“Esta condena que tiene que servir como ejemplo para que no haya más impunidad en casos de violencia institucional”, expresó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación tras la condena a prisión perpetua al ex comisario Héctor Amarilla, por haber asesinado a Nicolás Vázquez, de 18 años, en 2013 en Lanús.

La Secretaría participó como observadora durante el proceso judicial acompañando a la familia de la víctima. Tras más de ocho años de lucha, hubo llanto y abrazos entre familiares y amigos al conocer la sentencia, dictada este miércoles por el Tribunal Oral Criminal 3 de Lomas de Zamora.

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Amarilla, entonces titular de la comisaría segunda de Lanús, mató de un tiro a Vázquez el 25 de septiembre de 2013 en la esquina de 9 de Julio y Oncativo. Acusaba al joven de querer robar una camiseta de fútbol de un comercio en el que cumplía funciones de seguridad privada. Salió a perseguirlo y lo ejecutó.

Luego intentó montar una escena: plantó un arma y se disparó para simular un enfrentamiento que no existió. Sin embargo, a lo largo del primer año se dio por cierta su versión. Recién después, con el cambio de fiscal, la justicia trató el hecho como un episodio de gatillo fácil. Pero cuando Nicolás Kazewsky, fiscal de la UFI 8 de Lomas de Zamora, ordenó la detención y el juez de Garantías 3 de Lomas de Zamora avaló la medida, el ex comisario ya no estaba en su casa.

Durante la investigación judicial escapó y permaneció cinco años prófugo, pese a figurar en la lista de personas más buscadas del Ministerio de Seguridad de la Nación y por el que se llegó a ofrecer una recompensa de 500.000 pesos. Finalmente, fue detenido en 2019: se había ido del país y fue capturado al regresar para visitar a un nieto recién nacido.

El juicio sufrió varias postergaciones, hasta que por fin se concretó. Tanto la Fiscalía –representada por Viviana Giorgi-, como la abogada Marina Pirro, por parte de la familia de la víctima, solicitaron la pena máxima para Amarilla, imputado por el delito de «homicidio doblemente agravado por alevosía y por su condición de funcionario policial».