El 82% de los internados con Covid-19 en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de la Provincia de Buenos Aires no está vacunado: así lo reveló un informe del Ministerio de Salud bonaerense que analizó el «riesgo relativo» de contraer la enfermedad y de transitar un cuadro grave entre los inmunizados con dos dosis y aquellos que no se vacunaron. ¿El resultado? Los no vacunados tienen casi 19 posibilidades más de terminar internados en terapia.

El estudio, al que accedió Tiempo, tomó los pacientes con Coronavirus internados entre la semana del 24 octubre y la del 19 de diciembre. Y comparó entre quienes tenían el esquema completo de dos dosis y los que no se habían inoculado. En el relevamiento de Salud, sobre 224 internaciones, 184 correspondieron a pacientes no vacunados, 38 se aplicaron dos dosis (pacientes con comorbilidades y/o de avanzada edad) y hubo dos con una sola dosis: eso significa que, sobre el total de quienes requirieron UCI, el 82% no recibió ninguna vacuna contra el Covid.

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Las conclusiones ratifican lo que tanto el gobierno como los especialistas vienen aseverando desde hace tiempo acerca de la importancia de vacunarse, especialmente frente a las nuevas cepas. Las vacunas no impiden en todos los casos el contagio, pero sí previenen cuadros graves. El informe lo demuestra con números: resalta que los no vacunados tienen 1,7 veces más chances de enfermarse de Coronavirus que el resto de la población vacunada. En caso de contagios, los no vacunados tienen 10,9 veces más riesgo de ser internados en terapia intensiva que aquellas personas inmunizadas que también contrajeron la enfermedad. El tercer dato toma la población general: en ese grupo, quienes no se vacunaron contra el Coronavirus tienen 18,8 veces más riesgo de ser internados en UCI por un cuadro grave, que aquellos vacunados.

«La diferencia en los contagios y las internaciones entre las personas vacunadas y no vacunadas es abismal. Quienes no están inmunizados tienen 1,7 veces más chances de contagiarse y 18,8 veces más de que su cuadro sea grave», destacó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, en su cuenta de Twitter. «¡Hay que vacunarse! Sus efectos son innegables», agregó.

Frente a la suba de contagios y la llegada de la variante Ómicron al país (que ya representa al menos el 15% de los contagios diarios, el resto todo Delta), el foco del gobierno provincial y el nacional está puesto hoy en los no vacunados.

Buenos Aires cumplió el miércoles un año del inicio de la campaña Vacunate. Hasta el 31 de diciembre, se aplicaron casi 30 millones de vacunas: 14.848.759 de primeras dosis, 12.759.543 segundas y 2.137.415 terceras dosis o de refuerzo, según los datos oficiales. Pero aún hay 2.089.216 bonaerenses que no concurrieron a completar el esquema, pese a que rige vacuna libre y no hay que sacar turno. La mayoría jóvenes (que protagonizan gran parte de los contagios), y la franja etaria de los menores, cuyos casos graves están en aumento, como lo advirtieron en el Hospital de Niños de Córdoba y en el Garrahan. Hacia esos 2 millones sin inmunizar apuntan las medidas actuales, cuya campaña de concientización alterna la difusión de datos que comprueben la eficacia real de las vacunas, y las restricciones sociales para no vacunados.

El emblema de esa estrategia es el pase sanitario, que en la Provincia comenzó a regir el 21 de diciembre, diez días antes que en Nación. Esto implica que los mayores de 13 años se deben acreditar –con el certificado o tarjeta de vacunación o las apps Vacunate o Cuidar– al menos dos dosis de la vacuna para poder asistir a las actividades que pueden presentar mayor riesgo epidemiológico.

Pasada más de una semana de su implementación, la medida tuvo un resultado muy positivo: desde el 21 de diciembre hasta fin de año el ritmo de vacunación se incrementó hasta llegar a las 160 mil aplicaciones por día. Antes del pase ese número oscilaba entre 55 mil y 85 mil. Según precisaron desde la cartera sanitaria, entre el 21 y el 30 de diciembre se aplicaron 183.893 primeras dosis y 289.272 segundas dosis: más de 473 mil vacunas en diez días, sin contar las de refuerzo. Desde el 30 de diciembre, la tercera dosis ya es libre para mayores de 60 años, las y los trabajadores de la salud e inmunodeprimidos.

El pase sanitario no está planteado para entrar a las playas pero sí se exige para ingresar a actividades en espacios cerrados o a eventos masivos. Para facilitar el acceso de quienes no se vacunaron, el gobierno anunció que los turistas –tengan o no domicilio en Provincia– podrán acercarse a cualquier posta de vacunación y completar su esquema para acreditar el pase. 


Las vacunas funcionan

El último jueves Provincia informó 17.759 nuevos casos. Una semana antes habían sido 4109. Lo positivo es que en ese lapso (si bien los contagios suelen tardar diez días en impactar en camas) menos de 40 bonaerenses terminaron en una UCI.

La Ciudad de Buenos Aires está demorando apenas cuatro días en duplicar sus casos. Es la jurisdicción con mayor tasa de contagiados y fallecidos por Covid-19. Pero es también un distrito exponente de cómo las vacunas funcionan. Así lo reflejó en gráficos el bioquímico y analista de datos Santiago Olszevicki, a través de sus redes: hoy los contagios en CABA casi duplican al pico de la segunda ola, pero en aquella oportunidad hubo 300 personas internadas en terapia y hoy solo 40. En la ola anterior se llegó a 354 pacientes con respirador. Por el momento, actualmente se registran once. «Las estadísticas de CABA marcan muchísimos casos, tantos que la ola anterior parece casi una meseta –apuntó Olszevicki–. Pero los datos que importan posvacuna son otros: las camas de terapia intensiva y los pacientes con respirador en ellas están lejísimo de los valores que vimos antes».  «