Cada estación tiene sus peligros y recaudos. La del verano está relacionada con el cuidado que debe tenerse con las aguas, sobre todo en el caso de niñas y niños. Córdoba lo está sufriendo: en menos de un mes lleva el saldo de seis personas ahogadas. Tres de ellas fueron niñes.

En el caso de las y los menores, ocurrieron el último fin de semana largo. La primera fue en el balneario Los Patos de la localidad de Los Aromos, donde se ahogó un nene de tres años, oriundo de Córdoba Capital. En el lugar, repleto de turistas, se vivieron momentos de desesperación alrededor de las 18 cuando la familia se percató que había desaparecido el menor. Tras un operativo especial, finalmente encontraron el cuerpo del pequeño, atorado entre dos rocas. A pesar de que un servicio de emergencia intentó reanimarlo durante media hora, ya era tarde. La causa se encuentra bajo investigación judicial.

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El otro caso fue en Alejandro Roca, donde murió una beba de una año y 10 meses, luego de caer en la pileta de un domicilio ubicado en Intendente Lionel Dichiara al 400, en circunstancias que se investigan. La pequeña fue trasladada al hospital local, donde los médicos diagnosticaron muerte a causa de asfixia por inmersión.

La tercera menor fue una niña de tres años, que falleció el lunes pasado en el Hospital Pasteur tras ahogarse en una pileta en Oliva. Aparentemente, ingresó a ese centro de salud luego de que la encontraran sumergida en una pileta.

Además de las tres víctimas menores, hubo tres adultos que también murieron ahogados en las últimas semanas.

Aguas traicioneras

El fin de semana ocurrió otra tragedia, que involucró a una familia, en el Paraná. Luis Lescano de 41 años; su hijo Nahuel Antonio González de 18 años y su sobrino Benjamin Ezequiel Rojas de 8 años, que el sábado por la tarde murieron ahogados mientras pasaban una tarde en familia en un banco de arena frente a la Isla Apipé Chico, jurisdicción de Ituzaingó, en Corrientes. Los primeros dos fueron encontrados por agentes de Prefectura Naval el mismo sábado, y el cuerpo de Benjamín el domingo.

Según reconstruyeron el caso, el incidente fatal ocurrió cuando el niño cayó a un pozo de más de tres metros de profundidad y quedó atrapado en los matorrales bajo el agua. Cuando notó lo sucedido, el tío se arrojó a rescatarlo, pero la corriente del río se lo llevó. El hijo intentó salvarlos, y también fue arrastrado.

Desde la Prefectura Naval suelen advertir reiteradamente a los turistas con lanchas que los bancos de Arena no son playas habilitadas para bañistas: “Son aguas traicioneras y correntosas”.