En los últimos días, acontecieron una seguidilla de situaciones preocupantes, o que deberían preocupar a gran parte de la sociedad y a quienes defienden el Estado de derecho. Desde Mamá Cultiva denuncian que, varios de sus posteos, no podían ser visualizados en las redes sociales porque, según la empresa Meta, infringían normas comunitarias.

Meta es un conglomerado norteamericano de tecnología y redes sociales con sede en California. Es la empresa de Mark Zuckerberg que contiene a las redes de Facebook e Instagram, y al servicio de mensajería de WhatsApp, entre otros productos y servicios. Como toda empresa digital tiene sus propias reglas unilaterales pero, muchas de ellas, van en contra de legislaciones nacionales en diferentes países, y esto genera graves inconvenientes legales, porque una empresa, cualquiera sea, no está por encima de las leyes locales. En simples palabras: estas empresas deben respetar la soberanía nacional de cualquier Estado.  

¿Qué es y qué hace Mama Cultiva?

Mamá Cultiva es una ONG sin fines de lucro, con perspectiva de género y diversidad, que impulsa el cultivo de cannabis para la salud, así como la soberanía sanitaria y la autodeterminación. Su objetivo principal, es “capacitar, acompañar y brindar contención a personas que necesitan cannabis para la salud en el proceso de conocer y utilizar la planta”. Situaciones que están habilitadas en la legislación de nuestro país.

“Según el algoritmo de la empresa, algunos de nuestros links infringen normas comunitarias entre un listado que incluye ‘instigar al terrorismo’ y ‘sustancias ilegales’ entre otras; pero ese listado no especifica qué normas infringimos para anularnos los links”, cuenta a Tiempo Gabriela Cancellaro, integrante de Mama Cultiva Argentina.

En los diferentes posteos que publica la ONG, difunden los talleres que ofrecen, la página web de la organización, y la tienda de productos que es primordial para la autogestión de Mamá Cultiva. “Nos prohíben publicar esta información y que encima no aclaran el por qué. Ponen que infringen normas y cuando cuestionamos qué normas infringen te responden que ‘es información privada de la plataforma’. Entonces se vuelve una situación que no podemos resolver”, agrega Cancellaro.

En nuestro país, la Ley 27.350, regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta cannabis y sus derivados. Entre otros puntos, crea el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN). Allí se inscriben pacientes que tenga indicación médica, para poder acceder a la planta de Cannabis y sus derivados, como tratamiento medicinal, terapéutico o paliativo del dolor, al mismo tiempo que también pueden inscribirse “para obtener la autorización de cultivo para sí, a través de un o una familiar, una tercera persona o una organización civil”.

“Nosotras ahora tenemos las cuentas habilitadas, pero antes nos ha pasado que nos dieron de baja las redes, y entonces lo tenemos que levantar de nuevo. Pero hay un problema, cuando Meta baja las cuentas uno queda observado y te manda al fondo del algoritmo, una especie de castigo. Entonces dejamos de aparecer en los fedd de las personas que nos siguen porque la empresa considera que algo infringimos aunque nunca te informan qué”, suma la integrante de Mamá Cultiva.

Esto pone al descubierto varias situaciones que afectan la libertad de expresión en una temática que está habilitada en la legislación Argentina. La ONG no solamente se encarga de difundir cursos de capacitación y diplomaturas habilitadas por Nación y hasta cuenta con un stand en Tecnópolis: “¿Querés saber más sobre #cannabis terapéutico? Este domingo 17:30hs y 19hs en nuestro espacio #PIBS en @TecnopolisArg @MamaCultivaArg estará a cargo de un taller acerca de usos y propiedades de esta planta, planificación del cultivo y germinación. Entrada libre y gratuita”, invita el ministerio de Salud de la Nación en sus redes sociales.

La censura sobre cultivadores y Bancos de semillas.

Pero el bloqueo de información y la baja de cuentas, no apunta solamente sobre la ONG Mamá Cultiva, otras  organizaciones, cultivadores, y Bancos de semillas, también habilitados por la legislación nacional, sufrieron el mismo destino. Facundo Meligene es cultivador desde el año 1994 y en los últimos años lanzó Sweed Lab, el primer Banco de semillas de cannabis legal de Argentina, habilitado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Este instituto, tiene por objetivo “promover una eficiente actividad de producción y comercialización de semillas, asegurar al productor agrario la identidad y calidad de la simiente que adquieren y proteger la propiedad de las creaciones fitogenéticas”, destaca la información oficial.

“En reiteradas ocasiones me bajaron la cuenta oficial. La primera vez nos censuraron la que tenía 9 mil seguidores, creé otra y volvieron a bloquearla con 14 mil seguidores, y una tercera que llegó a tener 23 mil seguidores también me la bajaron. El colmo es que, hasta me bloquearon mi cuenta personal que ni siquiera la uso”, cuenta Facundo Meligene a Tiempo. Inmediatamente realizó todos los trámites correspondientes, llenó varios formularios y respondió los diferentes cuestionarios solicitados por la empresa META, pero nunca le devolvieron la cuenta de Instagram con 23 mil seguidores.

“Tengo una variedad de semillas habilitadas para la comercialización, es totalmente legal lo que hago, tuve un stand en la expocannabis lo cual me ayudó muchísimo. Y lo único que hacíamos desde nuestra cuenta de Instagram era mostrar las plantas, las cruzas que realizamos, reposteaba historias de cultivadores de todo el país, no vendía absolutamente nada por Instagram, jamás lo hice por esa red social”, agrega. Actualmente el Banco de semillas utiliza la cuenta @sweedlabargentina, pero con el temor que META la vuelva a censurar. “En cualquier momento me la bajan como hicieron siempre, es totalmente injusto e ilegal lo que hacen”, termina Meligene.