La pandemia es una carrera de postas. El nuevo tramo se compone de un mix de amesetamiento de casos (y baja en varios distritos), la vacunación que sigue su marcha, y un nuevo protocolo que hace más amplia la categoría de caso positivo confirmado sin necesidad de hisoparse. En ese marco, con un promedio alto de infectados por día, una población mayormente inmunizada y la ocupación de terapias que no crece como en olas anteriores, surge el debate entre autoridades y especialistas: ¿sigue siendo relevante el conteo diario de casos?
El puntapié a nivel mundial lo dio España, donde hace dos semanas el presidente Pedro Sánchez planteó dejar de contarlos para empezar a tratar al Covid–19 como una “enfermedad endémica”, similar a la gripe. A nivel local, el primer funcionario que habló del tema fue el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak: “En este contexto, deja de tener tanta importancia tener el diagnóstico de cada uno de los casos; lo importante es encontrar los graves a tiempo para que puedan tener una conducta terapéutica de mayor eficacia”. Y nombró al suero de plasma convaleciente y a medicamentos antivirales como herramientas claves para tratar a pacientes graves en los primeros días. “El eje principal es poder encontrar los casos graves para que evolucionen a tiempo y no tanto contar los casos día a día como pasaba antes cuando había una correlación directa entre los infectados y los internados”.

Criterios
“Esta ola tiene una dinámica muy diferente y exige que tomemos decisiones oportunamente”. La declaración de la ministra de Salud de Nación, Carla Vizzotti, ocurrió el viernes, tras la reunión del Consejo Federal de Salud, donde consensuaron una “actualización del criterio clínico y epidemiológico para la confirmación de casos de Covid–19”. Ahora, una persona podrá ser considerada caso positivo (aunque no se haya hisopado) si fue contacto estrecho con un caso confirmado en los últimos 10 días; si participó de un evento o espacio social/laboral en el cual hayan habido al menos 3 positivos; si reside en una zona con muy alta incidencia (superior a 500 casos cada 100 mil habitantes en los últimos 14 días) y si presenta dos o más síntomas. La decisión generó críticas en algunos especialistas. «Hoy hay tres veces más positivos de los que figuran en los registros a partir de los testeos y creo que esta nueva modalidad puede generar un subregistro mayor «, declaró el jefe del servicio de Infectología del Hospital Álvarez de CABA, Arnaldo Casiró.
Eso es seguro: hay más positivos de los que se cuentan. Distritos como CABA y Córdoba (tal como lo informó Tiempo el domingo pasado) suben al sistema nacional de datos solamente los confirmados, por lo que la positividad escala. En este marco, el único relevamiento fidedigno es el de las camas ocupadas de terapia (UTI): es el que refleja el nivel de gravedad que pueda tener (o no) esta tercera ola.
El infectólogo del Hospital Muñiz Tomás Orduna, asesor del gobierno, consideró que “vamos seguramente en camino” a suspender el conteo de casos diarios. En la próxima etapa –auguró– «se van a testear aquellos que requieran internación o tengan factores de riesgo para cuadros graves, como se hace con la gripe”. Y agregó: «Basta de ir a hacer filas para un paciente que tiene dolor de garganta y cuatro mocos, mandarlo a hacer una fila de tres o cuatro horas, cargarlo con ansiedad y cargar al sistema de salud».
En diálogo con este diario, el investigador del Conicet y exdecano de Exactas de la UBA, Jorge Aliaga, que releva diariamente los datos de la pandemia, aseguró que “tener una información fidedigna de los casos que tenemos, ayuda. Porque la incidencia es un factor relevante. Te dice cuántos confirmados cada cien mil habitantes tuviste cada 14 días. En este momento a nivel nacional tenemos incidencia de 3000, y eso que tenemos una positividad mayor del 70 por ciento. Eso quiere decir que en un grupo de cien personas hubo tres que estadísticamente se contagiaron en los últimos 14 días”.
“Eso es el riesgo de contagiarte, que es alto. Ahora, el riesgo de fallecer no es el mismo de antes –añade–. Y no es tanto que dejó de ser relevante contar, sino que es muy difícil hacerlo porque hay muchísimos casos todos juntos a partir de Ómicron, y muchos asintomáticos. Si mirás la curva de CABA está plana, eso es porque el sistema está saturado y no hay más testeos. Si los hubiera, seguramente los casos subirían y la positividad bajaría”. Y concluye con otro factor: “También desde el punto de vista de los Estados, si no se habla de tantos casos diarios, la gente sigue con sus vidas, teniendo en cuenta además que probablemente la suba de muertos sea a fin de mes, y luego empiece a bajar”. «

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Bajan los contagios y aumenta la vacunación

El jueves, Carla Vizzotti informó que esta semana se registró, por primera vez, “un descenso en el número de casos”. En el AMBA, por ejemplo, la caída fue del 18 por ciento. En los últimos ocho días, Córdoba pasó de 2780 casos cada 100.000 habitantes a 1715 casos. En la tercera ola hay casi diez veces menos de fallecidos que en la segunda, con tres veces más cantidad de casos. La clave es la vacunación.

Tras la reunión del Consejo Federal de Salud, la ministra destacó todas las acciones realizadas por las jurisdicciones para acercar la vacuna a la población; las actividades extramuro, la vacunación en playas, en eventos, en colonias, durante la noche: “Realmente hay muchísima proactividad y una aceptación muy grande por parte de la población y eso es algo que tenemos que poner en valor y, por supuesto, sostener para avanzar rápidamente con los que nos quedan”. El 86,8% de la población inició su esquema, el 75% lo completó y el 22,7% tiene tres dosis. En mayores de 18 años, el 95,2% comenzó su esquema y el 85,9% tiene dos dosis. En adolescentes de entre 12 y 17 años: el 85,9% se dio al menos una dosis; y en niñas y niños de entre 3 y 11 años el 69,9% inició su esquema y el 46,7% lo completó.