En el reporte matutino del Ministerio de Salud sobre la pandemia del COVID-19 se informó que el total de casos confirmados en Argentina es de 39.570, de los cuales 980 fallecieron, se sumaron dos muertes desde el viernes a la noche. Respecto a los casos confirmados, 1.044 (2,6%) son importados, 15.003 (37,9%) son contactos estrechos, 16.383 (41,4%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.

Las dos nuevas muertes corresponden a dos hombres, uno de 70 años, de Chaco; y el segundo de 93 años, de la Ciudad de Buenos Aires. A la fecha, el total de altas es de 12.206 personas. El viernes se realizaron 8.625 nuevas muestras y desde el inicio del brote ya suman 273.229 pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 6.021,3 muestras por millón de habitantes. Las principales franjas etarias afectadas de los casos registrados corresponden a personas de entre 20 y 59 años, siendo la edad promedio de 36 años.

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Por otra parte, el médico del equipo presidencial Luis Cámera aseguró en declaraciones a la radio El Destape que «el número de camas a nivel nacional va a ser suficiente, el problema es el AMBA».

Cámera aseguró que “el gobierno está muy preocupado con los números y que pueda no haber camas de terapia intensiva necesarias» y que «la ocupación de camas puede primar tanto o más que el índice de contagiosidad».

En ese sentido, dio cuenta de que el año pasado a esta altura estaban “todas las camas llenas por las enfermedades del invierno» ya que «entre estas dos semanas de junio y las primeras de julio son los más complicados de las enfermedades respiratorias».

Si a la fecha hay menos casos de estas enfermedades, explicó Cámera, se debe a todas las medidas de protección del coronavirus que “hicieron que los virus clásicos no aparecieran tanto». Esta situación hace que “haya más camas de terapia libres que el año pasado, pero las proyecciones que hacen los epidemiólogos preocupan».

Asimismo, Cámera remarcó que «un regreso a fase 1 por diez a quince días puede ser una técnica para reducir la ocupación de camas de terapia intensiva»  y volvió a señalar que las próximas semanas serán clave en ese sentido.