos particulares. A modo de ejemplo, en la escena del banquete algunos de los participantes se muestran rechazando las bebidas que les eran ofrecidas por los asistentes.

Amenmose no está solo en su tumba. Está representado con su esposa Henut, sus hijos y sus mascotas también. Su nombre fue borrado durante el período de Amarna, porque parte de su nombre es Amón y el dios Amón fue negado en ese período.

Foto: Gentileza UNLP

“En la campaña 2022 se encontraron restos de momias humanas y animales. Los restos humanos y animales fueron fotografiados y dejados in situ. Todavía no tenemos suficiente información para poder establecer que se trata de los restos de Amenmose o su familia. Esperamos en la próxima campaña a través de estudios específicos contar con mayores precisiones” agregó la investigadora.

La Doctora Zingarelli concluyó: “El principal objetivo para la próxima campaña prevista para fines de este año, es excavar y encontrar la entrada original que se encuentra bajo unos cinco metros de sedimentos y escombros desde el siglo XIX. La entrada principal a la tumba debe abrirse para que podamos ingresar fácilmente una serie de máquinas y accesorios para los trabajos de restauración debido a la dificultad de completar el trabajo a través del ingreso actual por el pequeño hueco”.

Antes de que se inicien los trabajos de excavación para monitorear la estabilidad de la tumba se realizaron “tests de yeso para monitorear posibles movimientos de la fractura presente en el techo, arrojando resultados positivos. Dado que no se encontraron grietas en los tests, después de dos años, se concluye que no hubo movimientos que pudieran ser peligrosos para la estabilidad de la tumba”.

“No se podrían completar los trabajos de restauración si no se abre la entrada principal de la tumba, debido a que los disolventes orgánicos requieren un ambiente con ventilación y una adecuada temperatura y humedad relativa, que brinde seguridad al equipo de trabajo al crear un ambiente seguro de trabajo”, advirtió la investigadora.

La especialista sostuvo que el proyecto argentino, que se viene desarrollando desde 2019, “contribuye a la conservación de un sitio de valor patrimonial mundial; de acuerdo a la convención de la UNESCO de 1979, que incluye a Tebas y sus necrópolis entre los sitios declarados patrimonio de la humanidad”.

El equipo de trabajo dirigido por la científica de la UNLP, está integrado por otros investigadores y una conservadora de esa Casa de Altos Estudios, investigadoras de la Universidad Nacional de Córdoba, de la Universidad Nacional de Tucumán, de la Universidad de Buenos Aires y de CONICET.

Esta pequeña tumba recibió en el siglo XIX la atención de Champollion y Wilkinson quienes registraron muchos de sus detalles. En los 80 del siglo pasado una misión de la Universidad de Waseda (Japón) realizó un relevamiento y publicó los resultados en japonés en el 2003.