Mientras la ministra Soledad Acuña sigue endureciendo su discurso contra las y los trabajadores de la educación, ahora por el lenguaje inclusivo, la comunidad educativa le responde con varias denuncias. Al inicio de esta semana, la decisión del gobierno porteño de prohibir el lenguaje no sexista en las escuelas porteñas provocó los primeros amparos en su contra. Se trata de presentaciones que comenzaron a surgir cuando Acuña amenazó con sancionar a las y los docentes que no cumplan con su resolución.

La legisladora del Frente de Todos, Laura Velasco, junto a la Coordinadora Argentina por los Derechos Humanos (CADH), realizaron un amparo colectivo en contra de la prohibición con el fin de proteger los derechos de quienes integran la comunidad educativa, en lo relativo al derecho a la Identidad y a la Educación, en especial a la Educación Sexual Integral, a la Igualdad y a la No Discriminación: “Se pretende a través de una prohibición cambiar un fracaso educativo que no tiene que ver con la visibilidad de identidades de género sino con el sistema que el GCBA tiene en materia educativa”, declara el texto.

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Este miércoles llegó al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), la primera denuncia sobre este tema por parte de trabajadores y trabajadoras de una escuela pública de la Ciudad de Buenos Aires. “Las y los alumnos no entienden por qué les prohíben hablar en inclusivo, pero eso provocó una reacción contraria y ahora lo usan más que antes”, afirma a Tiempo Rosario Zerda, profesora de matemática y coordinadora del equipo de Educación Sexual Integral (ESI) del Polo Mugica. “Este decreto de Soledad Acuña viola la Ley de Identidad de Género, va en contra del artículo 1 inciso A y del inciso C; del artículo 12 que es el “trato digno”, y del artículo trece que es la aplicación de ésta Ley”, agrega.

Una de las presentaciones ante INADI

En las últimas horas la ministra Acuña volvió a manifestarse sobre la decisión: «En mi caso, por una cuestión de época, no me siento identificada cuando dicen ‘los ministros de Larreta’. Siento que no me nombran a mí y mis colegas mujeres”, y en la misma frase aseguró que “hay formas de decirlo sin usar el masculino genérico y sin decir ‘ministres’. Decir, por ejemplo, el equipo de gobierno”.

Para las y los trabajadores de la Educación que presentaron la denuncia ante el INADI, un acto de discriminación contra aquellas personas que no se sienten identificadas con ambos géneros y que se autoperciben como una persona no binaria, pero al mismo tiempo Acuña propone invisibilizar al resto de las diversidades.

“Es por eso que a la ministra la denunciamos por discriminación a las diversidades, porque éstas prohibiciones nos llevan a las épocas más oscuras de nuestro país”, suma la profesora de la escuela Mugica y destaca: “hoy les dije a mis alumnos que me retiraba un rato más temprano para venir al INADI y me preguntaron ‘por qué alguien quiere prohibir un lenguaje, por qué hacen eso, si además nosotros no lo utilizamos todo el tiempo’. Acuña le echa la culpa de los malos resultados de las últimas evaluaciones al lenguaje inclusivo, y no tiene en cuenta que los dos años que estuvimos en pandemia ella no envió una sola notebook para que los chicos puedan tener clases virtuales, ni habilitaron el wifi en los barrios populares”.

Rosario Zerda y Walter Larrea. Dos de los firmantes de la denuncia contra Acuña y Larreta

Múltiples denuncias en INADI

De acuerdo con la Ley 23.592 y la normativa vigente en nuestro país, se entiende por discriminación «toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos arbitrarios y que tenga por objeto o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, un tratado o una ley», subraya el Instituto.

Si bien esta fue la primera denuncia contra la ministra Soledad Acuña y Rodríguez Larreta en el INADI, motorizada por las y los trabajadores de un establecimiento educativo, “desde el organismo me dijeron que muchas otras llegaron de manera independiente y que lo hicieron vía la página web del organismo en el sector de Asistencia a la víctima de discriminación‘ y llenando el formulario digital de denuncias por discriminación«, cuenta a este medio Walter Larrea, trabajador de la educación del Polo Mugica y uno de los firmantes de la denuncia presentada en el INADI.

“Porque todos y todas coincidimos que estas agresiones de Soledad Acuña es otra avanzada de la ministra contra el conjunto de los docentes”, agrega: “La ministra Acuña tiene tres objetivos claros: Ir en contra del Estatuto docente, en contra de los profesorados, y contra los sindicatos de maestras y maestros. Por eso somos víctimas constantemente de sus ataques”, remata.