La avidez por viajar que dejó la primera etapa de la pandemia se tradujo en un desenfreno por salir de las grandes urbes apenas fuera posible. Desde la Ciudad de Buenos Aires, las localidades bonaerenses ubicadas en un radio de cien kilómetros se convirtieron en los primeros destinos para calmar ese deseo. Por cercanía pero también por ofrecer naturaleza, tranquilidad y aire libre, tan preciados (y necesarios) en esta era. El fenómeno se potenció de cara a una temporada que promete batir todos los récords y está generando algunas postales impensadas, como largas filas para entrar a restaurantes de pueblitos de pocos habitantes. San Antonio de Areco, Lobos, Mercedes, Chascomús, Capilla del Señor, General Belgrano y tantos otros comparten con los grandes destinos como Mar del Plata o Córdoba el tenso equilibrio entre un éxito de reservas arrasador y una situación epidemiológica alarmante.

El contexto modificó estos destinos, sin que pierdan sus encantos tradicionales. “Lo que cambió en el perfil del turista es la búsqueda de casas quintas. Era algo que existía en la pre-pandemia, pero no lo teníamos incorporado como parte de la oferta de alojamiento. A partir de 2020 abrimos un registro de casas quintas porque es el alojamiento que más se busca. Tiene que ver con buscar un lugar sin contacto con mucha gente que tenga todos los servicios. Y por lo general tienen pileta, parrilla. Salen a hacer las compras y vuelven”, dice el director de Turismo de Lobos, Ignacio Suárez Burghiani. En materia de alojamientos, también está creciendo el glamping, combinación de camping con glamour. “La opción de mayor categoría tiene cama y mobiliario dentro de la carpa, en la costa de la laguna. Está creciendo bastante como propuesta novedosa”.

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En Lobos, igual que en todos los destinos de cercanía, proliferan las actividades al aire libre. A las típicas visitas guiadas al casco histórico y las caminatas con avistaje de aves, se sumaron alternativas como un circuito de plantas nativas que incluye la experiencia de hacer plantaciones, y los encuentros de astroturismo: charlas de astronomía, de noche y a orillas de la laguna, para aprender sobre constelaciones, conocer leyendas y ver el sistema solar con esferas de luces Led. “Empezó como una propuesta de un aficionado a la astronomía y hoy ya es parte de la agenda”, cuenta Burghiani.

Verde, deporte y tradición

“Por turismo de cercanía, tuvimos más turismo que el habitual en esta temporada. Priorizamos las visitas al aire libre, por la rivera, la costanera, y ahora incluimos una reserva natural que creamos el año pasado, con visitas guiadas todos los domingos”, comenta Nora Lema, responsable de Turismo en San Antonio de Areco. La Reserva Natural Parque Criollo fue creada en 2020 y busca regenerar el ecosistema pampeano original, con la vegetación nativa y fauna característica de la zona.

El aire libre continúa al final del día, gracias a las “noches de bares” todos los sábados, con mesas en las calles y música en vivo. Los domingos hay “bailecitos al aire libre”, con la actuación de músicos locales. Areco, junto a los pueblos de alrededor como Duggan y Villa Lía, siempre estuvieron entre los destinos de cercanía más buscados para habitantes del AMBA. Algunas opciones se readaptaron en tiempos pandémicos: las estancias, que solían apuntar al turista extranjero, ahora ofrecen días de campo para visitantes locales.

“Por la pandemia, estos lugares son beneficiados. Lo que para nosotros es algo cotidiano, lo vienen a buscar: la tranquilidad, la naturaleza. Es lo que todos nos dicen. La temporada pasada, que parecía que iba a ser mala, estuvo lleno. Ahora tenemos un mes y medio para adelante todo ocupado en hoteles y cabañas”, destaca Martín Neira, director de Turismo de General Belgrano, a orillas del Río Salado y a hora y media de la Ciudad de Buenos Aires. Las aguas termales y el “Bosque Encantado” –una reserva con añosos robles, magnolias, laureles, acacias, eucaliptos y otras plantas exóticas centenarias– forman parte de sus atractivos.

Chascomús, otro de los destinos tradicionales de cercanía, registró un cambio en los hábitos de sus visitantes a partir de 2020. “Aumentó la cantidad de días y pernocte”, explica Soledad Marconi, referente local de Turismo. «Además creció todo lo que tiene que ver con el deporte”. Caminatas, carreras (como una de aguas abiertas, en la emblemática laguna), cicloturismo y ecoturismo forman parte de las iniciativas que se potenciaron en el último tiempo. Sin que pierda protagonismo la Historia: en los espacios tradicionales de la ciudad, actores y actrices representan los hechos clave del pasado local. 

Con cautela

En Chascomús, después de una ocupación del 90% el fin de semana de Año Nuevo, hay una reserva del 60% para esta primera quincena de enero. “Algunas se van cayendo por covid. Pero llega el fin de semana y se ocupan nuevamente. Creo que le está pasando a todos los destinos”, apunta Marconi. “En estos dos días se triplicaron los contagios, se tomó la decisión de todo lo que tenga que ver con eventos no realizarlo”, anuncia Martín Boragno, responsable de Turismo en Mercedes. La situación se analiza día a día, para definir qué propuestas abrir y cuáles cancelar. “El eslogan nuestro es ‘En Mercedes siempre hay algo para hacer’. Pero los vecinos están pidiendo en redes y en el cara a cara que tratemos de no hacer cosas hasta el pico de la situación epidemiológica. Solo hay una persona grave en terapia intensiva, alguien sin vacunas. El sistema sanitario está bien pero con mucha tensión en los cuatro centros de testeo”.

Su par de Exaltación de la Cruz, Roberto Simonetti, coincide. “Al estar dentro de un radio de cercanía del principal centro emisor (CABA), recibimos mucha más gente en relación a la pre pandemia. Estamos al borde de la saturación de servicios. La temporada la tenemos prevendida y va a ser un éxito desde lo económico, siempre y cuando haya condiciones de realización desde lo epidemiológico”.

“Acá nunca había que hacer cola en restaurantes, pero en los fines de semana ahora sí”, contrasta Simonetti. Describe un “estallido” en la demanda de chacras y casas quinta. Incluso, pobladores locales dejaron sus casas para rentarlas. “Hay una demanda insatisfecha en la región. Es un fenómeno que nos está pasando a todos los lugares en el radio de los cien kilómetros de Capital. Hay destinos que siguen haciendo promociones, nosotros para este fin de semana cancelamos todas las actividades municipales. No podemos convocar gente por el nivel de contagios. Las áreas de turismo tenemos que evitar que se nos vea como el agente provocador de esta nueva ola. Es un aprendizaje cotidiano, esto no estaba previsto en ninguna teoría de desarrollo turístico. La pandemia marca el reloj de la actividad”.

Atractivos para todos los gustos

Puerto Aventura. Toboganes acuáticos de distintos tamaños forman un complejo recreativo frente a la laguna de Chascomús. Suele recibir contingentes de estudiantes, pero desde fines de diciembre abrió también al resto del público. Tiene juegos, piletas y propuestas para pasar el día. Incluye inflables, cancha de beach voley, rapel, tirolesa y metegol humano.

Tren Turístico. Mercedes se prepara para contar con un nuevo atractivo, que esperan sea un “punto de inflexión”. El Tren Turístico, el primero en la provincia, unirá la ciudad con Tomás Jofré, pasando por Altamira. “Se terminó de poner en valor la traza de vías y se está trabajando con Trenes Argentinos en el material rodante. Está muy avanzado. Calculamos que el segundo semestre del año vamos a estar haciendo las primeras acciones”, dijo el director de Turismo, Martín Boragno.

Punto de Remo. En San Antonio de Areco, a menos de una hora y media de Capital Federal a través de la Ruta Nacional N° 8, a las caminatas por su casco histórico y comidas en bodegones antiguos se les suman actividades acuáticas que incluyen las salidas guiadas en kayak desde el Punto de Remo, en el Puente Viejo. Hay travesías de dos horas, de medio día o de día entero. También ofrecen excursiones en noches de luna llena. Siempre con reserva y con charlas previas de capacitación y seguridad.

Turismo sustentable

Las inundaciones en torno al Río Salado a principios de los ’90 arruinaron un criadero de ranas de la zona de General Belgrano. El dueño tuvo que dejar el lugar, que permaneció abandonado por años. Hasta que hace una década, su hija decidió reciclarlo. Así nació Puilquen, un emprendimiento de turismo sustentable y solidario, que incluye camping, huerta orgánica y granja ecológica, y sirve de sustento a una asociación civil abocada a la educación ambiental. “Esta temporada viene muy bien, con muchas reservas. La gente está eligiendo lugares que estén cerca de Buenos Aires y al aire libre. Estamos en un predio de diez hectáreas, con dos de bosque. Vienen familias con chicos buscando verde, conectarse con la naturaleza. Tenemos animales, paseo de plantas, huerta”, enumera Pablo Bagato, al frente de Puilquen Posada de Campo. “Si bien recién empieza, percibimos que la gente está más relajada y más segura con la vacunación”, contrasta con la primera etapa de la pandemia.

El lugar incluye la primera “Ecoludoteca” bonaerense, un espacio lúdico en un prototipo de casa sustentable, con juegos de mesa, biblioteca temática, instrumentos musicales reciclados. La granja educativa fue reconocida por el programa Pro-Huerta del Inta como un espacio demostrativo sobre la biodiversidad en la producción y la aplicación de energías alternativas.

Pulperías: cuando lo gastronómico comparte lugar con la historia

La de Cacho Di Catarina y La Blanqueada son dos de las más emblemáticas pulperías de la provincia. En Mercedes la primera y en San Antonio de Areco la segunda, forman parte de los atractivos históricos de estos destinos de cercanía. Por sus propuestas gastronómicas pero también por invitar a sus viajes en el tiempo.

Construida en 1830, la de Mercedes es la más antigua de la Argentina. Está a la vera del Río Luján y ofrece asados y picadas sobre mesas de roble rústico. El lugar tuvo varios dueños hasta que en 1910 quedó en manos de la familia de Cacho Di Catarina, fallecido en 2009 y considerado el último pulpero. Su familia sigue allí.

En Areco, La Blanqueada también es cita obligatoria. Restaurada y con más de 150 años de historia, fue el escenario elegido por Ricardo Güiraldes para el primer encuentro de Don Segundo con Fabio en su obra más emblemática. El patio se suma a las propuestas al aire libre, con música y bailes tradicionales.

En Mercedes también se destaca el polo gastronómico de Tomás Jofré, un pueblito que concentra una veintena de restaurantes y almacenes de campo. “Lo que nos pasó el año pasado y se está repitiendo es que alojamientos de campo, restaurantes y bodegones que en esta etapa suelen trabajar solo con mercedinos ahora están recibiendo a mucha gente que no va a la costa y viene acá. Tomás Jofré tiene 150 habitantes. En verano solían cerrar sus 20 restaurantes, hoy están trabajando”, remarca Martín Boragno, responsable local de Turismo.